La ex presidenta de Brasil Dilma Rousseff (2011-2016) estuvo de visita en Montevideo, Uruguay, en lo que fue la primera salida internacional luego de su reciente destitución.

Ahora Rousseff elige salir de Brasil para contarle a la región cómo fue el proceso de Impeachment y por qué la destituyeron de la presidencia a la que había llegado democráticamente. Rousseff viajó a Uruguay por la necesidad de generar vínculos con los países del Mercosur, y porque Brasil históricamente le ha dado la espalda a Latinoamérica. Generar redes más fuertes en el continente para “luchar contra el neoliberalismo” apremia.

La ex mandataria denunció en su discurso -y en varias entrevistas- que fueron “las fuerzas conservadoras de siempre” las que lograron quitarle el poder. Las que operaron con la misma lógica en los golpes de Estado de Haití (2002), Honduras (2009) y Paraguay (2012). No tuvo reparo en asegurarlo: “la democracia está en riesgo en América Latina”, ya que el proceso que vivió Brasil podría tener “características continentales”.

Por eso, Rousseff entiende que las personas en el continente se sienten “inseguras y amenazadas” por la falta de perspectiva.

Así también, aseguró que Brasil es un país “ingobernable”. “Cualquier partido progresista popular y democrático que llegue al poder tendrá extremas dificultades, no por hacer una alianza específica, sino por la crisis que vive hoy el sistema político brasileño al ser extremadamente fragmentado”, dijo. En este momento, hay 25 partidos que ejercen actividad parlamentaria y 52 a la espera del registro del Tribunal Superior Electoral. Una fragmentación partidaria muy grande.

Rousseff, quien fue destituida a fines de agosto tras un juicio político por delitos de responsabilidad fiscal relacionados con el manejo de las cuentas públicas, comentó que la derecha, los medios de comunicación y la justicia brasileña, generaron un ambiente contrario al gobierno para poder desvincularla del poder.

Su visita en Montevideo se dio el pasado 4 de noviembre en el marco de la Jornada Continental por la Democracia y contra el Neoliberalismo que se realizó en toda Latinoamérica. Organizaciones y movimientos sociales campesinos, de mujeres, sindicalistas y ecologistas se dieron cita para continuar la lucha contra el libre comercio, la privatización, la exclusión y la pobreza.