Por Daniela Gallardo, desde Ecuador

“Yo no quería, le dije que no, él empezó a pedirme una y otra vez que lo haga…”, empieza un relato. “Tuve un episodio con un tendero del barrio que me quería llevar al cuarto de atrás de su negocio con promesas de dulces y obsequios, una vez me invitó enseñándome su miembro y salí corriendo”, dice otro. Miles de testimonios sobre violencia. Miles de relatos de mujeres que decidieron hablar sobre el acoso que les ha tocado vivir desde pequeñas. De eso se trata #NoCallamosMás, la campaña que inició el 19 de enero en Ecuador y que ha impactado a la sociedad por las historias contadas.

Todo empezó con un grupo privado de Facebook, integrado solamente por mujeres, que actualmente cuenta con más de 26.200 miembros. No todas las integrantes comparten sus testimonios de violencia en este grupo, pero las que cuentan su historia y dan la autorización para que se comparta en la página pública No callamos más, han recibido apoyo y solidaridad de otras víctimas.

Actualmente la página pública en Facebook del proyecto se encuentra bloqueada por denuncias sobre infringir las reglas de la red social al usar términos sexuales. Según las administradoras, Verónica Vera y Francisca Frisone, la página estará disponible en breve. La iniciativa también cuenta con 367 seguidores en el perfil de Twitter @nocallamosmas. Historias de violencia, abusos, acosos, golpes, violaciones y tocamientos se publican en estas redes sociales.

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Vera y Frisone cuentan que es necesario que “las mujeres puedan poner en palabras sus historias para poder colectivizarlas con el afán de sentirnos respaldadas, sentir que no estamos solas”. La idea está inspirada en #MiPrimerAcoso, la iniciativa que empezó en redes sociales desde México y que evidenció en América Latina la necesidad de un espacio para las que mujeres puedan confesar la violencia y los abusos que han sufrido.

En Ecuador, la problemática social de la violencia contra las mujeres en las relaciones interpersonales o familiares ha sido denunciada por los movimientos de mujeres desde la década de los 80. Sin embargo, es un tema que no tiene estadísticas actuales. Los datos que existen son los de la Encuesta Nacional de Relaciones Familiares y Violencia de Género (2011), que dicen que en el país seis de cada diez mujeres han sido víctimas de alguna forma de maltrato.

Según la abogada y activista Silvia Buendía, conseguir que el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC) hiciera esta encuesta sobre violencia de género en Ecuador fue un logro enorme. “No era un tema que le interesara a ninguna autoridad, tampoco era un tema relevante en la sociedad o en la opinión pública. Cuando desde el activismo intentábamos visibilizar la violencia de género no faltaba quien nos dijera que era un mito. Que a los hombres también las mujeres los agredían y que por ahí iba la cosa. O que esto era un tema privado. Y todo esto a pesar de las reformas que ya se había dado en 1995 con la creación de la ley 103 contra la violencia a la mujer y la familia”.

Buendía piensa que en el año 2011 que se hizo esta encuesta todo era diferente en el país en temas de género. “Había dentro del gobierno profesionales, académicos, técnicos y activistas que estaban formados en enfoque de género y derechos humanos. Y además, estas personas sí tenían algún tipo de influencia, relevancia y poder de decisión en la confección de políticas públicas en el país. Por esa época existía la campaña ‘Reacciona, Ecuador. El machismo es violencia’. Se empezó en mayo de 2010, pero se retiró en el 2013”.

Los datos obtenidos en 2011 debían promover la creación de políticas públicas, pero para Silvia se redujo a la mínima expresión todas las acciones necesarias para intentar erradicar la violencia. “Ya pasaron 5 años desde esa encuesta, una nueva nos podría indicar si hubo mejoría en las condiciones de vida de la mujer, si en efecto en algo se ha disminuido la violencia de género”, sostiene.

La intención de #NoCallamosMás es justamente motivar a las mujeres a que hablen para sacar a flote los números de la violencia de género y sus consecuencias. Varias activistas y víctimas están invitando a una reunión el sábado 28 de enero se en Quito, en el parque “El Arbolito”, para que los ciudadanos alcen la voz en redes sociales, en familia y en todos los sectores de la sociedad. Con esto se busca generar más espacios seguros donde las mujeres puedan abordar el tema de la violencia, el abuso y sus consecuencias.