Un grupo de mujeres llega al edificio de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) de su país con un garrote que simula ser de bronce. Es 12 de noviembre de 2015 en Tegucigalpa, Honduras. Son mujeres organizadas, que defienden los derechos de las mujeres, y que una vez más ponen el cuerpo, la voz y la cara para visibilizar las injusticias. El destinatario del garrote: el entonces presidente de la CSJ, Jorge Rivera Avilés.

Estas mujeres, que nunca llegaron a entregar su premio-escrache, protestan por la sentencia de la CSJ que dictó un año y seis meses de prisión para Gladys Lanza, histórica defensora de los derechos de la mujer en el país (falleció en setiembre de 2016).  Y el garrote no es más que la representación de los Premios Género y Justicia al Descubierto de la organización internacional, Women’s Link Worldwide, que vela por los derechos de las niñas y mujeres de todo el mundo.

Postula al juez más misógino

La Women’s Link Worldwide hace nueve años que propone los Premios Género y Justicia al Descubierto, como un “ejercicio de control social sobre las decisiones de los jueces alrededor del mundo”, dijo a Distintas Latitudes, la abogada Blakeley Rose Decktor, directora de los premios.

Un tribunal de El Salvador anula la condena de un hombre que agredió sexualmente a una mujer que ejercía la prostitución; un juzgado uruguayo le impide a una mujer ejercer su derecho al aborto con argumentos estereotipados sobre la maternidad; una jueza paraguaya concede protección a un hombre que propuso en un chat grupal violar a una periodista por su orientación sexual… y así se repiten los casos de decisiones de jueces y tribunales que hacen retroceder la equidad de género en Perú, Estados Unidos, Canadá, España, India, Kenia, Italia, y más.

La lista de nominados para Premios Garrote 2017 -así como en 2015 estuvo la sentencia a la activista hondureña- es larga. Cualquier persona, de cualquier parte del mundo, que acceda a la página web de Women’s Link Worldwide puede proponer un caso, y además, votarlo. Para los nominados del 2017, hay tiempo de votar hasta el 31 de mayo. En base a ese material, se forma una lista de nominados que luego el jurado elige para los ganadores del premio.

El jurado se compone por personas comprometidas con los derechos humanos, este año lo integran la costarricense Elizabeth Odio Benito, Jueza de la Corte Interamericana de Derechos Humanos; el español Javier Bauluz, fotógrafo y periodista ganador del premio Pulitzer 1995; y la afgana Solita Alizadeh, rapera que lucha por terminar con el matrimonio infantil. Ellos eligen los ganadores al premio garrote de oro, plata o bronce, en base a los casos que más han hecho retroceder la equidad de género.

El avance en la equidad de género también se reconoce

Para la ONG también existen los premios Mallete, aquellos que al contrario, ayudan a promover la equidad de género. Ahí entran casos como el de la Corte Institucional de Colombia que impide la esterilización de una adolescente con diversidad funcional hasta asegurar de que cuenta con la información necesaria para tomar esa decisión en condiciones de igualdad y autonomía; o el juzgado argentino que determinó que no cometieron delito los doctores que le proporcionaron la medicación a una mujer (también quedó absuelta de todo delito) que estaba embarazada producto de una agresión sexual de su pareja, ya que estaba en riesgo su salud.

“El rol del juez al tomar una decisión es sumamente importante. Y en un mismo caso o similares, se puede tomar decisiones muy distintas. Las creencias personales influyen en las determinaciones que hacen avanzar o retroceder los derechos de las mujeres y las niñas. Por ejemplo, aunque la ley del aborto es más amplia en Uruguay, a una mujer se le negó el derecho a abortar, y por otro lado, en Argentina una jueza encontró una manera de asegurar que una mujer pueda recibir acceso a su derecho reproductivo”, explicó Decktor.

Porque además de visibilizar las injusticias que cometen los jueces y juezas sobre los cuerpos y la libertad de las niñas y mujeres del mundo, esta iniciativa también pretende mostrar “agradecimiento por las decisiones difíciles que tienen que tomar para respetar y promover la equidad de género”, dijo Decktor. Así es que han recibido su retroalimentación, ya sea porque están orgullosos de recibir un premio Mallete, o dando explicaciones de su actuación por recibir un Garrote. Lo mismo pasa con las víctimas y sus familias, “felices de que la gente no está olvidando sus casos”, dijo la abogada. Sus injusticias, las de todes.