Omar Borcard es un hombre de pueblo tranquilo y trabajador, que un día sin muchos recursos más que la pasión, comenzó a construir una pequeña sala de cine atrás de la casa que comparte con su mujer. El matrimonio vive en la localidad de Villa Elisa, una de las tantas ciudades que componen la provincia de Entre Ríos en Argentina: su historia fue seleccionada para abrir el 21º Festival de Cine de Lima.

El evento cinéfilo más importante de Perú, que se llevará a cabo entre el 4 y 12 agosto en diversos departamentos del país, abrirá sus puertas con Un cine en concreto, un film de Luz Ruciello (Argentina). La película trata sobre un amante del séptimo arte que, pese a sus limitaciones económicas, construye su propia sala en donde todos los fines de semana se proyectan películas para los niños del barrio.

La película de inauguración encaja perfecta con el lema de la vigésimo primera edición del festival —“Latinoamérica sin fronteras”—, que propone una hojeada por 302 producciones realizadas en la región. Gran parte de los trabajos seleccionados por la organización del evento han ganado prestigiosos premios, lo que es un gran aliento para las obras de estos jóvenes cineastas, que no llegan a la cartelera comercial.

Luz Ruciello —directora de Un cine en concreto— junto a todo el equipo de producción que trabajó en dicho trabajo, han sido reconocidos en diversos países a donde han llevado la historia de Omar Borcard. Es por eso que Distintas Latitudes dialogó con Ruciello acerca de la invitación a abrir el Festival de Cine de Lima, lo que significa esta experiencia y sobre todo poder viajar con el protagonista de su film.

 

 

LUZ RUCIELLO, LA ELEGIDA

“Me costaba creerlo, ni si quiera lo había fantaseado, es un regalo semejante invitación”, confiesa Luz Ruciello —Directora de Un cine en concreto— y agrega: “Es un alegría inmensa, una sorpresa hermosa”. Sin embargo lo que más felicidad provoca a la productora audiovisual es el hecho de viajar junto a Omar Borcard, el protagonista de su película, un hombre que  nunca imaginó salir de su pueblo natal.

“Lo más importante para mí es que Omar reciba un reconocimiento frente al público, que se sienta homenajeado y viva la experiencia de ver su película en la pantalla grande”, cuenta Ruciello entre otras cosas. Ella junto a Soledad Laici, productora del documental, y una amiga suya de la infancia movieron cielo y tierra para que Borcard pueda acompañar a la cineasta hasta Perú, una gran movida.

El protagonista de Un cine en concreto está expectante y contento frente a esta invitación, y en palabras de Ruciello, “tiene muchas ilusiones y le brillan los ojos: está como un niño, es precioso verlo”. El trabajo de Luz Ruciello y compañía se reprodujo en ocho festivales, donde personas ligadas al mundo del cine pudieron conocer una historia que, tal como le pasó a su directora, no te deja indiferente.

Ruciello expresa que la vida de Omar Borcard ayuda a que todos los que la conocen se cuestionen “¿por qué aún no hicimos eso que decimos que nos gustaría tanto”, ¿qué nos detiene para no concretarlo?”. Quizás eso les suceda a los espectadores que asistan a la función inaugural del Festival de Cine de Lima, y luego de ver Un cine en concreto se pregunten porque le están siendo tan indiferentes a su pasión.