¿Qué pasó realmente en la masacre de Curuguaty? Los paraguayos llevan más de tres años haciéndose la pregunta. Esto es lo que se sabe:

  • El 15 de junio de 2012, 324 oficiales de la policía paraguaya llegaron a la zona fronteriza de Curuguaty, cerca de Brasil, para desalojar a los cerca de 150 campesinos que ocupaban las tierras conocidas como Marina Cué.
  • Ese día, once trabajadores rurales y seis miembros de las fuerzas especiales de antiterrorismo de Paraguay resultaron muertos tras un enfrentamiento.
  • Los partidos conservadores le atribuyeron la culpa de lo sucedido al presidente izquierdista Fernando Lugo (2008-2012). Una semana después de los hechos, el senado destituyó a Lugo a través de un juicio político.

Las cosas se complican al revisar la historia de las tierras. Si bien las tierras eran estatales, una sentencia en el 2005 se las adjudicó al político Blas Riquelme, del Partido Colorado (conservador), dueño de la empresa agrícola Campos Morombí. Riquelme era una persona muy influyente en la política paraguaya y habría arrendado las tierras para la producción de soja.

Sin embargo, el conflicto vino después: el campesinado, empoderado por un gobierno de izquierda como el de Fernando Lugo, se enfrentó al empresariado de los agronegocios que defendían sus intereses con apoyo de los partidos políticos conservadores. En ese contexto ocurrió la masacre de Curuguaty.

La investigación judicial por la masacre dio cierre el pasado 18 de julio, que tuvo una fuerte presencia policial y decenas de manifestantes y trabajadores rurales que protestaron en contra.

Aquí tres aspectos relevantes de la sentencia:

  1. Según el Tribunal, los trabajadores rurales cometieron el delito de “invasión de la propiedad privada” por ocupar las tierras a nombre de Campos Morombí. Tenían armas de fuego y prepararon una “emboscada” con la “intención de matar”. Según la sentencia, los campesinos -con “caras cubiertas y pintadas”- ingresaron al lugar a la fuerza, permanecieron y se resistieron a la desocupación. También deduce que tenían “adiestramiento militar” por como actuaron. En Paraguay la sentencia ha sido muy polémica. Las comunidad de campesinos, las organizaciones sociales locales e internacionales inmediatamente manifestaron su rechazo. Un documental realizado por la cadena Al Jazeera rescata varias visiones del caso, y pone en duda las afirmaciones de la justicia paraguaya.
  2. Tras la sentencia, once trabajadores rurales fueron procesados con prisión como responsables o cómplices de la muerte de los seis policías, y por “invasión de un inmueble ajeno”. Ruben Villalba, identificado como el líder, fue condenado a 30 años de prisión, más cinco de seguridad. El resto tiene condenas de entre 25 y cinco años. Sin embargo, no hubo investigación ni condena para los responsables de la muerte de los once campesinos.
  3. ¿Sentencia machista? Las organizaciones sociales criticaron duramente las condenas a ocho años de prisión a Lucía Agüero, María Fani Olmedo, Dolores López Peralta, por ser “cómplices de homicidio doloso agravado tentado, asociación criminal e invasión de inmueble”. Según publicó Página 12, el Tribunal consideró que “las tres mujeres se pusieron al frente de sus compañeros, con sus hijos en brazos, para crear un ambiente de confianza que ayudara a disuadir a los policías”. Incluso, una de ellas estaba embarazada y tuvo a su hijo en la cárcel de Tacumbú.

Esto es lo que dictó la justicia en Paraguay. Mientras tanto, la verdad histórica de lo que ocurrió realmente en Curuguaty sigue siendo un misterio.