Texto: Victoria Mujica

Durante el Día Internacional de Lucha contra la violencia hacia las mujeres, en las calles de Montevideo reclamaron por las que ya no están y por las que continúan bajo ese flagelo.

Viernes. La Coordinadora de Feminismos de Uruguay llamó a las mujeres para reunirse en el callejón contiguo a la Universidad de la República en el Centro de Montevideo, con la consigna de recordar a todas. “Las que no están, las que no supieron cómo seguir y decidieron irse, las que estando, no están completas”, entre otras premisas que difundieron por las redes sociales.

Este 25 de noviembre se conmemoró el Día Internacional de Lucha contra la violencia hacia las mujeres Realidad que en América Latina golpea fuerte.
Según datos del Observatorio Nacional Sobre Violencia y Criminalidad del Ministerio del Interior de Uruguay, en los últimos 12 meses 29 mujeres fueron asesinadas por violencia doméstica, cinco más que en 2015. La cifra más alta registrada desde 2012. En el último año, se recibieron 24.454 denuncias por esta causa, una cada 17 minutos. Por otra parte, Uruguay fue catalogado en 2015 por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) como el país de la región con más muertes de mujeres a manos de sus parejas.

Además de la concentración al lado de la Universidad, el colectivo Mujeres de Negro, que se ocupa de la lucha para prevenir los femicidios y toda clase de violencia hacia la mujer, organizó una marcha por aproximadamente diez cuadras de la principal avenida de Montevideo, la 18 de Julio.

La movilización, encabezada por niños como forma de visibilizar la violencia de la que también son víctimas –siete fallecieron en lo que va del año-, tuvo una duración aproximada de dos horas hasta el acto final. Allí, un coro de niños entonó algunas canciones, y el cantante de música tropical Lucas Sugo cerró con la canción “No quiero verte llorar”.

Visibilizar lo invisible

A diario, en la casa de al lado, nuestra compañera de escritorio en la oficina, o la prima de una amiga, pueden estar atravesando situaciones de violencia a manos de su pareja y podemos no enterarnos. Si lo hacemos, es necesario actuar.

Por eso, la proclama leída durante la marcha de este viernes pregonaba: “Lo hacemos por ellas, por sus hijos, por sus familias, para que sepan que son muchas las personas que le ponen el cuerpo y la cara a la no violencia”.

El silencio invadió las calles, con algunas frases que se salpicaron durante el recorrido en la calurosa tarde montevideana. “Vivas nos queremos” y “ni una menos”, fueron las más repetidas. El mar de mujeres vestidas de negro con un lazo violeta, como se invitó a la marcha, las representaba a todas. A nosotras, a las que se fueron, a las que estamos.