Por Luis Barrientos Escobar desde El Salvador

 

El alcalde de San Salvador, Nayib Bukele, realizó una transmisión en vivo por Facebook, la noche del domingo 2 de abril; y desde su hogar dio a conocer que buscará ser reelecto como edil capitalino para el período 2018-2021. Afirmó que se someterá a las elecciones internas de su partido político, el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), para formalizar su candidatura y correr por un período más a la cabeza de la municipalidad de San Salvador.

Lo anterior no sería noticia excepto porque Bukele es uno de los políticos más jóvenes y con más proyección en El Salvador. Tiene 35 años y su primera experiencia política fue en el año 2012, cuando ganó la alcaldía de Nuevo Cuscatlán, con el 50.68% de votos válidos, en el departamento de La Libertad, abanderado por el FMLN. La carrera política y popularidad de Nayib Bukele subió como espuma, pues el municipio de Nuevo Cuscatlán era un territorio olvidado y en condiciones de pobreza. Bukele a través de sus políticas municipales colocó a dicho municipio en el mapa salvadoreño y logró crear condiciones de vida más justas para sus habitantes. La gestión municipal fue destacada también a nivel internacional. Tal fue el impacto que causó Bukele, que fue elegido como candidato a alcalde para el municipio de San Salvador. Ganó la alcaldía capitalina bajo la bandera del FMLN con 89 mil 164 votos que representaron el 53.37% En ambas elecciones derrotó a sus adversarios políticos más cercanos, a los candidatos del partido ARENA y logró arrebatarles el poder político en estos dos municipios.

Nayib, el outsider

Nayib Bukele reflejó una esperanza política para la juventud salvadoreña y para generaciones maduras, que dieron su voto de confianza. Bukele es de descendencia palestina y no es un político con fachada común. Usa gorras, ropa deportiva y pocas veces viste con saco y corbata. Siempre deja crecer su barba y usa calcetines de colores. Muchas veces ha sido tachado como “informal” por su manera de vestir. Es un funcionario público que logra crear empatía con la población. Tiene preferencia por los pobres, los grupos sociales marginados y toca fibras sensibles en temas que pocos políticos abordan, tales como la igualdad social. Sus detractores principales son los dueños de medios de comunicación impresos, luego que el edil exigiera que estos empresarios pagaran impuestos. Muchas veces fue cuestionado si sería capaz de llevar las riendas de la alcaldía más importante del país, y se escucharon frases como “está muy jovencito” y “no tiene experiencia”. Sin embargo, Nayib siempre acudió a los consejos de su padre, el doctor Armando Bukele, personaje que fue muy crítico de las políticas que impulsó ARENA durante 20 años de gobierno. Y también contó con el respaldo de sectores del FMLN y sobre todo de la juventud. Es el primer alcalde que ha ejecutado una obra por día en la capital y a principios de este año, la revista Forbes, de México, lo destacó como uno de los 25 personajes más influyentes a nivel latinoamericano y la revista Foreign Policy lo incluyó en la lista de los 15 políticos más importantes del mundo.

El alcalde que dijo no

Bukele había anticipado que haría un anuncio importante sobre su carrera política e invitó que siguieran su transmisión, la cual había sido programada para las 8:00 P.M y tuvo un retraso de casi una hora. Poco a poco los usuarios de Facebook se conectaron para conocer lo que informaría el alcalde. Durante los primeros minutos dijo que la política salvadoreña le parece sucia y ha causado un atraso en el desarrollo del país. “Hemos hecho mucho, vamos a hacer mucho y este año vienen cosas hermosas, pero a la vez cansa la política sucia, cansa la política asquerosa del país; un política que ha tenido a nuestro país en el subdesarrollo por tanto tiempo”, expresó Bukele.

También hizo fuertes señalamientos contra el sistema político salvadoreño y dijo que los que lucharon contra los poderes fácticos del país cada vez se parecen más a dichos poderes (opositores). En reiteradas ocasiones Nayib Bukele aconsejó a su partido, FMLN, no parecerse al partido ultraderechista Alianza Republicana Nacionalista (ARENA). Esta postura causó intriga entre los salvadoreños, pues se especuló que Bukele rompería relaciones con el Frente, pero finalmente, luego de su anuncio, se formalizó que continuará abanderado por el FMLN.

“He decidido correr por la reelección de alcalde de San Salvador para el período 2018-2021 (…) es una decisión difícil, porque lo que se ve desde adentro de la política es todavía más asqueroso de lo que se ve desde afuera. ¿Pero entonces a quién vamos a dejar ahí? ¿A los mismos de siempre? ¿A dejar que ARENA gane y hacer que todo retroceda? ¿A que el frente se convierta en ARENA 2.0 y quitarle los subsidios a la gente pobre y no perseguir la evasión fiscal?”, sentenció Bukele.

Bukele también hizo un llamado muy importante a la población: “Les quiero pedir, que creo que nunca se los he pedido, y es que no me dejen solo. Si vamos a cambiar la política del país, cambiémosla de verdad”. Inmediatamente las redes sociales, Facebook y Twitter se llenaron de comentarios y publicaciones entorno al anuncio de Bukele, algunos de sus detractores políticos lo criticaron hasta por su “informalidad” para dar esta noticia y otro grupo mayor mostró su apoyo hacia el alcalde de la capital y mencionaron que están satisfechos con el gobierno municipal que ha establecido Bukele.

Buena parte de la población salvadoreña guardaba la esperanza que Nayib Bukele anunciara que correría para buscar la candidatura presidencial con la bandera del FMLN para las elecciones en 2019; sin embargo, el edil optó por continuar al mando de la alcaldía. Los señalamientos hechos por Bukele causaron eco en la dirigencia del Frente, y algunos miembros expresaron que el alcalde está “mal asesorado”. Otro grupo de simpatizantes del Frente expresaron que es estrategia política para mantener el poder político en San Salvador y en San Miguel, ambas alcaldías gobernadas por el FMLN y buscarán ganar la alcaldía de Santa Ana, de esa manera ganarían las tres municipalidades más importantes de El Salvador y permitiría un triunfo en las elecciones presidenciales que se realizarán en 2019.

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Hasta el momento se especuló que el FMLN no permitió que Nayib estuviera en la lista de posibles candidatos a la presidencia dadas las constantes críticas vertidas al partido. Dentro del partido de izquierda suenan nombres importantes para postularlos a la presidencia, tal es el caso de Gerson Martínez, actual ministro de Obras Públicas y Medardo González, diputado en el congreso y coordinador general del FMLN, ambos funcionarios pertenecieron a la guerrilla y es por esa razón que tienen asegurada una posible postulación para el período presidencial 2019-2024.

Cabe destacar que el alcalde Bukele es la figura política con mayor aceptación en El Salvador, con el 64.7% de opiniones positivas. Sin embargo, Bukele ha sido atacado constantemente por el partido de ultraderecha y por asociaciones afines a dicho instituto político; pero eso no ha sido impedimento para que Nayib continúe con su gestión, que tiene como fin transformar San Salvador y elevarla a una ciudad de “primer mundo”.