Luego de realizar perfiles de 12 organizaciones que luchan por los derechos de las personas LGBTI (lesbianas, gais, bisexuales, trans e intersex) en 9 países de América Latina, ahora, en Distintas Latitudes mapearemos cómo es la situación nacional en 23 países de la región en materia de derechos para esta población. Arrancamos con Argentina, para ir en orden alfabético.

Argentina es uno de los países que más ha avanzado en América Latina en el reconocimiento de los derechos para las personas LGBTI. Sin embargo, como señala la propia Federación Argentina LGBT (FALGBT), esto no significa que ya se haya alcanzado todo, o que no haya nada más por qué luchar.

En materia de avances, Argentina se convirtió, en 2010, en el primero de América Latina en reconocer el matrimonio igualitario en toda la extensión de su territorio. Dicha ley incluyó también el derecho a la adopción conjunta.

Antes de la aprobación de esta figura jurídica, desde 2003, en la ciudad de Buenos Aires y en la provincia de Río Negro existe la unión civil, que permite la unión formada libremente por dos personas con independencia de su sexo u orientación sexual, y en 2007, la ciudad de Villa Carlos Paz (Córdoba) también adoptó la figura de la unión civil para parejas del mismo sexo.

En 2012, el país también tuvo un hito, no solo latinoamericano, sino mundial. Ese año se aprobó la ley de identidad de género, que es considerada una de las mejores a nivel mundial. Esta ley facilita el acceso de las personas trans a los trámites de cambio de nombre y sexo registrales en sus documentos de identidad, sin necesidad de dictámenes médicos ni de largos procesos judiciales. Se trata de un proceso administrativo gratuito. La ley de identidad de género argentina fue la primera en el mundo que no patologiza a las personas trans.

“Luego de las leyes de matrimonio igualitario e identidad de género, un gran desafío es justamente implementar este plan de ciudadanía, que son políticas públicas que permitirán que la sociedad cambie en profundidad. Ninguna ley modifica automáticamente las condiciones de la discriminación, las condiciones sociales”, señaló a Distintas Latitudes, en su momento, Esteban Paulón, de la FALGBT.

Este es el proceso que actualmente viven la lucha LGBTI en el país. Y se materializa en una nueva lucha por más derechos, plasmados en legislación: una ley que proteja contra la discriminación.

Esta fue una de las consignas de la marcha del orgullo LGBTIQ 2016, en Buenos Aires, la cual se llevó a cabo el pasado 26 de noviembre: “¡Basta de Violencia Institucional y Asesinatos a Personas Trans! ¡Ley Antidiscriminatoria YA!”. Estas consignas, encapsularon una serie de luchas sociales que están movilizando los colectivos LGBTI argentinos, más allá de la búsqueda solitaria de sus propios derechos:

  1. Real inclusión y cupo laboral trans en todo el país.
  2. Ni una menos. Basta de violencia machista y patriarcal.
  3. Ley por el Derecho al Aborto. Producción pública de Misoprostol.
  4. Separación de la Iglesia del Estado. Basta de subsidios a la Iglesia católica.
  5. Basta de racismo, xenofobia y sexismo.
  6. Por un ámbito deportivo sin discriminación ni violencia.
  7. Legalización del autocultivo y consumo de marihuana.
  8. Basta de persecución política a lxs luchadorxs. Libertad a Milagro Sala.

“Exigimos al Congreso de la Nación por la nueva Ley Antidiscriminatoria que nos permitirá promover la igualdad de la comunidad LGBT y de todas las personas que sufren discriminación. Una ley que estará a la vanguardia como las leyes de Matrimonio Igualitario y de Identidad de Género, una ley que brindará a las organizaciones y al Gobierno las herramientas necesarias para prevenir, sancionar y erradicar la discriminación en todo el país. Los ataques a nuestra comunidad LGBT en los últimos meses deben parar. Por eso necesitamos que urgentemente se apruebe la nueva Ley que desde la FALGBT impulsamos en el Congreso desde nuestra constitución”, dijo Paulón en un comunicado publicado en el sitio de FALGBT.


*Foto: Facebook Feberación Argentina LGBT (FALGBT).