Lo que sigue no es una narración de ficción. Sucedió en Nicaragua el sábado 27 de febrero. Recién apuñalada en la cabeza y el cuello, con las heridas expuestas y brotando sangre y lágrimas, Gabriela García, activista por la transparencia electoral en Nicaragua dio declaraciones a la prensa, luego del brutal ataque del que fueron víctimas ella y su marido, Carlos Bonilla. La agresión se dio cuando se disponían a participar en una protesta frente al Tribunal Electoral en la capital de su país, Managua.

Gabriela y Carlos son parte del Movimiento Democrático Nicaragüense. El día del ataque presentarían los resultados de una encuesta que demuestra cómo la población repudia el sistema electoral de su país, y exige observación internacional y cambios en un aparato de justicia dominado por el presidente Daniel Ortega. Dato importante: Nicaragua tiene elecciones generales programadas para noviembre de este 2016.

Ortega está en el poder ininterrumpidamente desde 2007, y pese a que la Constitución nicaragüense prohíbe la reelección, se ha seguido presentando a las elecciones con el aval de los Tribunales de su país, lo que ha generado malestar desde diferentes sectores políticos y sociales, que consideran que el presidente y su esposa, Rosario Murillo, tienen control absoluto del Estado.

¿Te interesa saber más de este tema? Déjame un comentario y seguiremos investigando. Mientras tanto, para conocer más sobre el tema, puedes leer el texto Agresiones contra la oposición de Nicaragua por exigir transparencia, de Carlos Salinas en El País.