I

Hace unos días, un amigo español que está de visita en Washington D.C. posteó en su Facebook una imagen que se me hizo simpática y ligeramente absurda: dos mitades de aguacate, sin hueso, empaquetados en una caja.

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Todo era risas y diversión hasta que en los comentarios de la publicación un par de periodistas hicieron mención del “Avocado Hand Injury”, un accidente que suma miles, literalmente, miles de heridos y miles de dólares gastados en seguros, hospitales y atención médica en varios países anglosajones como Estados Unidos, Reino Unido, Canadá y Nueva Zelanda.

II

Si uno hace una búsqueda rápida en internet sobre el Avocado Hand Injury encuentra más de 544,000 resultados que hacen referencia al tema. Sin embargo, hay algo notorio: en mayo de 2017 hubo un repunte de la atención mediática, a tal grado que medios de alcance global publicaron sendos artículos sobre “Cómo cortar un aguacate sin cortarte” (The New York Times, 1 de mayo de 2017) o “Por qué el aguacate se ha convertido en un duro peligro” (The Guardian, 10 de mayo de 2017) o “Advertencia de salud por la lesión del aguacate” (BBC, 11 de mayo de 2017). [Todos los artículos citados están en inglés]

Si se busca un poco más, uno se da cuenta que este problema de salud pública llega hasta países tan lejanos como Nueva Zelanda.

Según el New Zeland Herald, “162 personas llenaron una reclamación de seguro y atención médica con la palabra aguacate en 2016”. Es decir: una persona cada dos días dijo haber sufrido una lesión relacionada al aguacate. El costo total por estas atenciones médicas no fue menor: $70,000 dólares.

III

El Avocado Hand Injury es la definición exacta de lo que es un First World Problem. Mientras que en Venezuela chavistas y opositores se dan con todo; en Brasil la presidencia pende de un hilo; en Colombia la guerrilla más vieja del mundo entrega sus armas; en México la corrupción y el espionaje gubernamental hacen de las suyas, en los países anglosajones la gente se lesiona mientras intenta hacer su guacamole.

Fue el periódico británico The Times el que inició con el reciente revuelo mediático alrededor del aguacate. Citó al cirujano Simon Eccles, secretario de la Asociación Británica de Cirugía Plástica, Estética y Reconstructiva, quien afirma que en el Hospital de Chelsea y Westminster de Londres se trata a una media de cuatro pacientes por semana por lesiones relacionadas con la extracción del hueso del aguacate.

Entre las lesiones hay de todo: desde pequeñas y superficiales cortadas hasta pacientes que llegan con el cuchillo completamente atravesado y los tendones de la mano destruidos. Consejo: no busquen #AvocadoHand en Instagram.

IV

Llegados a este punto, surge la pregunta obvia (para cualquier latinoamericano) ¿cómo es posible que la gente se haga tanto daño al intentar partir o quitar el hueso del aguacate?

¿Desconocimiento o falta de sentido común? Un poco de ambas.

En este video de Lindsey Mastis, periodista y presentadora de ABC News, cuenta cómo se hizo ella misma una lesión hace algunos años. Por favor, vayan al minuto 0.38. Sí. Cuenta que la primera vez que tuvo un aguacate lo peló ¡como si fuera una naranja! Luego narra cómo se hizo la lesión con un cuchillo.

V

En fin. El aguacate, o palta en Chile, Argentina y Uruguay, es un alimento que está presente en prácticamente toda la gastronomía de América Latina. Guacamole con totopos, arepa reina pepiada, aguacate relleno de camarones, sopa fría de aguacate, entre muchas otras delicias, se preparan y se consumen en toda la región, con las 500 variedades de aguacate que existen.

Según El País, el 90% de los aguacates que salen de México llegan a Estados Unidos, aunque países como Japón y Canadá también han incrementado su apetito por él. Sigamos disfrutándolo. Y por favor, no se corten la mano.