Por Tania Chacón desde Ciudad de México

Oscar Sánchez Fernández fue condenado a prisión porque un peritaje de voz afirmó que él era un buscado narcotraficante. Tras dos años en prisión y otros siete peritajes, su sentencia fue desmentida. Cuando se enteró de esta historia, Michele Catanzaro, nombrado Periodista de Ciencia Europeo del Año 2016, se preguntó: ¿Cómo era posible condenar a un hombre basado en un peritaje tan erróneo? ¿Se trataba de un caso aislado? ¿Respondía a un patrón?

Armó un equipo con otros tres periodistas europeos y hallaron otros 20 casos similares alrededor del mundo. Descubrieron que los expertos usan métodos desacreditados desde hace años, los peritos no realmente expertos, y entre los verdaderos expertos no se ponen de acuerdo en la metodología para hacer peritajes de voz. Encontraron evidencia científica que alertaba sobre la charlatanería en la materia. Hablaron con víctimas, expertos, investigadores, abogados, y leyeron cientos de papers. El resultado fue “The Hearing Voices Project”.

El panel de presentación de reportajes How did they do it?, realizado en el Foro Hispanoamericano de Periodismo Científico, contó con la participación de cuatro periodistas, quienes platicaron a los asistentes cómo realizaron sus mejores reportajes de ciencia.

Diego Arguedas Ruiz, editor costarricense de Ojo al Clima, cubrió un proyecto de ley en su país para dar incentivos económicos, tras escuchar a un diputado oponerse apasionadamente decidió ahondar en el tema. Se preguntó qué lograba el incentivo a vehículos y si era un sistema justo. Habló con funcionarios, revisó datos internacionales y locales, hizo cálculos sencillos, y tomó las emisiones de algunos automóviles como estándar. Descubrió qué vehículos contaminantes reciben incentivos, y quiénes tienen más recursos para comprar automóviles no contaminantes son beneficiados económicamente. Tras preguntarse por qué ocurre esta situación en su país, encontró que Costa Rica basa sus incentivos en una corazonada política, no en bases científicas.

Por su parte, la periodista independiente Laura Vargas Parada contó que a ella le interesa darle a los ciudadanos información para tomar decisiones en su vida diaria; por eso para elegir sus temas e historias se pregunta qué necesita saber el ciudadano. Así fue como decidió abordar el tema de la destrucción del manglar de Tajamar en México. Se planteó las preguntas: ¿cuánto nos cuesta a los mexicanos una hectárea de manglar?, ¿hay alternativas para conservar los recursos y mantener el desarrollo?, ¿los manglares se pueden recuperar?, ¿alguien lo ha hecho bien? Encontró que solo por afecciones a la pesca se pierden miles de pesos por hectárea, y el gobierno vende los terrenos mucho más baratos. Para finalizar su intervención, pidió a los periodistas plantearse: “¿Dónde queremos que nuestro gobierno tome decisiones? Para eso hacemos periodismo científico”.

Marisol, editora del periodista Iván Carrillo, recibió un diagnóstico de falla renal, para curarse debía someterse a hemodiálisis o recibir un trasplante. Optó por la segunda opción y el trasplante falló. Pasó muchos años de lucha contra su enfermedad, porque tras lo ocurrido, no podía recibir otro trasplante tan fácil. Finalmente conoció al Dr. Alvin Roth, creador de Global Kidney Exchange, un proyecto para realizar trasplantes en red, la cual promete ser la nueva forma de realizar trasplantes. El periodista, quien fue Knight Science Journalism Fellow 2016-2017, cubrió la historia porque tenía un factor humano que le atañía en lo personal y porque se trataba de un proyecto interdisciplinario para resolver una problemática concreta.

Al ser cuestionada sobre si las historias de ciencia empatan con otros temas urgentes, Laura Vargas Parada respondió que es muy importante la temática social en las historias de ciencia, porque los lectores apoyan cuando ven cómo les afectan los temas. “Hay que hacerles ver que la ciencia es fundamental para tomar decisiones”.

A partir de las preguntas del público surgió el tema de la colaboración entre periodistas de varios países. Michele Catanzaro habló sobre el caso de su reportaje, y dijo que aunque enfrentaron varios obstáculos, cuando se trata de periodismo colaborativo, las ventajas superan con creces a las dificultades. Recomendó encontrar las historias e intereses locales dentro de historias transfronterizas. También aconsejó estar atentos a las becas, pues pueden ser una fuente interesante de oportunidades para periodistas latinoamericanos, especialmente para tener tiempo de investigar temas a profundidad.

Diego Arguedas dijo al respecto que es posible ver una tendencia de trabajo colaborativo en América Latina. En su opinión, eventos como el Foro Hispanoamericano de Periodismo Científico son fundamentales para crear redes y hacer mejor periodismo latinoamericano. Laura Vargas señaló que en México los periodistas son muy envidiosos con sus historias y no son buenos para colaborar, pero a medida que avancen en ese sentido, podrán ofrecer mejor periodismo.

Para finalizar la sesión, Michele Catanzaro recomendó buscar historias que los periodistas saquen de sus propias fuentes, su experiencia y entorno; salir de la rutina y de las noticias diarias; dejar lo convencional para crecer profesionalmente, plantearse hacer algo de calidad, experimentar, innovar; intentar hacer algo relevante para lograr reportajes exitosos y atractivos. “Siempre me preguntó, mi lector, ¿qué puedo hacer yo para aportarle algo que sea relevante para él?”