En El Salvador, no solo el expresidente Mauricio Funes (2009-2014) está siendo investigado y procesado por la Fiscalía del país centroamericano. También su antecesor, Antonio Saca (2004-2009), del partido Alianza Republicana Nacionalista (ARENA) está bajo la mira por supuestos malos manejos de fondos, motivo por el cual fue detenido por la autoridades ayer, 30 de octubre.

 

La Fiscalía detuvo también a otros seis exfuncionarios públicos del país. Saca será procesado por el manejo de más de 18 millones de dólares de sus primeros dos años de gestión, que habrían sido desviados de cuentas oficiales a cuentas personales de su secretario privado y cuyo destino es aún desconocido, según informa el periódico digital El Faro.

Entre los otros exfuncionarios detenidos, se encuentran su secretario privado, Elmer Charlaix, su secretario de comunicaciones, Julio Rank, y el expresidente de la Administración Nacional de Acueductos y Alcantarillados (Anda) César Funes . Como parte del caso también se detuvo a tres influyentes técnicos de la Presidencia de la República que han conservado su puesto con los gobiernos del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN).

Del total de 18 millones de dólares, 15.8 millones terminaron en las cuentas personales del exsecretario privado de Saca, luego de ser  retirados de una cuenta de la Presidencia de la República de El Salvador a través cheques emitidos en favor del entonces presidente entre el 4 junio de 2004 y diciembre de 2006. De acuerdo con Charlaix la disposición de esos fondos corresponde a gastos de la conocida como “partida secreta”, un fondo no identificado claramente en el Presupuesto General de la República pero de cuya existencia se ha hablado por años en la política salvadoreña.

La detención se dio la mañana del domingo 30 de octubre, mientras Saca celebraba en un exclusivo restaurante la boda de su hijo mayor, en compañía de otros de los detenidos.

Las otras personas detenidas son Pablo Gómez, Francisco Rodríguez y Jorge Alberto Barrera, quienes estuvieron vinculados al gobierno del expresidente Saca.

Saca, Charlaix y Rodríguez están acusados de “peculado, agrupaciones ilícitas y lavado de dinero”, mientras que a Rank y Funes se les acusa de “agrupaciones ilícitas y caso especial de lavado de dinero”, de acuerdo con la Fiscalía General salvadoreña. Herrera es acusado de “peculado y agrupaciones ilícitas”. Todos permanecen detenidos en las instalaciones de la División Antinarcóticos (DAN), en el sector este de San Salvador.

Según explicó el periodista de El Faro, Nelson Rauda, a Distintas Latitudes, ahora la Fiscalía tiene 72 horas para llevar el caso a un juez, lo cual debería suceder a más tardar mañana. Posterior a esto, el juez tiene 72 horas para señalar una audiencia inicial para la investigación de los casos por los cuales se le imputa.

Mientras transcurren estos lapsos, el expresidente Saca y las demás personas imputadas deberán seguir detenidas. Saca solo podría ser liberado con medidas después de la audiencia inicial, que según Rauda podría darse este jueves (3 de noviembre).

No es el primero

Este caso contra un expresidente no es novedad en El Salvador. En setiembre, el expresidente Mauricio Funes solicitó asilo en Nicaragua (en donde se le concedió), mientras que en su país se le investiga por enriquecimiento ilícito.

Asimismo, el expresidente Francisco Flores (1999-2004), murió en enero de este año, en medio del escándalo por las investigaciones en su contra, debido a la malversación de fondos de una millonaria donación de Taiwán.

El surgió tras los terremotos que golpearon al país el 13 de enero y el 13 de febrero de 2001, con un saldo de más de 1.000 muertos, 8.000 heridos, un millón y medio de damnificados y pérdidas por más de 1.500 millones de dólares.

A raíz de esto, el gobierno de Taiwán donó $15 millones de dólares, para proyectos de reconstrucción y atención a víctimas de los terremotos. De estos, Flores se habría apropiado de 5 millones de dólares, y desviado 10 millones a una cuenta de su partido, ARENA.