En abril de 2016 el Washington Post le mostró al mundo la gota que rebasó el vaso en la campaña (refiriéndose a Latinoamérica) del presidenciable estadounidense Donald Trump. A pesar de que ya lo había mencionado en varias ocasiones, en el documento que envió al periódico, Trump explica cómo haría para forzar a México a pagar por el muro que divide a ambos países.

En el caso de que sea electo presidente de Estados Unidos en unas horas, su idea es bloquear el envío de remesas de los inmigrantes latinoamericanos indocumentados si México se niega a pagar el muro por voluntad propia. Esto afectaría no solo a México, sino a toda la región.

Las remesas son una entrada de dinero vital que llega a las familias de los inmigrantes que están radicados en Estados Unidos. En el 2015 recibieron 50.723 millones de dólares a los largo de toda la región. Si bien México es el país que más dinero percibe (en 2015 recibió 24.323 millones de dólares) en Latinoamérica, las remesas estadounidenses no tienen tanto peso en el producto interno bruto (PIB) mexicano (en 2015 equivalían a un 2.13% del total del PIB) como sí lo tienen en Honduras (representa el 16,17% del pib del país) o El Salvador (15,42% del PIB del país). La propuesta de Trump podría afectar seriamente la economía de esos países, aunque es imposible saber en este momento qué porcentaje de las remesas es enviado por migrantes indocumentados y qué porcentaje proviene de aquellos con estatus legal.

En este mapa te mostramos el flujo de remesas entre América Latina y Estados Unidos. La potencia norteamericana también recibe dinero en remesas desde Latinoamérica:

México, que debería pagar entre 5.000 a 10.000 millones de dólares para la construcción del muro, ya fue enfático en que no va a pagar ningún muro. Y si Trump logra activar esta política, no serán solo los inmigrantes ilegales mexicanos en Estados Unidos los que verán sus remesas bloqueadas, si no que serán aquellos provenientes del resto de los países del continente, tal como lo explica en el documento “Pay for the Wall”.

Para el candidato republicano, el gasto en el muro no equivale a los miles de millones de dólares que destina Estados Unidos en los inmigrantes ilegales.

Pero para muchos, la propuesta de Trump es inviable. Expertos consultados por Univisión Noticias explicaron que además de que es “ilegal”, es muy difícil que un “proveedor de servicios de remesas” pueda comprobar el estatus migratorio de quien decide enviar dinero a la familia en el país de origen. Mientras Estados Unidos no cuente con una ley migratoria con perspectiva de derechos humanos, propuestas como las de Trump se podrán seguir oyendo.