Biblias y sombrillas en las manos para protegerse de las olas de calor mayor a los 30 °C. Trompetas y tambores incentivaron la movilización de la masa. Sudaron. No les importó con tal de llevar el mensaje a nivel nacional: “¿Qué le dice el pueblo al gobierno? ¡Con mis hijos no te metas!”, “¡Únete a la lucha familia peruana!” mientras el rojo y blanco del pabellón nacional flameaba junto a banderas celestes y rosadas, principales colores del colectivo #ConMisHijosNoTeMetas. Sorprendió el nivel de organización de los asistentes.

“¡Y va a caer! ¡Y va a caer! ¡La ideología va a caer!”, “¿Y dónde está? ¿Y dónde está? ¿La prensa dónde está?” fueron arengas que miles de personas, en su mayoría protagonizada por congregaciones de cristianos evangélicos, gritaron en Lima desde las 2.30 p.m del sábado 4 de marzo en los cuatro trayectos que los organizadores de #ConMisHijosNoTeMetas marcaron para expresar su rechazo a la llamada “ideología de género” que, consideran, está incluida en el Currículo Nacional Escolar 2017.

El mar de gente partió desde cuatro puntos: por el norte se ubicaron en la plaza de Acho (Rímac) y el Parque del Trabajo (San Martín de Porres), por el oeste en el coliseo Amauta (Breña) y el sur en el parque Mariscal Castilla (Lince), para dirigirse en caravana a la plaza San Martín, puerta de entrada al Centro Histórico de Lima, un lugar habitual para manifestaciones multitudinarias.

El domingo 26 de febrero, la ministra de Educación Marilú Martens señaló que el colectivo “es un sector que tiene temor” y que “la homosexualidad no se enseña, lo que sí se aprende es la homofobia y la violencia”. Como también,  el currículo escolar “promueve la igualdad de género, una igualdad de oportunidades, de deberes, de derechos para niños y niñas, hombres y mujeres”.

Esta movilización llegó a congregar un total de 68.340 personas según la Policía Nacional del Perú (PNP) mientras que el colectivo declaraba en un estrado, puesto de noticias portátiles y dos pantallas gigantes en el punto de encuentro haber llegado alrededor de un millón de personas. Mientras tanto, en principales avenidas aledañas a la movilización como Camaná y Nicolás de Piérola, con carteles de “Dios es amor, no odio”, un pequeño grupo de jóvenes del  Movimiento Homosexual de Lima (MHOL) quiso irrumpir en la marcha, no obstante la PNP evitó enfrentamientos al bloquear el paso.

Según una investigación de Ojo-Publico.com, los periodistas revelaron el poder económico que envuelve a las cinco principales organizaciones evangélicas a favor de la marcha en el Perú: Alianza Cristina y Misionera, Movimiento Misionero Mundial (MMM), Las asambleas de Dios, Comunidad Cristiana Agua Viva  y La casa del padre.

Sin embargo, quien demuestra una mayor tensión  y preocupación para la esfera pública es el MMM, el diario La República reveló un audio de su presidente, Rodolfo González Cruz, “Si encuentran a dos mujeres teniendo sexo, maten a las dos. Si encuentran a una mujer teniendo sexo con un animal, mátenla a ella y maten al animal, sea un perro o cualquier otro animal, en el nombre de Jesús. Hay poder en Jesús y en la sangre de Cristo”. En la actualidad, la delegación peruana del triple MMM, controla la señal de radio y televisión Bethel en 37 provincias del país y es dueña de 133 inmuebles en la capital.

No hay cifras oficiales actualizadas de cuantas personas profesan la religión evangélica en el Perú. Un detalle importante es el censo del 2007, realizado por el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), esta señala que había 2.606.055 evangélicos mayores de 12 años a nivel nacional, equivalente al 12,5% de la población. Desde entonces, las cifras van en aumento y la fe católica siente el retumbe. Después de tres horas en la plaza San Martín, los organizadores anunciaron salir a las calles otra vez. Ellos esperan contar con un mayor número de padres de familia para el 25 de marzo.


Fotografías: Luis Cáceres.