Durante décadas tuvieron que escucharlos a escondidas, pues su música fue prohibida en las estaciones de radio, pero este año un millón 300 mil cubanos escucharon en vivo y en directo a Los Rolling Stones, una de las bandas de rock en inglés cuyas canciones no contaban con el visto bueno del gobierno revolucionario de los Castro.

La agrupación tocó gratis en la Ciudad Deportiva de La Habana el pasado 25 de marzo, siendo la primera vez que una banda de rock británica realiza un concierto al aire libre en Cuba.

El evento se dio en el contexto del restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y el país caribeño tras 54 años de ruptura; cuatro días antes el presidente Barack Obama visitó la isla.

Pero mientras Cuba recibe a reconocidos artistas internacionales y éstos se han decidido a visitarla, músicos cubanos inconformes con su gobierno son vetados en la radio o están impedidos para dar conciertos en su lugar de origen.

“Tirano, tirano, tiranosaurio, no hay mal que dure cien años, ni cuerpo que resista el engaño”, dice uno de los versos de “Dinosaurio”, canción de Porno para Ricardo, banda de punk cubana que asegura tener prohibido tocar en Cuba y dio su último concierto desde un balcón en diciembre de 2011.

“A mi no me dejan tocar en este país, estoy censurado de la A hasta la Y”, contó Gorky Águila, líder de Porno para Ricardo al periodista Luis Cobelo, quien lo entrevistó para Vice en abril de 2015.

El mismo día del concierto de los Rolling Stones, Águila y Lia Villares, también integrante de la banda, realizaron un acto de protesta singular. Salieron al balcón de una casa a menos de 10 kilómetros de donde se desarrollaría la presentación de Mick Jagger y compañía, con cinta adhesiva en sus bocas y sosteniendo en silencio sus guitarras por una hora.

La policía bloqueó los accesos a la calle de la casa donde tuvo lugar el performance, y detuvo al menos a dos personas que intentaron llegar.

Aldeanos es otro caso similar. El dúo de hip-hop que se volvió popular en Cuba por sus letras criticas del gobierno, tuvo que continuar su carrera en Los Angeles, Estados Unidos.

El décimo aniversario del dueto, en 2013, fue el marco en el que Bian Oscar Rodríguez y Aldo Roberto Rodríguez dieron su último concierto en la isla.

En 2012 Distintas Latitudes publicó el texto ¿Rock en Cuba? Las posibilidades entre el discurso rebelde y el discurso oficial.