Cuando la epidemia del VIH inició en la década de 1980 se trataba de una enfermedad misteriosa y de una sentencia de muerte casi segura, cargada de estigma y miedo, inclusive de parte del propio personal de atención médica. Mucho ha cambiado desde entonces.

Esta semana la Organización de Naciones Unidas (ONU) anunció que el número de personas que han muerto por Sida se redujo a la mitad en 2016 con respecto a 2005 (¡Ojo! Sida NO es lo mismo que VIH). Actualmente, con los tratamientos antirretrovirales, los pacientes seropositivos (con diagnóstico VIH+) pueden vivir una vida prácticamente normal, la infección se ha pasado a convertir casi en una enfermedad crónica.

Sin embargo, el tratamiento antirretroviral es indispensable para la salud de la persona que vive con VIH. Y el acceso no siempre es sencillo. En Guatemala actualmente existe un desabasto de estos medicamentos, el cual, de acuerdo con el medio Nómada, constituye una crisis que está a punto de estallar.

Desde febrero de este año, las Unidades de Atención Integral (UAI) de VIH de la red hospitalaria guatemalteca se han declarado en desabastecimiento de los antirretrovirales. La falta de comunicación dentro del Ministerio de Salud podría significar la muerte para algunos pacientes, especialmente los que padecen de otras enfermedades.

La falta de respuesta ante una situación de esta gravedad ha hecho que 13 directores de las UAI de Guatemala denunciaran la falta de medicamentos desde inicios de junio. El 20 de junio, los directores de algunas Unidades se reunieron con el viceministro de Salud, Edgar González, para expresar las dificultades.

De acuerdo con la publicación de Nómada se pudo observar que los médicos intentan mantener los servicios de sus clínicas, pero no tienen los insumos necesarios. Por ello están fraccionando las dosis y dejando de realizar pruebas.

“Hay una ilegalidad. No se cumple con acuerdos estipulados en el 90-90-90, que es una propuesta por la OMS, de la cual Guatemala se hizo responsable de ejecutar. Porque no hay herramientas que nos permitan monitorizar el progreso de la enfermedad y asegurarnos que el desabastecimiento los convierta en un riesgo de salud pública a la sociedad”, dice la carta enviada al Ministerio de Salud del país centroamericano, según publica Nómada.

¿Por qué se da el desabasto?

Muchos países de América Latina compran los medicamentos para el VIH, entre otras enfermedades, a través de la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Esta modalidad de compra permite obtener precios más económicos, ya que la OPS los compra en mayor cantidad de lo que podría hacer cada uno de los sistemas públicos de salud latinoamericanos de forma individual.

Sin embargo, de acuerdo con el viceministro González, la OPS notificó el año pasado a las autoridades guatemaltecas que ya no se iba a comprar el medicamento porque no había producción, lo cual les obligó a buscar otro proveedor. A raíz de esto han surgido diferentes dificultades logísticas.

En esta explicación coincide Alma de León, Directora Regional del International Treatment Preparedness Coalition – Latin America and The Caribbean (ITPC-LATCA):

“En algunos casos es por deficiencias en la logística de distribución, pero en la mayoría es por no haber comprado los medicamentos a tiempo para poder abastecer a todas las Unidades de Atención Integral.  Mucha burocracia en el proceso de adquisiciones”, dijo de León a Distintas Latitudes, quien confirmó que no es la primera vez que algo así sucede.

“Sí, [esto ya] ha sucedido. Con medicamentos ARVs [antirretrovirales] y medicamentos para infecciones oportunistas, así como insumos de laboratorio y reactivos para realización de monitoreo diagnóstico de carga viral y CD4 [monitoreo para pacientes seropositivos]”, agregó de León.

En Guatemala, la prueba de VIH es gratuita y toda persona que se aboque a las Unidades de Atención Integral de VIH la puede solicitar y se la realizan, según explicó Alma de León.

Los medicamentos antirretrovirales son totalmente gratuitos en el país y se está actualizando el protocolo de atención de VIH para que el estado brinde tratamiento a toda persona inmediatamente después de ser diagnosticada VIH+.

Sin embargo, de momento, la obtención de los medicamentos sigue sin ser sencilla, y peor aún con el desabastecimiento.

“Los pacientes deben acudir a todas sus citas médicas para recoger sus medicamentos. Lo que aún es difícil es que los usuarios tengan todos los recursos para poder acudir a sus citas sin interrupción”, dijo de León.

En Guatemala hay al menos 16 mil personas que viven con VIH. Y con cada día que pasa hay nuevas infecciones. Sin los insumos necesarios para la detección temprana y el tratamiento adecuado, una enfermedad que puede controlarse y convertirse en crónica puede volverse mortal. La inacción y burocracia podría ser responsable de la vida o muerte de muchas personas en Guatemala.