Las claves del nuevo Acuerdo de Paz

Un nuevo acuerdo de paz entre el gobierno colombiano y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) fue anunciado este sábado 12 de noviembre desde La Habana, Cuba.

El jefe negociador del gobierno, Humberto de la Calle, dijo que este nuevo acuerdo surgió tras casi 100 horas de intercambio directo de opiniones con los voceros opositores al acuerdo de paz votado en plebiscito el pasado 2 de octubre, y luego de 15 días y noches de trabajo en Cuba con las FARC.

“No cancelamos la ilusión, no dimos marcha atrás en la posibilidad de un país nuevo, no desistimos en limpiar la política, impartir justicia pensando más en las víctimas que en los barrotes, integrar nuestros territorios, superar desigualdades ancestrales”, dijo de la Calle.

Algunas de las novedades en este acuerdo señaladas por el jefe negociador se encuentran las siguientes:

  • “Durante el término de la dejación de armas, las FARC presentarán un inventario de bienes y activos para destinarlos a la reparación material de las víctimas”.
  • “En cuanto a la jurisdicción especial para la paz, se atendió la mayoría de las propuestas formuladas, se precisaron de manera concreta las características y mecanismos de la restricción efectiva de la libertad para todos los responsables”.
  • “Se precisaron los períodos de ejecución de las acciones reparadoras”.
  • Se eliminan los cuatro magistrados extranjeros que formarían parte del Tribunal para la Paz, pero expertos extranjeros podrán ofrecer conceptos sobre los casos.

Además el diario El Tiempo informó esta mañana, citando al presidente Juan Manuel Santos, que “los miembros de las Fuerzas Militares que hayan cometido ‘alguna equivocación’ en el marco del conflicto armado gozarán de beneficios jurídicos similares a los que recibirán los integrantes de las Farc en la justicia transicional”.

Las novedades implementadas en el acuerdo de paz responden a inquietudes de los promotores del No al plebiscito del 2 de octubre, como la de que las FARC no destinarían recursos para resarcir a sus víctimas pues han negado poseer grandes sumas de dinero.

¿Acuerdo definitivo?

El periodista colombiano Nathan Jaccard dijo a Distintas Latitudes que “más que temas de fondo creo que se juega un tema político, donde todos quieren poder reivindicar un acuerdo histórico de cara a sus clientelas y a los sectores donde van a buscar votos”.

Advirtió que la principal figura del No, el expresidente Álvaro Uribe Vélez, ya ha pedido que este nuevo acuerdo no sea definitivo, por lo que probalemente haya partidarios suyos que rechacen el nuevo documento. Aunque por el momento el presidente Juan Manuel Santos logró dividir los sectores del No y el nuevo acuerdo presentado este sábado podría tener un apoyo más grande.

Jaccard dijo que existen tres caminos para que avance el nuevo acuerdo: el plebiscito, que es muy poco probable; cabildos abiertos, un mecanismo donde los ciudadanos participan en una reunión pública con los concejales distritales o municipales; y a través del Congreso, donde Santos tiene mayoría absoluta.

La periodista colombiana Ginna Morelo dijo que en un contexto donde el país sudamericano se presenta polarizado entre los partidarios del Sí y los del No, y con un sector indiferente representado por el abstencionismo del 62% en el plebiscito, es un avance que la parte más vertical con relación al proceso, la comandada por Uribe Vélez, se haya sentado a escuchar y a proponer.

Destacó también los “impactos decisivos” de este nuevo acuerdo en temas como la aplicación de justicia, la consideración de la justicia ordinaria, el rechazo a los magistrados extranjeros del Tribunal de Paz, la lucha antidrogas en Colombia y los compromisos de las FARC en torno a este tema.

Por su parte, Néstor Rosania, director del Centro de Estudios en Seguridad y Paz, dijo a Distintas Latitudes que la principal diferencia de este acuerdo con respecto al anterior es que se trata de una política de Estado, no de gobierno. La participación de las FARC, el gobierno y la oposición a éste en una negociación de tipo triangular reviste de institucionalidad al acuerdo y la de estabilidad y seguridad jurídica.

“Cuando la oposición llegue al poder ya conoce los acuerdos, está de acuerdo con ellos y no va a entrar a hacer ningún tipo de modificación”, dijo.

Sobre el camino que seguiría este acuerdo coincidió con Nathan Jaccard en que la vía del Congreso es la más probable, pues movilizar el aparato electoral para un nuevo plebiscito costaría más de 400 mil millones de pesos colombianos (casi 130 millones de dólares), y el gobierno ya advirtió que no habrá una Asamblea Nacional Constituyente durante esta administración.

El gobierno colombiano informó en un comunicado que el nuevo acuerdo podrá ser consultado al finalizar este sábado, en el sitio web www.mesadeconversaciones.com.co

Con información de Arturo Ilizaliturri, Jordy Meléndez y Tatiana Rojas.