Las estadísticas de violencia sexual en Guatemala son preocupantes. Así lo reflejan los embarazos de niñas de entre 10 y 14 años, producto de delitos de violencia sexual. Del 2011 a junio de 2013, se registraron 7.627 embarazos en ese rango de edad, según datos de Procurador de Derechos Humanos de Guatemala. Y la cifra va en aumento: el Observatorio de Salud Sexual y Reproductiva registró entre enero y agosto de 2015, 4.431 embarazos de niñas de entre 10 y 14 años.  Ante esta situación, el movimiento No Retrocedemos busca visibilizar la problemática de la violencia sexual que sufren niñas, niños y mujeres en Guatemala.

  • Nombre: No Retrocedemos
  • País: Guatemala
  • @No_Retrocedemos
  • Página de Facebook
  • Una frase: “La violencia sexual está oculta debido al miedo y la falta de confianza en el sistema de Justicia”.
  • Se define como: Movimiento contra la violencia sexual en Guatemala.

Jeny se muestra sonriente. Coincide el color de la sombra de sus ojos, el de la blusa, las caravanas, el broche en el pelo recogido, y el collar. Todo celeste. Abraza a su hijo y recuerda la felicidad de la infancia, hasta cumplir los 12 años, cuando todo cambió. Su papá, alcohólico y violento, la violaba. Junto con su madre lo denunciaron, y fue la organización Misión Internacional de Justicia (IJM, por su sigla en inglés) en Guatemala que le hizo seguimiento penal al agresor, hasta que consiguieron una sentencia y una restauración para Jeny.

IJM es una de las organizaciones que integra el movimiento No Retrocedemos. También integran el movimiento diversas organizaciones que defienden el derechos de las mujeres: Christian Broadcasting Network, Bukner, Centro Para la Misión Transformadora, Fundación Manuel & Concha Ralda, AMG Guatemala, entre otras.

Eduardo Magermans, director de la campaña, dijo en entrevista con Distintas Latitudes que uno de los mayores logros de No Retrocedemos ha sido la gran convocatoria que tiene la junta de firmas para “terminar con el flagelo de la violencia sexual y la indiferencia del sistema de justicia” ante el tema. “Logramos el apoyo de nueve candidatos a la presidencia, y del actual presidente [Jimmy Morales] y vicepresidente [Jafeth Cabrera]; 19.000 firmas de ciudadanos; y 250 firmas de líderes de opinión como religiosos, periodistas, artistas y deportistas”.

La justicia para los casos de violencia sexual en Guatemala es muy débil. Entre el 2008 y el 2012, de las 36.166 denuncias por violencia sexual, solo el 6% llegaron a sentencia. Predomina el miedo y la falta de confianza en un sistema de justicia que no está especializado para este tipo de casos y tampoco le destina recursos. De todas formas, desde No Retrocedemos se reconocen los avances en la materia del último tiempo, como la aplicación de protocolos para mejorar la atención a las víctimas; además de la creación de fiscalías de la mujer, modelos de atención integral y delegaciones de investigación en contra de delitos sexuales.

Según Magermans, el movimiento tiene el desafío de expandirse a nivel nacional y conseguir más fondos económicos para seguir adelante concientizando a la población sobre la violencia sexual y generando incidencia política. Actualmente, están trabajando para habilitar una línea telefónica de ayuda para orientar a las víctimas y sus familiares, así como en la planificación de un proyecto económico enfocado en emprendimientos que aseguren la sostenibilidad de las víctimas.

Los integrantes de No Retrocedemos “anhelan un futuro libre de impunidad de violencia sexual en Guatemala”, explican en su página web. Para eso siguen trabajando por un gobierno que se comprometa con la designación de recursos para la atención de las víctimas, esfuerzos preventivos para la reducción de la violencia sexual, y un sistema de justicia “más sensible” con el tema.

[Agradecimiento a Lucía Canjura por el aporte]