Una vez que el gobierno de Pepe Mujica logró regular el mercado de la marihuana en diciembre de 2013 en Uruguay, se ha comunicado un sinfín de veces que el cannabis está a un paso de venderse en las farmacias. Pero siempre faltó un poco más.

En el medio hubo debates ideológicos y prácticos, trancas, demoras, adaptaciones, un cambio de gobierno (Tabaré Vázquez asumió su segundo mandato en marzo de 2015), presión internacional, resistencias y mucha especulación. Finalmente, el gobierno uruguayo estableció el próximo 2 de mayo la apertura del registro de usuarios para acceder a marihuana con fines recreativos en las farmacias. Marihuana a la que se podrá acceder, una vez registrados, a mediados del mes de julio, o por lo menos es lo que se pretende.

El gramo costará 1,30 dólares, y se podrá comprar hasta diez gramos por semana y 40 por mes. Solo para ciudadanos uruguayos. Por el momento, se estima que el servicio lo ofrecerán 30 farmacias distribuidas por todo el territorio nacional, lo que para algunos es poco, ya que en un principio se pensó en habilitar 150 farmacias. Aunque aún no hay certeza de cuántas farmacias se habilitarán exactamente, ni qué distribución tendrán en todo el territorio. Es que es, justamente, la venta de marihuana en las farmacias uno de los puntos de discusión más controvertidos de la ley: por “miedo a robos”, cuestiones ideológicos y de conciencia, o simplemente prejuicios en torno a la marihuana.

Esta es la tercera vía de acceso al cannabis con fines recreativos que falta poner en práctica, ya que las otras dos, los clubes cannábicos (existen 38 clubes habilitados) y el autocultivo, ya están funcionando hace meses. Según lo establecido por la ley, el autocultivo permite tener un máximo de seis plantas hembra por cada vivienda, y el producto total del cultivo no puede superar los 480 gramos.

Paradojas verdes

Parte de la regulación del cannabis en Uruguay es que el cultivo y la comercialización están permitidos para “especialidades farmacéuticas de uso medicinal”. Sin embargo, el presidente Tabaré Vázquez declaró esta semana que faltan elementos científicos para poder avanzar desde el Estado en la implementación del cannabis medicinal.

Así dijo: “El tema de la medicina cannábica está siendo muy estudiado en todo el mundo, no solo por los eventuales beneficios que pueda tener sino por las contraindicaciones que pueda tener. Hay poco material al respecto, pero hay estudios científicos que se están llevando adelante que quizás en un tiempo prudencial puedan aclarar estas dos situaciones. En medicina se ha utilizado el cannabis como se utilizan algunos opiáceos para quitar el dolor y la ansiedad en enfermos graves, sobre todo terminales con cáncer u otras patologías. Pero todavía desde el punto de vista científico hay que afianzar más los conocimientos”.

En Uruguay no existen medicamentos legales a base de cannabis ni estudios que investiguen la demanda de la población nacional por estos productos. Pero sí es un hecho que la demanda existe y que se abastece de forma clandestina o a través de la importación (lo que lleva tiempo y dinero).

Los especialistas en cannabis medicinal cuestionan que no se haya avanzado en esta línea. Como la doctora Rosario Peyraube, quien declaró al portal de noticias 180.com.uy que este estancamiento se debe a una “falta de voluntad política”, así como la “falta de capacitación de los recursos humanos”, y “la poca eficacia” en su implementación.

Hasta en el mate

El mate, la bebida uruguaya por excelencia, también podrá tener cannabis. Ya se lanzaron dos marcas de yerba mate con la hierba agregada, La Abuelita y Cosentina, pero se espera que otras marcas se sumen en un futuro. Según medios nacionales, el kilo costará 240 pesos uruguayos (unos nueve dólares), y aún no se sabe si se venderá en supermercados o solo en comercios especializados para marihuana. Si bien la yerba mate es importada, el cannabis será de la producción nacional.