Tres lesbianas feministas, con todo lo que eso implica en una sociedad machista, son la base del trabajo cotidiano de la revista feminista digital La que Arde. Desde su trinchera, informan e invitan a reflexionar a sus lectoras sobre la violencia machista y los estereotipos que las oprimen y limitan tanto.

  • Nombre: La que Arde
  • País: México
  • @laquearde
  • Página de Facebook
  • Una frase: “Lo único que nos puede salvar es la autodefensa y la lucha solidaria”.
  • Se define como: Revista digital feminista desnudando al patriarcado.

La línea editorial de La que Arde es muy clara: “procuramos acercar a las mujeres información que contribuya con su empoderamiento y propicie que cuenten con elementos para transformar las condiciones de desigualdad en que se ubican como resultado del orden social de género prevaleciente”, explicaron sus integrantes a Distintas Latitudes.

Crearon la publicación digital en agosto de 2014, hartas de “los cánones martirizantes de belleza” que impone el sistema machista-patriarcal-capitalista; de “las instituciones del matrimonio y maternidad, que explotan a las mujeres en beneficio de los hombres; “de que se explote masivamente a niñas y mujeres como mercancías y objetos de consumo”; de que “en México miles de hombres violen y/o asesinen con saña cada año a sus parejas o ex parejas sentimentales, a sus hijas, madres, hermanas, conocidas o desconocidas”; y de la impunidad con la que gozan los feminicidas gracias a un “Estado que los encubre y cobija”.

Por todo eso, pretenden ofrecer a través de sus artículos y convocatorias una “visión crítica que invite a la reflexión, al cuestionamiento y al auto posicionamiento” de sus lectoras… convencidas de que “lo único que nos puede salvar es la autodefensa y la lucha solidaria”, agregaron.

“Póngale nombre al macho” es una de las convocatorias de La que Arde para “visibilizar al agresor”, el que nunca es nombrado por los medios de comunicación, que generalmente centran su atención en la víctima. “Para que de una vez por todas la vergüenza cambie de bando”, decían. Así, muchas mujeres hicieron públicos los abusos que sufrieron y el nombre del agresor. Entre ellos, Felipe Oliva, el director de teatro mexicano que desde su situación de poder estuvo casi 20 años abusando sexual, laboral y psicológicamente de jóvenes actrices.

Otros temas de tratamiento urgente han sido “el derecho a la no maternidad”; “autodefensa o fosa, la decisión urgente que debemos tomar las mujeres”; y “mujeres desobedeciendo, otro mundo ya es posible”. “#DecidoLuegoExisto” también es un espacio para reflexionar sobre “la soberanía de nuestros cuerpos y la deconstrucción de los estereotipos que nos limitan”.

Su más reciente convocatoria es “El feminismo me invita a masturbarme”, que ofrece un espacio a las mujeres para hablar de lo que el patriarcado les ha negado por siglos: “el placer; y no sólo el placer sexual, sino el que tiene que ver con todo lo que nos han arrebatado: amar nuestro cuerpo tal como es; vivir nuestra sexualidad para nosotras, como nosotras lo decidamos; caminar de noche por las calles sin miedo; viajar sola; invertir nuestro dinero en nosotras mismas; pronunciarnos fuerte y claro cuando estemos en desacuerdo con algo o con alguien; tomar la iniciativa en el sexo o acercarte a una persona que te gusta; mostrar tus “gorditos” o los vellos de tu cuerpo sin vergüenza; dedicarte tiempo a ti misma; y masturbarte, entre muchos otros”, dijeron las integrantes de La que Arde.

La revista no recibe ningún apoyo económico, pero sí el respaldo de otras colectivas feministas, además del apoyo de la plataforma Greenhost con un año gratuito de hosting y seguridad para la página, ya que han recibido “ataques cibernéticos” en varias oportunidades. Sus integrantes manifestaron que se enfrentan diariamente “al odio y la estigmatización que el sistema machista promueve” contra cualquier proyecto feminista. Sin embargo, La que Arde le sigue apostando a un periodismo feminista autogestivo, que pretende dar voz a las mujeres y derribar los estereotipos que las oprimen.