San Francisco y La Serena tienen poco en común además de bañarse con el agua del océano Pacífico y tener un nombre en español. A 17 horas de distancia en avión, una ubicada al sur de Estados Unidos y otra al norte de Chile, ambas ciudades vieron nacer a la comunidad de emprendedores latinoamericanos más grande.

  • Nombre: #700
  • Facebook: Hashtag 700
  • Twitter: @hashtag700
  • País: Todo el mundo
  • Una frase: “#700 no es una red restringida solo para los latinos, todos son bienvenidos, la única diferencia es que SOMOS los LATINOS quienes la creamos y trabajamos para terminar con las fronteras, representa nuestros valores, nuestras necesidades y fortalezas”.

Un grupo de emprendedores organizó en 2015 un encuentro en San Francisco, California, donde se encuentra Silicon Valley, capital de la innovación y la tecnología, cuna del “networking”. Pero los asistentes de 500 “startups” no se conocían en persona. “No lo pudimos creer, así que decidimos armar un Slack (grupo de trabajo y discusión digital) y meterlos a todos”, dice el emprendedor chileno Guillermo Díaz a Distintas Latitudes vía correo electrónico sobre el origen de #700.

La Brújula, un espacio colaborativo para emprendedores ubicado en el norte de Chile cuenta una historia diferente. “Todo surgió por una casualidad. Guillermo cuenta que cuando visitó a sus suegros en La Serena no encontró ningún lugar para trabajar. Buscó un cowork pero aún no existía ninguno en la ciudad, quiso probar suerte en un Starbucks pero tampoco encontró uno. finalmente llegó a la Universidad de La Serena donde conoció a personas que estaban comenzando a armar iniciativas para potenciar el ecosistema de emprendimiento en la Región de Coquimbo y se preguntó “¿cómo conecto a estas personas que están comenzando a hacer cosas muy buenas con otras que están en San Francisco o en cualquier parte del mundo para que colaboren?” La respuesta fue incluirlos en un grupo de conversación”.

Es natural. Una comunidad con más de cinco mil emprendedores y desarrolladores representando a más de mil “startups” y 31 países diferentes no podía tener un solo lugar de origen. Nació en algún punto entre la sede de Facebook y la cuna de Gabriel Mistral.

Entrar a #700 para conectar con emprendedores latinoamericanos –y de todo el mundo– y compartir dudas y preocupaciones es gratuito y se puede hacer desde la plataforma Comunidad #700, o sólo con invitación a través de un grupo de Slack secreto y privado.

En un año de vida #700 ha logrado la colaboración entre emprendedores de decenas de países en pos del beneficio de todos, dice Guillermo Díaz. “Logramos dejar en el número uno a startups de la comunidad en Product Hunt (sitio de curaduría de información sobre aplicaciones y nuevas tecnologías), otros consiguieron sus primeros miles de usuarios, trabajadores e inversionistas”, agrega.

La comunidad emprendedora en América Latina está poco conectada. “los ecosistemas están aislados, existen barreras culturales, barreras tecnológicas (como los servicios de pago)”, añade Díaz, pero es importante no limitarse a un mercado local para encontrar clientes, trabajadores, cofundadores e inversionistas.

“Ecosistemas no desarrollados, culturas adversas al fracaso y falta de talento” son algunas de las preocupaciones que comparten emprendedores latinoamericanos, de acuerdo con lo visto por el fundador de #700, pero que pueden ser superadas gracias a la colaboración en la propia plataforma.