La tensión no baja en Venezuela, la crisis política sigue en puntos máximos, y este 5 de julio, Día de la Independencia de este país, colectivos armados tomaron todas las entradas y salidas del Parlamento bajo la mirada y la inacción de la policía militar. Diputados, personal que labora en la instancia legislativa y la prensa estuvieron secuestrados por casi 10 horas. Varios de ellos resultaron heridos.

Por Jesenia Freitez Guedez

Más de 350 personas fueron secuestradas en las instalaciones del Palacio Federal Legislativo venezolano, en Caracas, por grupos afectos al gobierno de Nicolás Maduro. La toma duró casi 10 horas. El presidente de la Asamblea Nacional (AN), Julio Borges, informó que a mediodía de este miércoles siete diputados fueron heridos y cinco están hospitalizados, luego de que civiles armados rodearon todas las entradas de la AN y entraron de manera violenta golpeando a diputados, periodistas y personas que laboran en la instancia legislativa.

Uno de los heridos fue el parlamentario Américo De Grazia, quien quedó inconsciente, convulsionó y fue trasladado a un hospital luego de ser severamente golpeado con cabillas y otros objetos contundentes. Otro de los lesionados fue el diputado Armando Armas, quien aseguró que hoy “la barbarie se quiso imponer ante la civilidad”. Por su parte el diputado Richard Blanco denunció que los colectivos “accionaron armas de fuego y lanzaron lacrimógenas en contra de civiles desarmados, en un recinto oficial”.

Los hechos violentos y el secuestro del personal ocurrieron luego de que el vicepresidente Tareck El Aissami; el ministro de la Defensa, Vladimir Padrino López y el ministro de Interior y Justicia, Néstor Reverol entraron en el Salón Elíptico del Palacio, desde donde se realizaba un acto solemne por el Día de la Independencia del país suramericano. El Aissami irrumpió el recinto sin realizar la notificación necesaria a la directiva del Asamblea Nacional, violando la tradición republicana, de acuerdo a lo denunciado por el diputado opositor José Manuel Olivares.

Durante todo el día los civiles armados lanzaron piedras, palos, cohetes y distintos objetos hacia el interior de la sede de la Asamblea. Los diputados acusaron al comando de la Guardia Nacional Bolivariana (policía militarizada), responsables de custodiar la sede legislativa, de permitir el asalto de grupos llamados “colectivos”.

Además, el primer vicepresidente de la Asamblea, Freddy Guevara, recriminó todos los hechos violentos y responsabilizó al coronel  de la Guardia Nacional, Vladimir Lugo, por permitir el ingreso de los colectivos.

Por su parte, el presidente Nicolás Maduro ordenó que se investigue el ataque de colectivos armados al Palacio Federal Legislativo. “Mientras se desarrollaba este evento cívico militar, han ocurrido también unos hechos extraños en la puerta Este y algunos pasillos de la Asamblea. Yo condeno absolutamente estos hechos hasta donde los conozco en este momento. Yo no voy a ser nunca cómplice de ningún hecho de violencia”, afirmó. Además, el Ministerio Público informó que la Fiscalía 106° del Área Metropolitana de Caracas será la encargada de investigar los ataques al Congreso.

Comunidad internacional respalda al Parlamento

El gobierno de México condenó, a través de un comunicado, los hechos de violencia ocurridos en el Parlamento venezolano. La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) expresó mediante la misiva “su más enérgica condena” y envió su solidaridad a los miembros de la Asamblea Nacional.

Por su parte, el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, condenó el ataque a los diputados y reiteró su llamado a una solución “negociada y pacífica” a la situación crítica que atraviesa Venezuela. Asimismo el Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia rechazó de manera categórica los hechos ocurridos en Caracas e hizo un llamado al gobierno venezolano “a garantizar la seguridad de los miembros de los poderes públicos y al respeto de su autonomía”.