Ciudad de Panamá (Creative Commons, Wikimedia).
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Ciudad de Panamá (Creative Commons, Wikimedia).

 

“Little Manhattan” es el apodo de la capital panameña que aloja gran variedad de oficinas de entidades financieras, hoteleras, mobiliarias, entre otras. Este término refleja las ambiciones de muchos a llevar esta metrópolis a niveles de desarrollo comparables a los de Nueva York. Sin embargo, mientras aumenta el desarrollo de rascacielos, Panamá está sufriendo un repunte en el índice de desigualdad. La realidad de muchos en el interior del país es muy diferente a la vida que puede tener un residente de la “Pequeña Manhattan”.

Según las estadísticas del Ministerio de Economía y Finanzas, en el 2014 y el 2015, la pobreza extrema o la indigencia bajó un 10.8%, y un 10.3% respectivamente. Si bien las cifras suenan positivas, en temas de desigualdad, el Banco Mundial estima que Panamá se encuentra con un puntaje de GINI de 51.7, uno de los más altos en Latinoamérica. Mientras que se reconoce el constante crecimiento económico que ha tenido el país en los últimos años, el cual ha ayudado a cambiar el panorama de la pobreza extrema, la desigualdad afecta a una gran parte de la población que no tiene acceso a salud y a educación. Esto implica un obstáculo en temas de desarrollo humano según la ONU, entidad que menciona que si se considera la cifra de desigualdad en Panamá, este país baja 20 puntos en el índice sobre el desarrollo humano.

La situación en Latinoamérica puede ser paradójica en muchos temas sociales y económicos. El balance entre la pobreza y la desigualdad en esta región puede presentarse en distintas combinaciones, las cuales pueden no ser intuitivas. Si quiere explorar más el panorama Latinoamericano, BBC Mundo puede detallarse más aquí.