***[NOTA DEL EDITOR: Cuando la nota fue redactada y publicada el cumplimiento de la meta era de 95%. Para el lunes 4 de julio de 2016 la meta había sido superada, con un cumplimiento de 122%. Esto equivale a 612.940 reales -aproximadamente 188 mil dólares estadounidenses- gracias al respaldo de 9.200 personas en 5 días.]***

Brasil vive tiempos de constante inestabilidad política. Dilma Rousseff está suspendida de la presidencia de la República y el presidente interino, Michel Temer, semana a semana toma decisiones polémicas, que han ido mermando su aprobación entre la sociedad brasileña.

Sin embargo, en medio de estas decisiones, una de las más polémicas resalta, pues ha dado a Rousseff la posibilidad de demostrar que mantiene una importante base de apoyo en la ciudadanía.

Como presidenta constitucional, Dilma Rousseff mantenía el derecho de hacer uso de los aviones de la Fuerza Aérea Brasileña (FAB) para trasladarse con todo el equipo de seguridad que por ley debe acompañarla. Y Temer, mediante decisión ejecutiva, restringió sus viajes a la ruta entre Brasilia y Porto Alegre (Rio Grande do Sul, sur de Brasil), donde vive la familia de la mandataria, bajo la justificación de que ella estaba usando los viajes para denunciar “un golpe de Estado”.

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La decisión de Temer sobre el uso de aviones de la Fuerza Aérea Brasileña por parte de Rousseff ha sido polémica.

“No sé si ustedes saben, pero yo no puedo, como cualquier otra persona, tomar un avión. Tiene que estar toda la seguridad detrás de mí, garantizando mi seguridad. Es la Constitución la que lo manda. Estamos frente de una situación que tiene que ser resuelta. Yo voy a viajar”, dijo Rousseff tras la decisión de Temer, hecha pública el pasado 3 de junio.

La presidenta tomó acciones ante la Justicia Federal del país, que la semana pasada resolvió que ella podría viajar en aviones de la FAB, fuera de la ruta Brasilia-Porto Alegre, siempre que reembolsara el costo de esos traslados. Y de allí surgió la idea de realizar una campaña de crowdfunding, para pagar esos costos.

La campaña se llama “Jornadas por la democracia” (Jornadas pela democracia), y es impulsada por Guiomar Lopes y Celeste Martins, compañera de Rousseff en la clandestinidad, cuando la ahora presidenta fue presa política en la época de la dictadura militar (1964-1985).

La iniciativa de crowdfunding se lanzó a través del sitio “catarse.me” y en dos días ya ha alcanzado el 95% de su meta, más de 477 mil reales brasileños (unos $148 mil dólares estadounidenses) de un total de 500 mil reales (unos $155 mil dólares estadounidenses).

Este logro se da en un momento en el que el entorno político parece estar más favorable a Rousseff (luego de todo pareciera perdido), pues su popularidad ha ido en ascenso, y la pericia de la Comisión del Senado que lleva el juicio por impeachment pareciera no encontrar pruebas de un crimen de responsabilidad, con lo cual –al menos a nivel técnico-, el impeachment no sería legal.