Texto y fotos: Florencia Luján

Una niña pasea con su traje de heroína, mientras que dos jóvenes lo hacen desnudas; una mujer insulta a un grupo de militantes y otra llora de emoción al verlos marchar. Una vez más el Congreso de La Nación Argentina es el punto de encuentro de diversos movimientos feministas, que se dirigen a Plaza de Mayo por motivo del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.

Mujeres de la Ciudad Autónomo de Buenos Aires ya habían marchado en octubre pasado. El femicidio de Lucía Pérez, una adolescente de Mar del Plata que drogaron, torturaron, violaron y asesinaron, conmocionó a toda una sociedad, que se vistió de negro y se manifestó desde diversos puntos estratégicos de Argentina en contra de la violencia machista. También incentivó el Paro Nacional de Mujeres.

Aquella vez, una panorámica histórica retrató a miles de personas, todas vestidas de negro, camino a Plaza de Mayo bajo una lluvia incesante: empapados de tristeza, bronca e incertidumbre. En esta oportunidad el número de participantes es menor al de la marcha anterior. Aunque el recorrido es el mismo, un sol tajante acompaña a todos los hombres y mujeres presentes.

Martina está con sus pechos descubiertos, posa cual vedette ante los celulares de dos jóvenes, uno de ellos le pide un autógrafo y ella acepta contenta: “Ni una menos, con cariño Martina”. Nunca sufrió violencia de género, pero confiesa sin tapujos que su padre es violador, no da más detalles al respecto y sólo se limita a responder las preguntas acerca de su semidesnudo público.

“Voy en tetas de una, dije y me mandé. No me da vergüenza mostrarlas, todos mamamos de una teta alguna vez”, cuenta la joven de 17 años bajo la sombra del Congreso. En el transcurso de la marcha flamearon banderas de diversas agrupaciones políticas, que apoyaron cada punto del documento que redactó el colectivo Ni Una Menos, el cual se leyó una vez en Plaza de Mayo.

El Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer comenzó temprano con la presentación del primer Índice de Violencia Machista, en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires. Un documento que analiza todas las formas de maltrato contra la mujer y esclarece un montón de cuestiones socio-culturales entorno a esta problemática.

El tono de las portavoces, el repique de los tambores y los colores de las pancartas se hicieron más intensos cuando bajó el sol y el viento comenzó a soplar en el microcentro porteño. Otra vez niñas, adolescentes, jóvenes y mujeres de Argentina y el mundo dejaron a un lado sus ocupaciones cotidianas, tomaron las calles y alzaron la voz al grito de “ni una menos, vivas nos queremos”.