En septiembre-octubre de 2010, justo antes de ser atacados por una bomba de spam y salir del espacio virtual por algunos meses, Distintas Latitudes publicó un número de violencia en América Latina. En aquel entonces, queríamos explorar las expresiones de la violencia en el subcontinente y ofrecer un panorama rico y variado de los fenómenos sociales en nuestros países. Tantos meses después, decidimos volver a publicar un número sobre violencia, ahora con la intención de mirarla como un elemento ambiguo, siempre dependiente del contexto, con sus demandas y reacciones. Más allá de la condena, proponemos una mirada bifocal: las posibilidades de combatir o desplazar a la violencia, pero también los canales y reformas que, desde ella, han modificado y definido nuestras sociedades.

Como elemento del mundo social, la violencia no es un hecho marginal a nuestras relaciones sociales; es un factor central, estructural y ordenador de nuestro entorno, de nuestros vínculos y reglas. Presente en la estructura militar, el crimen organizado, la crítica social, los movimientos alternativos y aun en pinturas y poemas, la violencia refleja y describe nuestra estructura social. ¿Cómo han sido los comportamientos estatales y los procesos sociales que se han forjado alrededor de ella? Hemos querido, pues, mirarla y analizarla en su infinita complejidad, en sus distorsiones y vicios. Bienvenidas las propuestas y las críticas, las incomodidades y demandas.

Ilustración de Javier Muñoz Nájera (@LeJav)