El 25 de enero de 2011, los ex presidentes de México, Ernesto Zedillo; de Colombia, César Gaviria, y de Brasil, Fernando Enrique Cardoso, miembros de la Comisión Global de Políticas sobre Drogas, se pronunciaron por despenalizar el consumo de drogas ante el “fracaso generalizado” de la lucha contra el narcotráfico en la región latinoamericana y ante la incapacidad del gobierno estadounidense de disminuir el consumo en su país, lo que indudablemente seguirá causando disputas por rutas y plazas entre bandas rivales.

Unos días después de la declaración de los ex mandatarios, el presidente de Estados Unidos consideró que la legalización de las drogas es un tema totalmente legítimo para ponerse a discusión y debate amplio.

Sin embargo, vale la pena preguntarse si América Latina podría aprovechar esta coyuntura y acompañar y profundizar este debate en la región. ¿Cuáles serían los beneficios?, ¿cuáles los retos más importantes?

Esta es la interrogante que dejamos este mes en la palestra: ¿está América Latina lista para terminar la guerra contra el narcotráfico y apostar por una legalización gradual de las drogas?