Cientos de mujeres congregadas en las plazas argentinas amamantaron a sus bebés. Felices alimentaron a sus hijos como un acto político, un acto de resistencia. “Amamantar no es obsceno, tomo pecho donde quiero”, se lee en la convocatoria de la Teteada Masiva del pasado 23 de julio.

La manifestación surgió como repudio a la censura de dos mujeres de la policía local a Constanza Santos por darle pecho a su hijo en la Plaza de San Isidro, una localidad en la Provincia de Buenos Aires. Como Constanza no quería abandonar el lugar, la amenazaron con llevarla a la Comisaría Primera por resistencia a la autoridad. Un hecho que no es aislado en el continente: hace dos años a Paula Gómez en Quillota, Chile, un empleado de un restaurante le pidió que dejara de amamantar a su bebé o se retirara del local; y hace dos meses, a Carolina Torres en Jalisco, México, el personal de seguridad la expulsó de un Shopping por lo mismo.

A raíz de la situación en Argentina, las agentes policiales que prohibieron que Constanza amamantara a su bebé en la plaza, deberán asistir a talleres sobre lactancia. Otro hecho curioso: en apoyo a lo sucedido, las periodistas argentinas de Canal 10 dieron pecho al aire mientras presentaban las noticias.

No solo exigen poder amamantar libremente en cualquier espacio público -un derecho humano básico, por cierto- si no que quieren terminar con las miradas y comentarios que también censuran. Sensibilizar para que a una mujer con un bebé en brazos se le ceda un asiento en el transporte público. Situaciones que las mujeres han denunciado y son avaladas por una encuesta sobre lactancia materna realizada por la Liga de la Leche Argentina. 30% de la población rechaza que una mujer amamante en público.

En Uruguay, las madres también se preocupan por una lactancia libre. El colectivo Raíces Maternales organiza una Tetada Masiva para el siete de agosto en el Parque Rodó en la ciudad de Montevideo. “Hace ocho meses que planeamos el evento. Si bien apoyamos lo sucedido en Argentina, no surge a raíz de ese hecho”, explicó a Distintas Latitudes Mercedes Pérez Rueda. Del primero al siete de agosto se celebra la Semana Mundial de la Lactancia Materna en más de 170 países, y Raíces Maternales pretende cerrar la semana con la Tetada.

Según Pérez Rueda, en Uruguay no ha habido ningún caso de censura por amamantar en la vía pública, pero sí ha pasado en bares o restaurantes. El objetivo de la Tetada, que tiene apoyo del Instituto Uruguayo de Lactancia Materna y La Liga de la Leche, es el de informar a la población sobre los beneficios de la lactancia natural materna. “Vamos a estar entregando folletería porque hay muchas madres que desisten de dar pecho por la desinformación y los prejuicios que hay”, insistió.

Raices Maternales funciona en Uruguay hace algunos años con el trabajo de tres mujeres psicólogas, doulas (asisten y acompañan a las madres durante el embarazo, parto y postparto) y enfermeras. Allí realizan talleres para preparar a las parejas física y emocionalmente durante el embarazo. Brindan información y apoyan la lactancia materna. Trabajan con grupos reducidos y en la línea del parto humanizado o respetado.