Ramón, 62, Valencia, Venezuela

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Es el único hombre que conozco capaz de convertir un sancocho de suapara en un movimiento político. La planificación, y el pensamiento que la sostiene más allá del espasmo, es algo que insomnia a Ramón Mendoza, quien ha sido obrero maderero, sindicalista, poeta y dibujante, promotor cultural y autoestopista en algunos momentos de su vida. Junto con amigos bautizó en 1999 El Cayapo, un periódico autogestionado que trascendió en una idea audaz sobre el mundo por sembrar, sin poses ni efectos especiales.

Tosco y amable, dice que las estatuas representan la guerra pero nunca la amistad. Sus manos cuentan las cicatrices de la historia venezolana y reconoce que de un conuco puede brotar un nuevo país, sin dejar de lado la filosofía, la cual considera tan importante como para dejársela a los filósofos. Ramón es el agente más incómodo que conozco en contra del futuro planificado.

Cuenta un amigo que cierta vez estuvo cerca de “ganarle” una discusión, cuando Ramón le sirvió un plato de sancocho para acabar con la cuestión. Su terquedad tiene sabor a limón y pescado. No en balde lo conocemos como El Cayapo Mayor.

Foto: Erick Flores

Valencia, Venezuela

About The Author

Ernesto Cazal

Caracas, 1988. Ernesto es parte del equipo de Misión Verdad. Ha publicado crónicas y relatos en diversas publicaciones y Bevilacqua (poemas) en una editorial artesanal. En Twitter es @golperrecio.