Foto y texto: Narella Boscarol

Colores, bombos, música, cantos, aires de lucha. Comenzaba la celebración del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer en la ciudad de Córdoba, capital de la provincia homónima en el centro de Argentina. 

Miles de mujeres se conglomeraron bajo el lema “Ni una menos, vivas nos queremos”, y marcharon por una mayor asistencia del Estado a las mujeres víctimas de violencia de género, por el aborto legal y gratuito, y por los derechos del colectivo LGBTI. Las diferencias políticas que nuclean a la población argentina se hacen visibles en las diversas banderas presentes en la marcha. Así y todo, este momento crítico en el que una mujer es asesinada cada 30 horas por violencia machista en Argentina, hace que mujeres, hombres y niños se unan para reclamar mayor justicia, una preocupación real por las víctimas de violencia de género, y medidas legislativas que garanticen el cuidado y la protección estatal para las mujeres que sufrieron violencia.

A lo largo del recorrido de la marcha, se llevaron a cabo performances, bailes y lecturas; llamó la atención el baile realizado por varias jóvenes vestidas con los trajes típicos de América Latina, que mostraban las cifras de violencia machista en cada país. Una forma de visibilizar que el problema de la violencia contra la mujer se extiende por todo el continente, y que afecta todos, sea cual sea la ideología o clase social.

En Argentina también se realizó la encuesta “Argentina cuenta la violencia machista”. Se midieron 15 dimensiones diferentes de violencia contra las mujeres, y ninguna de ellas se ubica por debajo del 47% de incidencia de, por lo menos, una situación experimentada. A raíz de estos resultados, es que movilizaciones como las del 25N tienen tanta importancia a nivel social para generar conciencia de la situación en el país.