Por: Carmen Escobar Castillo

Desde que inició sus funciones como alcalde del municipio de Nuevo Cuscatlán, en marzo del año 2012, bajo la bandera del izquierdista Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), el nombre de Nayib Bukele no ha dejado de sonar en la esfera política de El Salvador. Es su discurso de joven defensor del pueblo el que lo ha llevado a establecer su figura de héroe entre jóvenes y adultos que ven en él un nuevo tipo de político.

Nayib Armando Bukele Ortez, hijo del fallecido empresario Armando Bukele Kattán, es proveniente de una acaudalada familia con raíces musulmanas. Como publicista de profesión sabe que en su puesto nunca se deja nada al azar.

Desde su distintivo estilo de medias coloridas, camisa desabotonada al pecho, su cabello peinado hacia atrás, hasta su discurso heroico de que “el dinero alcanza si nadie roba”, cada detalle sumó para que le ganara la alcaldía de San Salvador a un veterano en la política salvadoreña, Norman Quijano, y a llevarse el título al político joven más destacado de América Central, listado por Forbes como uno de los personajes más influyentes en Centroamérica. Por ello, es uno de los favoritos para optar a la presidencia de El Salvador, en las próximas elecciones de 2019.

Sin embargo, ya no todo es color de rosa para el “político ejemplar”. La Prensa Gráfica y El Diario de Hoy, dos de los medios más importantes de El Salvador, y que en repetidas ocasiones han sido oposición al alcalde de la capital,  presentaron el 21 junio del 2015, una denuncia por la clonación de sus páginas web a la Fiscalía General de la Republica (FGR).

El 11 de noviembre de 2015, fue arrestado el primer sospechoso por los ciberataques, Andrés Ricardo Ortiz. Con su captura se desmantela una estructura que tiene como a miembros a Mayra Morán, Oscar Domínguez, José Navarro (conocido como @payasosingracia en Twitter) y Sofía Medina (actual directora de comunicaciones de la alcaldía de San Salvador). Los primeros tres son empleados de Bunker, una agencia de publicidad ubicada en el municipio de Antiguo Cuscatlán de donde provenían todos los “troles”, y que también se encuentra vinculada a la creación de la aplicación Sivar, impulsada por Nayib Bukele, como una herramienta de denuncia ciudadana dentro del municipio que está ahora bajo su mando. En redes sociales, Navarro ha acusado a La Prensa Gráfica de ser los “verdaderos criminales”, por juzgar a Bukele sin que se haya resuelto el caso en la justicia del país.

A pesar de ello, la imputación directa a Bukele tardó poco más de un año en llegar. Cuatro informes de peritos ordenados por el Juzgado Segundo de Instrucción de Santa Tecla (en el área metropolitana de San Salvador) y el respaldo del departamento de Justicia de Estados Unidos, que ayudó a rastrear la compra de dominios y servidor, la semana pasada se presentaron pruebas que vinculan a Nayib Bukele como el posible autor intelectual, financista y líder de los ciberataques realizados contra los medios de comunicación La Prensa Gráfica y El Diario de Hoy.

Como parte de la pericia realizada se encontraron en los equipos, como computadoras y teléfonos celulares decomisados, conversaciones por WhatsApp y listas de llamadas hechas desde la residencia del alcalde a través de un número celular registrado a nombre del esposo de la alcaldesa de Nuevo Cuscatlán, Michelle Sol, y colaborador de Bukele, Ernesto Castro. Dichas conversaciones que manifiestan los planes y procedimientos afirman y exponen la figura de líder al alcalde de San Salvador. Asimismo, a la estructura se le acusa de crear contenido difamatorio y noticias falsas.

El próximo 30 de noviembre se llevará a cabo en el Juzgado Segundo de Instrucción de Santa Tecla, la audiencia preliminar del caso por los siguientes delitos: violación de distintivos comerciales y derechos de autor, falsedad material y asociaciones ilícitas.


Carmen Escobar Castillo (1996, La Libertad) es una joven periodistas salvadoreña en formación, que cursa el tercer año de Comunicación Social en la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA). Recientemente fue publicada en la revista universitaria Comunica