Desde la periferia de Santiago de Chile al mundo, Lesbilais cuenta en formato cómic las historias cotidianas de mujeres lesbianas. Lo hace construyendo una forma única de serlo, y deconstruyendo los estereotipos y las ideas establecidas en torno al género. Mujer y lesbiana: doble discriminación que debe acabar.

  • Nombre: Lesbilais, tortilla periférica

  • País: Chile

  • Twitter: @lesbilais

  • Página en Facebook

  • Una frase: “Por suerte, en mi casa siempre estuvo lleno de Mafaldas, y no de Condoritos, que es misógino” (Victoria Rubio)

  • Se define como: Webcómic lésbico que cuenta las aventuras de Anita y Camila.

Cuando Victoria Rubio tenía 19 años se reía de las “Pelolais”, una tribu urbana chilena de jóvenes adineradas y católicas. Las Pelolais “tenían pelo largo y sexo anal para no perder la virginidad”, dice Rubio. Ellas serían la cara opuesta a “Lesbilais”, una lesbiana pobre de la periferia de Santiago de Chile… como Victoria.

Primero nació el nombre, después el cómic. Victoria conjugó la pasión de dibujar de pequeña, el diseño gráfico que aprendió por estudio, y su necesidad de visibilizarse como lesbiana. “En esa época la única referencia que teníamos en la televisión era la serie gringa ‘The L Word’, protagonizada por un grupo de lesbianas ricas. Yo no quería esos estereotipos que me vendía Estados Unidos para construirme como lesbiana”, dijo Victoria en entrevista por Skype a Distintas Latitudes.

Ana, uno de los personajes de Lesbilais, es una construcción única y diferente de ser lesbiana. Una de las tantas formas de serlo. Cuestionadora, reflexiva, intransigente por momentos, derriba el mito entorno al género en cada episodio. Con 31 años y 115 tiras publicadas de Lesbilais, Victoria aún intenta mostrar su realidad: “ser lesbiana pobre en un país lesbofóbico como Chile”.

Su entorno más cercano se prendió en seguida con la propuesta, y actualmente la página de Facebook de Lesbilais tiene 10.700 seguidores. Un libro (2013) recopila todas las tiras; y Victoria le da vida a otros dos cómics en paralelo: “Loreto Poco Hetero” y “La Lesbiana del Zodíaco”.

Luego de gritarle al mundo que ¡las lesbianas existen! -según Victoria, en Chile son invisibilizadas hasta por el movimiento LGBT-, le importa la lucha feminista. “Lo político es personal”, agregó con convicción. Victoria no se ve como una artista, sino como una comunicadora. “Pretendo dar un mensaje y que se entienda. Por eso es corto e impactante. Muchas veces las teorías de género que se producen en las universidades no llegan a la sociedad, porque están encerradas en cuatro paredes”, dijo.

Sus obstáculos: el dinero (“que siempre fue escaso”) y el tiempo (“porque tengo que trabajar”). Su objetivo: vivir del cómic. Victoria afirma que el medio comiquero también la discrimina, pero eso no la ha detenido. “Es que una siempre está molestando, diciendo que las lesbianas existimos. Me han llegado amenazas, pero no me preocupa”, agregó.

Lesbilais está inspirada en la cotidianidad, de ahí que muchas de las historias se desarrollan en el transporte público o en un sillón. Para Victoria, el arte tiene que ser político, “un valor agregado que cambie a la sociedad”. Con el humor provoca y le llega a la gente. Actualmente, está experimentando escribir cuentos para niños con temáticas lésbicas. Y repite: “Acá no hay ningún libro sobre lesbianas, no hay ninguna que quiera hacerlo. Me encantaría que hubiera más lesbianas creando historias, porque no me siento dueña de la verdad lésbica”.


La próxima semana tendremos a Aequales. ¿Quieres proponer algún movimiento, colectivo o proyecto a ser integrado en esta serie? Déjanos un comentario y lo miramos.