Dos mujeres en tetas y cerca de veinte policías fueron el puntapié inicial de la protesta que se realizó el martes 7 de febrero en Buenos Aires y varias provincias argentinas en reclamo de la soberanía de los cuerpos. El Tetazo, como se le conoció en redes sociales, fue convocado por el colectivo Agitaciones Contra el Acoso Callejero y surge en respuesta del episodio que vivió una familia en una ciudad balnearia, cuando decenas de efectivos policiales las hostigaron por hacer topless en una playa pública.

El Tetazo se llevó a cabo en el icónico Obelisco de Buenos Aires, donde cientos de mujeres levantaron sus carteles en contra de la violencia machista y a favor del poder de decisión que tienen sobre sus cuerpos. “Mis tetas son mías: ni del gobierno; ni de la policía” y “nuestras nativas estaban en tetas hasta que llegó el macho represor”, fueron algunas de las frases más portadas.

Mujeres con o sin corpiño se reunieron para visibilizar la violencia machista a las que son sometidas día a día, en diversos ámbitos cotidianos como la casa, la universidad, el trabajo y sobre todo la calle. Todas iban conscientes de estar bajo la mirada frívola y perversa de cientos de hombres que solo asistieron para observar sus senos. Muchos fueron echados de la concentración al grito furioso de “afuera macho, afuera”.

También estuvieron presentes hombres que apoyan el colectivo Agitaciones Contra el Acoso Callejero y las iniciativas de Ni Una Menos y Vivas Nos Queremos. La convocatoria no fue trascendental, sin embargo es un paso más en esta lucha que las sociedades de América Latina y el mundo enfrentan contra la violencia de género y a favor de la igualdad de género.

 QUÉ SE PUEDE Y QUÉ NO SE PUEDE

La manifestación además de visibilizar la falta de equidad entre hombres y mujeres en Argentina en algo tan sencillo como la indumentaria permitida en espacios públicos, apuntó contra la Ley provincial que sanciona a quien “con acto, palabra, dibujo o inscripción torpe u obscena ofendiera la decencia pública”. Este punto trató de aplicarse a la familia que fue interceptada por la policía por hacer topless en la playa, sin embargo el Juez a cargo de la causa dictaminó que eso no era un delito.

Sin embargo aún no queda claro qué se puede y qué no se puede hacer frente a este cambio socio-cultural efervescente en el mundo, por lo cual colectivos y militantes del movimiento feminista exigen una revisión de las leyes existentes.

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Crédito: La Nación, Argentina

TETAS CON ANTECEDENTES

Ya el año pasado, una joven argentina fue impedida por la policía de amamantar a su bebé en una plaza de la ciudad. Esto dio como resultado una Teteada Masiva. La iniciativa contó con el apoyo de madres de diversos países de América Latina, quienes se sintieron identificadas con el episodio y decidieron desde su lugar apoyar la iniciativa argentina de amamantar en público en reclamo.

Tetas con antecedentes las hay en todo el mundo. Aún en 2017, las tetas son un tema tabú en las sociedades latinoamericanas que, lejos de aceptarlas como lo que son, una parte más del cuerpo, las señalan como algo obsceno. Los colectivos feministas no bajan los brazos y ya convocan a un Paro Internacional de Mujeres, para reivindicar sus derechos el próximo 8 de marzo, en donde aseguran que la tierra por primera vez temblará.