A Cristina Fernández —ex presidenta de la República Argentina— se le siguen abriendo procesos judiciales en su contra. La última se anunció apenas la semana pasada por “asociación ilícita, lavado de dinero y negociaciones incompatibles”, en el marco de la causa Los Sauces. Claudio Bonadio, juez federal a cargo del caso, ordenó un embargo de US$8,4 millones y prohibió la salida del país a todos los imputados, entre ellos los hijos de la política: Máximo y Florencia Kirchner.

¿SÓLO UNA CASA PATAGÓNICA?

Los Sauces es una sociedad familiar dedicada al alquiler de propiedades que según la resolución presentada por Bonadio, era utilizada para ingresar dinero proveniente de negocios relacionados con el Estado. Los principales clientes de esta asociación fueron los empresarios Lázaro Báez y Cristóbal López, quienes mantenían una estrecha relación con el gobierno de Fernández, ambos también han sido imputados en la causa.

El procesamiento de la ex mandataria argentina es el resultado de una denuncia que realizó una diputada, quien advirtió que el 80% de los ingresos de Los Sauces provenía de las firmas de Báez y López. La resolución difundida por el Centro de Información Judicial (CIJ) muestra que Los Sauces no es sólo una casa patagónica, apta para pasar una estadía lujosa y confortable en la ciudad de El Calafate en Santa Cruz.

DE PODER Y PROCESOS

Fernández ha sido procesada además por la causa conocida como “dólar futuro”, también llevada a cabo por el juez Bonadio, quien la acusa de “manipular tasas de cambio en la venta de dólares autorizando al Banco Central de la República Argentina a vender dólares a menor precio que el del mercado”. Fernández de Kirchner ha descrito este proceso como una “persecución política” liderada por el actual presidente Mauricio Macri.

Otro proceso es el que ordenó el juez Julián Ercolini por “asociación ilícita por irregularidades en la adjudicación de obras públicas, caso que se conoce como “Hotesur”, otro emprendimiento de la familia Kirchner Fernández. Ante estos procesamientos, la imputada siempre se limitó a expresar su opinión a través de su cuenta de Twitter: “a todos los responsables de esta vergonzosa persecución: la única banda que tuve es ésta, y me la otorgó el pueblo argentino”, publicó el 5 de abril.

FAMILIA KIRCHNER FERNÁNDEZ

Máximo y Florencia Kirchner, hijos del ex presidente Néstor Kirchner durante el período 2003 – 2007, también tienen procesos abiertos por “asociación ilícita, lavado de dinero y negociaciones incompatibles”. El magistrado que responde a la causa los acusa de ser “autores penalmente responsables de los delitos de tomar parte en una asociación ilícita en calidad de Jefe, que concurre en forma real con el delito de lavado de activos de origen ilícito agravado por su habitualidad”.

Los procesos que involucran a la familia Kirchner Fernández se dan en un contexto político, económico y social inestable, en donde todas las semanas se realiza una marcha pro y anti gobierno. Maestros y profesores reclaman por su salario y condiciones laborales, la Central General de Trabajadores convoca a cese de actividades por 24 horas y las empresas, comercios y emprendimientos sufren del fenómeno “ajuste”.