Los nombres de los equipos de futbol –y de cualquier deporte– son una riquísima herencia que revela las preocupaciones, intereses, ideología y motivaciones que llevaron a la gente a formarlos; pero también los cambios en el deporte y las sociedades durante el siglo XX, tiempo en que el futbol se convirtió en el deporte más popular.  Los nombres en América latina[1] revelan influencias extranjeras (británicas, principalmente, pero también latinoamericanas y estadounidenses); ideológicas y de clase (nacionalista-patrióticas, liberales y obrera); las intenciones de o la pertenencia a una comunidad (barrio, ciudad, región o comunidad inmigrante); el apoyo al equipo de alguna organización gubernamental, empresa o persona; e incluso la región del continente del que provienen (cuenca del Río de la Plata; México, Centroamérica y la cuenca del Caribe; Brasil, Chile y los países andinos).

La división geográfica de los nombres de equipos es resultado, 1) de la forma como se formaron los equipos; y 2) las principales influencias extranjeras que había en el país.  En la cuenca del Río de la Plata (Argentina, Paraguay y Uruguay), donde los equipos se formaron en en los barrios de grandes ciudades en rápido crecimiento, predominan los nombres de barrio o ideológicos, nacionalistas y de izquierda.  En esos países la formación de los equipos fue más semejante a la europea en cuanto al tipo de equipos de comunidad; pero por la primacía de las capitales sobre el interior, nunca hubo presión de formar un Buenos Aires, Asunción ni Montevideo United.  En el resto del continente, la élite[2] fundó casi todos los equipos, unos como sus clubes sociales y deportivos, y otros para los trabajadores de sus empresas.  Entonces, no hay referencias ideológicas de izquierda, y en cambio se llamaron como ciudades, regiones, comunidades inmigrantes, empresas o referencias nacionalista-patrióticas.

Cabe destacar, que en México, Centroamérica, Venezuela y el Caribe, a diferencia del resto de Sudamérica, muchos equipos tienen mascotas o apodos que son parte del nombre (y si no oficialmente, son inseparables en el uso diario: Águilas del América, Pumas de la UNAM, Chivas del Guadalajara), a la usanza estadounidense y beisbolera.  Esta diferencia se puede ver, incluso en los escudos o logos de los equipos: aquellos de raíces o influencia europea tienen escudo (como el Pachuco o el Puebla), mientras que los de influencia norteamericana tienen un logo donde aparece el nombre y la mascota del equipo (como los Jaguares de Chiapas).  Fuera de la cuenca caribeña no hay equipos con mascota, y en cambio tienen escudos a la usanza europea o logos que sólo muestran el nombre y/o iniciales.

 

De genealogía extranjera…

Dado que el imperio británico difundió el futbol y otros deportes por todo el orbe como parte del credo victoriano en de cuerpo, mente y espíritu sanos, los primeros partidos de futbol en este hemisferio, fueron entre marineros ingleses; y después entre expatriados, quienes fundarían los primeros clubes “latinoamericanos” con el original nombre de Wanderers (vagabundos)[3], para denotar su condición de exiliados.  Conforme los deportes se popularizaron en otros países –incluida nuestra región–, aparecieron nuevos clubes de otros expatriados: Club España(ol), Asturiano, Italiano, Alemán, etc.[4]; y de la élite del país, con nombres como Club Nacional (Medellín, Quito, Montevideo, Potosí), América (México, Cali, Natal, Minas Gerais, Quito, etc.), los Gimnasia y Esgrima argentinos (El Plata, Mendoza y Jujuy), mitológicos, nacionalista-patrióticos, ideológicos o, simplemente del lugar.  Sin embargo, a veces el origen del nombre es más curioso, e incluso cínico, como el Club Atlético Rentistas, equipo barrial de Montevideo fundado en 1933 por ricos que vivían de sus rentas.

Consecuencia de esa influencia inglesa, los primeros equipos, además tuvieron nombres en inglés, y muchas veces recurrieron a fórmulas como Juniors, (Old/All) Boys[5], United, Football Club y Sporting Club, e incluso llamaron sus equipos en honor a equipos británicos: Arsenal, Racing Club (uno argentino y otro montevideano), Corinthias Paulista, Rangers de Talca, Everton de Viña del Mar o Liverpool FC (uruguayo).  Sin embargo, no todas las influencias extranjeras han sido anglosajonas, hay de Argentina y España.  La primera se remonta a mediados del siglo XX, y consecuencia de ella hay: seis River Plates y tres Boca Juniors además de los bonaerenses originales.  La influencia española de la segunda mitad del siglo, contribuyó el nombre “Real” (incluso uno en EE.UU.: Real Salt Lake), y un Barcelona FC en Guayaquil.

 

Equipos de empresas u organizaciones

Como en Europa, las empresas formaron equipos de futbol como medida para que los trabajadores internalizaran valores como el trabajo en equipos, la cooperación y el respeto a las normas; así como que adquirieran un sentido de pertenencia y lealtad para con la empresa; se ejercitaran; y tuvieran acceso a entretenimiento saludable –diferente del alcohol–.  Muchos de estos equipos llevaron el nombre de la empresa o, incluso, del patrón: Cruz Azul, Rosario Central (ferrocarril), Club Ferro Carril Oeste o Aldosivi (argetinos), Juan Aurich (peruano, era el dueño de la hacienda), Emelec (Empresa de Electricidad Ecuatoriana), Boston River (Montevideo)[6], el Guabirá (ingenio azucarero boliviano) y el Huachipato (siderúrgica chilena); pero también los hubo con otras denominaciones, en México, el Necaxa de Luz y Fuerza del Centro, el Pachuca y el Zacatepc; o en Uruguay, el Peñarol, antes Central Uruguay Railway Company.  Corporaciones gubernamentales con proyectos similares, apoyaron y fundaron equipos, como los Municipal(es) de Guatemala, Lima, La Paz y Bogotá (hoy Los Millonarios); Comunicaciones (apoyado por ese ministerio guatemalteco); el Espoli de la Escuela Superior de Policía ecuatoriana; el Estrella Roja, club cívico-miliar venezolano creado por el régimen chavista; el Naval de Talcahuano de la marina chilena creado durante la dictadura; el Nacional quiteño, originalmente Mariscal Sucre y fundado por el ejército; y el Santos IMSS Laguna, que privatizado perdió las siglas.  Organizaciones sociales privadas también fundaron clubes: como el Hijos de Acosvinchos, equipo limeño de una sociedad mutualista de emigrados del pueblo de Acosvinchos y, posiblemente, la Fundación Cesarger venezolana.

Además de estos, hay cantidad de equipos empresariales; pero los más nuevos son negocios para la empresa o los compraron para promover sus productos.  De esto son ejemplos, los peruanos Sporting Cristal (cervecería), Inti Gas Deportes y Cobresol; los venezolanos Minasoro, Minervén Bolívar y Lotería del Táchira, Bamin Real Potosí del Banco Minero boliviano, o el Tijuana Xoloescuintles de Caliente; pero que un equipo pueda llevar o no el nombre de un producto depende de que la federación de futbol lo permita.

 

Nacionalistas e ideológicos

Bajo esta categoría hay exclusivamente equipos de América del sur, tanto de la élite, como barriales.  La élite tendió a

darles nombres románticos y patrióticos como Guaraní (en Asunción y Sao Paolo), Colo-Colo (un cacique mapuche) o Aucas (grupo indígena ecuatoriano); por héroes nacionales: Bolívar, Olmedo, los primeros aviadores peruanos y bolivianos (Jorge Wilstermann), etc.; por fechas importantes: 31 de octubre (día de la bandera boliviana), 3 de febrero (día de San Blas, santo patrono de Paraguay; muestra un nacionalismo católico) o 12 de octubre, paraguayo también, hispanista[7]; ¡por batallas!: Avaí (brasileño, Guerra de la Triple Alianza) o Rubio Ñu (paraguayo, misma guerra); o incluso, que demuestran un chauvinismo y revanchismo cínico: los bolivianos Chaco Petrolero y Litoral.  Cabe mencionar, que en Paraguay, las guerras de la Triple Alianza (1864-1870) y del Chaco (1932-35) dejaron un fuerte impacto, y diez quipos de en primera y segunda división (28 en total) llevan nombres nacionalistas.  Equipos de barrios obreros montevideanos y asuncenos llevan nombres ideológicos, como Defensor [de la huelga], Progreso o Libertad, y muchos más usaron uniformes rojinegros.

 

Lugares

Es el tipo de nombre más común en América latina[8], y entre una tercera y la mitad de los equipos llevan el nombre de su lugar.  Pero a diferencia de otras regiones, por ejemplo Europa o EE.UU., donde casi todos llevan nombres de ciudades, en América latina también se llaman como región, estado, departamento o provincia (sobre todo en Brasil, Venezuela y la segunda división argentina), o su barrio (Argentina: Boca Juniors, Brasil: Flamengo y Uruguay), llegando incluso al colmo en el último de llamarse por construcciones famosas del barrio: Centro Cultural y Deportivo El Tanque Sisley.  La concentración del uso de nombres de regiones en Brasil se debe al pronunciado federalismo de ese país, especialmente en el periodo republicano anterior al gobierno de Getúlio Vargas; en Argentina se trata de regiones del noroeste, alejadas de Buenos Aires (Jujuy, Chaco, Tucumán, Mendoza); y en Venezuela seis de los nueve equipos que llevan nombre de estados se fundaron después de 2002[9].  Una innovación latinoamericana en es usar el gentilicio del lugar, cosa muy común en Brasil, y origen del nombre del Fluminense (equipo del flumen, río en latín) o Figueirense, del barrio de Figueira en Florianópolis.  En Guatemala lo más común es que los equipos se llamen como sus ciudades, pero muchas veces recurren al nombre antiguo de la población en maya.

 

Otros nombres

Una excentricidad latinoamericana es la cantidad de equipos “estudiantiles” profesionales, que llevan el nombre de una universidad o que se fundaron en el marco de un colegio.  Sólo en las primeras divisiones, en México son cuatro, en Chile y Perú ¡siete!, y uno en Bolivia; mientras que, en contraste, en EE.UU. donde el futbol americano universitario es importante, el torneo universitario es una especie de segunda división de donde salen jugadores para la NFL.

Además de Rentistas y El Tanque Sisley, en Uruguay otros dos equipos tienen nombres verdaderamente curiosos, el Rampla Juniors FC (rampla significa remolque) y el Danubio, nombrado en honor al río europeo, porque la madre de uno de los fundadores era húngara.  Otros equipos con nombres extraños, son Los Millonarios de Bogotá, apodo que recibieron luego de contratar gran número de argentinos y se convirtió en su nombre oficial, y el Palmeiras, cuyo nombre significa palmarés, y la directiva lo eligió antes de la final de 1942, cuando el gobierno brasileño los obligó a dejar su antiguo nombre: Palestra Itália.  En Bolivia hay otro equipo también tiene un nombre con no menos ínfulas de grandeza, pero menos éxito futbolístico: The Strongest FC de La Paz.


[1] En mi muestra de equipos de futbol latinoamericanos incluí aquellos que están en las primeras y segundas divisiones de Argentina, Bolivia, Brasil, Centroamérica, Chile, Colombia, Ecuador, México, Paraguay, Perú, Puerto Rico, Uruguay y Venezuela; y para fines de comparación, las primeras divisiones de Inglaterra, Francia, España, Alemania e Italia, donde casi todos los nombres se refieren al lugar de fundación; y EE.UU., donde son tan variados como en América latina.  Además, en caso de las listas de equipos latinoamericanos agregué aquellos que en algún momento fueron campeones de primera división, y hayan descendido o desaparecido.  Comparo los nombres con los de equipos europeos, porque ese es el otro continente en donde el futbol es el deporte más popular y tiene una historia tan larga como en América.

[2] Una excepción chilena es el Club Deportivo Almirante Arturo Fernández Vial, equipo de obreros ferrocarrileros con nombre bautizado en honor al almirante, para agradecer su apoyo en una huelga.

[3] El chileno Santiago Wanderers –que es de Valparaíso– no tiene ese nombre porque lo hubiera formado inmigrantes ingleses, sino chilenos excluidos del equipo inglés de Valparaíso, por lo que eligieron el nombre de la capital chilena y Wanderers, como los que eligen United o Real sin ninguna referencia más que al prestigio de otro equipo.

[4] Los clubes España son importantes en Chile, Uruguay y Honduras; y además son importantes, en Chile el Audax Italiano y Club Deportivo Palestino; y en Panamá el Club Árabe Unido.  En México, los clubes extranjeros, España y Asturiano, fueron fundamentales en la formación de la liga mexicana, y fueron de los primeros campeones.  En Brasil siguen siendo importantes, pero han cambiado sus nombres: el Vasco da Gama era portugués, el Corithias Paulista inglés, el Cruzeiro y Palmeiras se llamaron Palestra Italia y el Grêmio era alemán.

[5] Casi siempre equipos de la élite, de alumnos o egresados de algún colegio prestigioso.

[6] Este nombre es bastante curioso, puesto que lleva el nombre de la empresa que lo financiaba (sastrería Boston), seguido de River, en homenaje al River Plate bonaerense.

[7] También hay en Argentina un Colón, y el América mexicano adquirió ese nombre un 12 de octubre.

[8] Paraguay, con sus equipos nacionalistas es excepcional, y apenas hay dos equipos con nombre de lugar en la primera división.

[9] Venezuela es un caso particular, dado que la mitad de los equipos de la primera división se fundaron después de 2002, incluido el ya mencionado Estrella Roja, ya durante la presidencia de Chávez.