¿Cómo es la televisión de calidad en los tiempos de internet? Esto se lo cuestionaron Borja Echevarría, vicepresidente del área digital de Univisión Noticias en Miami; Laura Woldenberg, jefa de producción y publisher de Vice México; y Jorge Zepeda Patterson, director de Sin Embargo, periodista y escritor, quien moderó esta mesa en el Foro Centroamericano de Periodismo (ForoCAP, 2016). El supuesto inicial: hacer periodismo televisivo en internet es un gran reto por la abundancia de videos.

¿Todo es audiovisuable? ¿Todo se puede transformar en video?, disparó Zepeda, y la respuesta fue rotundamente no. “Es un error que están cometiendo varios medios por la presión que viene de los directivos de hacer todo video”, dijo Echeverría, y agregó que es el negocio el que empuja, y si no “existe un editor que aguante, la presión te arrastra. Muchas redacciones están viviendo un momento esquizofrénico con la producción de videos”. Según Woldenberg, “hacer un video por presión es un gran error porque es necesario ver que todo lo que cuentas pueda ser contrastado en imagen. En los documentales que hacemos en Vice contamos las historias que deben ser contadas, y que tienen una larga vida, no que mueren en dos o tres días”.

Los panelistas destacaron la amplia variedad de posibilidades que permite internet: experimentar con diferentes formatos, innovar, abaratar los costos, y no estar atrapados en algo tan rígido como la televisión tradicional. Pero por más que cambien los escenarios y formatos, para Woldenberg, la preocupación sigue siendo “poder contar buenas historias”. Ninguno de los panelistas cree que hacer videos con subtítulos superpuestos en la imagen (como es cada vez más frecuente en internet) sea una buena idea. “Es una mala salida. Hay que explorarlo si descubrimos que cierta audiencia lo prefiere, pero creo que hay que analizarlo porque no todos los medios tienen las mismas audiencias, y no podemos buscar las mismas formas para todas las audiencias”.

En el caso de Vice, no hacen apuesta a grandes talentos, si no que prefieren contratar gente joven que le de frescura al medio y crezca con sus historias. Apuntan a un público muy amplio, más allá del periodismo de inmersión que realizan, que agrada principalmente a jóvenes. Echeverría también aprueba al periodismo de inmersión: “he visto videos con mucho éxito. No veo mal que un personaje explique un tema con más empatía y naturalidad que en un noticiero. Ahí hay un camino”.

Otra de las preocupaciones que se debatió fue la de las métricas y cómo sobrevivirlas. Es que si el medio se deja llevar por los métricas puede terminar reproduciendo videos virales que lo degraden. “A pesar de la seguridad que le da a quien lo hace, está demasiado saturado internet como para continuar con eso”, dijo Echeverría. Y Woldenberg agregó: “un medio debe estar al tanto de las audiencias, pero no puedes dejar que te marquen la línea editorial”.

No se puede dejar pasar que Facebook y Twitter son las entradas principales por las que la gente se está informando, y “tenemos que ver cómo crear contenido para eso”, agregó Woldenberg. Tampoco se puede menospreciar el rol que están jugando los smartphones y la tecnología móvil: el 90% de la audiencia de Univisión accede a su portal vía teléfonos inteligentes.

Frente a la revolución de los videos virales y el periodismo televisivo en internet, Echeverría ve “mejor que nunca” el periodismo de investigación y calidad. En entrevista con Distintas Latitudes, aseguró que los Panamá Papers son un ejemplo del gran periodismo de investigación que se está desarrollando. Sin embargo, considera que el “periodismo local está realmente afectado”. “Los medios grandes están reemplazando a los locales ¿Así quién investigará a los corruptos, a los empresarios o los delincuentes a nivel local?”, agregó.