En los próximos días está previsto que los constituyentes tomen el Parlamento, expertos coinciden en que la crisis se agudizará en el país suramericano.

Por Jesenia Freitez Guedez / @Yceg

Después de más de 100 días de protestas en rechazo a la Asamblea Nacional Constituyente (AN) y más de 119 personas asesinadas se llevó a cabo el proceso electoral en Venezuela promovido por el presidente Nicolás Maduro. Más que una fiesta electoral, el clima en el país suramericano estuvo lleno de incertidumbre, trabas en cuanto a la cobertura de la prensa y un saldo de 17 muertos producto del abuso de las fuerzas de seguridad.

De acuerdo al boletín oficial leído por la presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE), Tibisay Lucena, 8 millones de venezolanos aprobaron que se redacte una nueva Carta Magna, es decir, el 41% del padrón electoral.  Sin embargo la oposición insistió en que la participación no superó el 12%. “Había más policías reprimiendo en las calles de Caracas que electores en los centros de votación”, aseguró el gobernador del estado Miranda y ex candidato presidencial, Henrique Capriles.

Existía la incertidumbre de si se llevaría a cabo o no el proceso electoral, pero tras los resultados el próximo paso es la instalación de la ANC en un plazo máximo de 72 días y sería en el Salón Elíptico del Parlamento, cuya mayoría de diputados es de oposición.

El presidente y diputado de la Asamblea Nacional, Julio Borges, aseguró que  “la ANC profundiza el caos que hay en Venezuela porque la situación cada vez se hace más crítica ante los altos índices de desabastecimiento de alimentos, medicinas, y los registros delictivos”.  El parlamentario también señaló que “hoy el Gobierno no es más fuerte sino más débil tras este fraude”. La oposición asegura que las líneas trazadas son las de la lucha de calle  y el objetivo es cambiar al Gobierno por la vía de elecciones libres donde no se imponga el uso de la fuerza.

Con respecto a los ya señalado por Maduro, la ANC busca “restaurar la paz y el diálogo”, pero con ella también se incrementa la potestad de Sistema de Justicia y se le otorgan a las comunas facultades de los órganos paralelos al Gobierno.  Además de tener el potestades de disolver el Poder Legislativo, escogido el 2015 con más de 5 millones votos.

Resultados dudosos

Los análisis de los resultados no se han hecho esperar, a mitad de jornada electoral la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), coalición de partidos opositores, aseguró que el Gobierno no alcanzaría más de 2 millones cien mil votos, esto a partir de las encuestas en boca de urna y respaldados en la pérdida de aprobación que ha tenido Nicolás Maduro en las encuestas, la cual se ubica por debajo de un 20% de acuerdo a la encuestadora Venebarómetro.

Además, la encuestadora Datanálisis daba cuenta de una consulta que se hizo días previos a la ANC y aseguró que el primer mandatario goza de un 17,5% de aprobación. Otro factor de análisis es que ni el propio ex presidente Hugo Chávez, en su mejor momento de popularidad, alcanzo la cifra ofrecida por el CNE en el recién proceso.

Habla la comunidad internacional

La comunidad internacional tuvo reacción inmediata, incluso antes de que se conocieran los resultados de la Constituyente. Colombia fue uno de los primeros países en pronunciarse. El presidente Juan Manuel Santos aseguró que no reconocería el proceso y la Cancillería de ese país condenó la represión y la violencia. Así mismo, Estados Unidos  publicó un comunicado condenando la elección “viciada” y agregó que continuará “adoptando medidas enérgicas y expeditivas contra los artífices del autoritarismo en Venezuela”.

Perú denominó la consulta del domingo en Venezuela como “ilegítima” y el 8 de agosto realizará una reunión de cancilleres latinoamericanos en Lima para analizar la crisis en Venezuela. Entre tanto Chile se mostró “su profunda decepción ante la decisión del Gobierno venezolano de haber materializado” la Constituyente, la cual fue considerada como una “decisión ilegítima que ha profundizado aún más la división en la sociedad venezolana”.

La portavoz de la Comisión Europea, Mina Andreeva, se unió a las condenas internacionales contra Venezuela por la elección y aseguró que la Unión Europea “evaluarán posibles sanciones contra el país latinoamericano”. Al rechazo se unieron Canadá, México, Brasil, España, Paraguay, Costa Rica y Panamá.

Las naciones que estuvieron a favor de la ANC son Rusia, que a través de un comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores, criticó a la oposición de Venezuela e hizo un llamado a los países a “moderarse” y “abandonar sus planes destructivos que podrían profundizar la polarización en la sociedad”. También se sumaron Bolivia, El Salvador, Nicaragua y Bolivia.