Por Nathalie Ríos R.

El director de un cortometraje que se burla de Trump, el fotógrafo de moda que captura la sonrisa de la fama latina, la directora de cine animado que escribe como acto de revolución. Ellos hablan de sus sueños y esperanzas en esta era de Donald Trump.

No hay conexión entre ellos: nunca han cruzado una palabra, no tienen el mismo origen y no hay amigos en común. Sin embargo, entre el mar de diferencias hay tres puntos de ancla. Su lengua materna es el español, son artistas que saben bien qué es un lente macro y el 8 de noviembre estuvieron a la espera de un importante resultado: ¿Quién sería el presidente de los Estados Unidos durante los siguientes cuatro años?

Y como una ola que no pudieron evadir, reconocen que Trump ganó y hoy opinan desde su mirada del mundo artístico sobre el país del tío Sam porque viven, trabajan y sueñan en él.

Alejandro Damiani, el ‘Robin Hood’ del cine; Andrés Oyuela, un fotógrafo soñador; Alba García, “un grito a los derechos humanos”. Así se define cada uno de estos artistas latinos cuando se les pregunta ¿quién es usted?.

‘Robin’ viaja constantemente por motivos de trabajo a Los Ángeles, California, pero su casa está en Uruguay. El soñador Oyuela, migró hace más de un año a Nueva York, aunque viaja una vez al mes a su natal Colombia. Alba García vive desde hace más de 17 años en Estados Unidos y en sus venas corre sangre boricua.

Latinos VS. Donald Trump: la batalla que viene

“Levantarse cada mañana queriendo cambiar el mundo” eso dice Alejandro Damiani, un joven director uruguayo, que prefiere los jeans y los zapatos de goma. Cuenta su opinión mientras toma un taxi en Los Ángeles, California.

Damiani es un hombre alto, de barba espesa, un piercing junto a su boca, los ojos claros como sus ideales, director y un joven padre de sonrisa amplia.

Al director, después de haber escuchado las agresivas declaraciones de Trump durante su campaña política, le surgió una idea que con el paso de unos meses logró materializar en un corto audiovisual que trascendió fronteras y barreras idiomáticas. Sin embargo, dejó en rojo las facturas de su empresa.

Y como una lluvia que no cesa, aún sigue recibiendo comentarios y peticiones de entrevistas por el cortometraje llamado ‘Latinos VS. Donald Trump’.

La historia tiene una duración de cinco minutos y ha alcanzado más de 3,9 millones de reproducciones en YouTube.

El objetivo, según el ‘Robin Hood’ audiovisual, consiste en “descomprimir una realidad con un chiste”. La historia muestra un extraño fenómeno en un mundo irreal, en donde hay una lluvia de mexicanos deportados, que se encuentran al otro lado del muro. Ellos se ven amenazados por el gran robot de Donald Trump. Sin embargo, el ‘ave maría’ desciende de los cielos para ganarle la batalla al político, que finalmente termina en un hospital.

 

El fotógrafo colombiano que no teme a Trump

Un día de diciembre, Oyuela termina de fotografiar a Claudia Bahamón,famosa presentadora colombiana, en un estudio privado cerca de las luces incandescentes de Times Square.

Para el colombiano no representa una amenaza el nuevo presidente de los Estados Unidos. “Todo lo que ese tipo (Donald Trump) dice que quiere hacer, es como sacar a la mitad de personas que hay en el país. Dejar Estados Unidos desocupado. Y no sé si los americanos estarían dispuestos a hacer los trabajos que realizan los inmigrantes ilegales” comenta el fotógrafo que hace más de un año decidió radicarse en Nueva York.

Oyuela cambió el leve frío de Bogotá por el insoportable invierno neoyorquino, reemplazó un gran apartamento en Bogotá por otro más pequeño a unas cuatro bloques del Central Park y comparte la renta con otra joven estadounidense de raíces argentinas.

El bogotano llegó a Estados Unidos con una visa de artista. Aunque sus papeles están en regla, junto a él, en el medio en el que se desenvuelve, también hay artistas, maquilladores, estilistas que se han quedado con una visa temporal y ahora son indocumentados, pero esas personas pasan desapercibidos pues su talento y el arduo trabajo son lo que los vinculan a trabajar con Oyuela en algunos proyectos.

Para él, Estados Unidos hace varios años perdió el control de los migrantes ilegales y aunque sí debería haber un cambio, “no puede ser algo traumático”.

Andrés que ha retratado a personajes colombianos como James Rodríguez, Viviana Serna o Juan Pablo Rada menciona que “debería existir una organización, la cual les permita quedarse bajo ciertas condiciones o regresar a su país de la mejor forma” pues él, reconoce la influencia de los migrantes ilegales para el país y su trabajo profesional.

“Donald Trump es un tipo mediático que sabe cómo manejar los medios de comunicación, y además, subestima la inteligencia del público” comenta el fotógrafo que ha hecho portadas para Rolling Stones, Vogue, Carrusel y fotografías publicitarias para México, Colombia y Estados Unidos.

 

La boricua irreverente que relata las injusticias sociales

Soy “un grito a los derechos humanos”. Así se define Alba García, una mujer de Puerto Rico que ‘lleva’ el arte que práctica en sí. El cabello ahora es rojo, pero ha toda una gama cromática. Lo lleva corto e irreverente. Habla de sí, mientras está en su casa, sobrellevando una gripa y acariciando los dos conejillos de indias que tiene por mascotas.

Desde hace más de 15 años se ha dedicado a lo que más le apasiona, la animación, la escultura de personajes y escribir historias. Tiene tres hijos: Row, la pequeñita que llevó en su vientre, ahora tiene nueve años es su fan número uno y la motivación de su trabajo; el segundo es ‘Time I Space Reflection’, el primer proyecto de stop-motion que realizó desde su empresa y aún sigue recogiendo los frutos de su esfuerzo. Por último, otro hijo que está creciendo a pequeños pasos es una nueva película llamada ‘Dangerously Ever After’, una historia fantástica que se construye los fines de semana en un estudio en el Bronx de Nueva York.

“Desde las tragedias nace la inspiración” explica Alba. Esto, porque en la película ‘Time I Space Reflection’ nació dejando escapar el dolor que sentía después de la muerte de una pequeña estudiante a quien le enseñaba animación.

 

Ahora, el suceso de Donald Trump le ha dado la motivación para escribir un nuevo guión que desde un mundo mágico explique qué es la justicia social y los tabús. Aunque aún no se atreve a dar el nombre de la nueva obra, es para ella la manera de estar al frente en la batalla de discriminación que se siente llegar.

“Los artistas somos la revolución del mundo, dejamos a la vista las injusticias sociales y damos otra mirada de entendimiento. ¿Por qué crees que Estados Unidos no le está dando dinero a los artistas?”, analiza Alba, con total sinceridad.

Aunque ha ganado varios reconocimientos, la financiación de sus proyectos la ha recibido por su propia gestión y el apoyo de terceros. Además, tiene un segundo sustento: un trabajo de 9:00 a.m. a 5:00 p.m. en el que diseña piezas gráficas y, mientras tanto, sus pequeños personajes de unos 30 centímetros de alto, la esperan en la casa para volver a ser fotografiados es su película de stop-motion.

Las coordenadas que los unen

Es el mismo idioma, español. La musicalidad al hablar cambia, el valor de una frase, la fuerza de la ‘Y’ o la decadencia de la ‘R’. Son hispanos, de tres distintos países, sin embargo, hay dos palabras con el mismo significado: SOÑAR y TRUMP.

El sueño americano de Andrés Oyuela está en Nueva York porque quiere llegar a hacer la fotografía de la portada de una revista Vogue o Vanity Fair de América; Alejandro Damiani desea seguir cambiando el mundo -¿por qué seguir? ¿de verdad ha cambiado el mundo?- con historias audiovisuales y no planea continuar con los mismos temas americanos. Alba García quiere terminar su película de animación, realizar su nuevo guión de fantasía que aporte a la sociedad.

También hay un nombre, de cinco letras: TRUMP. Sí, todos saben quién es, pero para cada uno representa algo distinto.

El director uruguayo opina que Donald Trump es algo cercano al personaje que mostró en su cortometraje: una máquina de ataques constantes y racismo. “Los haters están en todos lados, así como las víctimas que nadie ve”.

Mientras que para el fotógrafo Oyuela, Trump es una mala elección de los “gringos”, pero que no representa un temor para él. “La raza latina, por decirlo así, tiene un umbral de dolor tan grande que soporta las malas decisiones. Los colombianos ya lo hemos superado”. Para Andrés los indocumentados no solo están en una cocina trabajando 15 horas diarias. Están en todos los campos de trabajo. “No creo que Trump pueda deportar todos los ilegales, tendría que vaciar a los Estados Unidos”, dice.

Alba siente que Trump “es alguien no empático que solo piensa en su beneficio”. Al imaginarse un país con él al poder, hace que de sus ojos se caigan sus miedos encapsuladas en lágrimas. En su mente caminan otras opciones de vida, entre ellas estaba mudarse a Nueva Zelanda junto con su familia. Luego, entendió que debía responder como una artista que quiere un cambio, y lo hace escribiendo historias.