Imagen: Diario Perú21

Durante el último año, Perú ha sido un foco de la atención, en cuanto a temas de género, debido al fuerte crecimiento de grupos antiderechos, como respuesta a los planes del gobierno en materia de educación sexual. En este contexto, ¿cómo están los derechos de las personas LGBTI (lesbianas, gays, bisexuales, trans e intersex) en Perú?

De acuerdo con David Arguedas, del área de incidencia política de la organización peruana Promsex, aunque no existe una persecución del Estado, pues más bien ha habido mesas de diálogo y trabajo conjunto entre organizaciones LGBTI y gobierno, sí existe una oleada política conservadora en el país que está moviendo con fuerza la agenda antiderechos.

Además, el entorno político del actual gobierno, que ha dado guiños de posibles avances, ha frenado e inclusive amenazado con crear retrocesos, debido a la complicada situación en el Congreso del país.

“Los activistas han tenido bastantes problemas al momento de plantear demandas políticas, que se solucionen al menos en el aspecto legislativo. Entonces, cuando hablamos de persecución, realmente no es que se atente contra la vida de los principales líderes en el activismo, sino que la realidad de ellos, así como de la comunidad LGBTI en general, es de peligro constante por la falta de legislación que proteja”, dijo Arguedas a Distintas Latitudes.

Posición oficial

El plan de gobierno del actual presidente de Perú, Pedro Pablo Kuczynski, contempla la aprobación de la unión civil entre personas del mismo sexo, legislación que ha sido impulsada por su bancada en el Congreso. Además, algunas instituciones del Estado mantienen mesas de diálogo con las organizaciones LGBTI, para trabajar planes de acción que favorezcan a este grupo social.

Entorno político

Para entender el momento que vive el avance de los derechos LGBTI en Perú, hay que comprender también el contexto político del actual gobierno. El presidente Kuczynski está gobernando con una bancada bastante pequeña de congresistas. En un Parlamento que tiene 130 congresistas, él tiene solamente 18. La principal fuerza del Congreso es la bancada fujimorista, que actualmente cuenta con 71 congresistas. Este partido es de un tinte bastante conservador y populista, y ellos están manejando una agenda antiderechos bastante fuerte.

“Si bien tenemos un grupo de activistas bastante comprometidos, y que tienen una presencia constante en las mesas de trabajo que se tienen, tanto con el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, como con el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, sí ven la dificultad en el momento de dejar en claro las demandas que tenemos, por el escenario político adverso que se tiene”, dijo Arguedas.

Este escenario, así como el auge de los movimientos antiderechos en Perú, manifestado en movilizaciones como la de “#ConMisHijosNoTeMetas”, ha propiciado una mayor unión de las agendas de las organizaciones LGBTI del país.

“Definitivamente es verdad que cada uno de los grupos tiene distintas demandas. Sin embargo, en los últimos años sí ha habido un interés por tratar de unir, y sobre todo de encontrar líderes políticos que recojan esas demandas ya de manera conjunta para que de esa manera se pueda presentar algo más concreto”, dijo Arguedas.

Sí hay esta intención de luchar contra los grupos antiderechos, de mostrarles cuál es la realidad de la población LGBTI, porque ciertamente en el Perú hay mucho desconocimiento, influido por numerosos aspectos, por asuntos políticos, aspectos religiosos, económicos, en fin, tenemos una serie de aspectos que aumentan las desigualdades”, agregó.

Uniones y matrimonio igualitario

Actualmente en Perú no existe matrimonio igualitario ni ningún otro tipo de protección jurídica para las parejas del mismo sexo. Sin embargo, existen dos proyectos de ley en esta materia.

Un proyecto de ley se ha presentado por los dos congresistas abiertamente gays. Ellos son Alberto de Belaunde y Carlos Bruce, y han presentado un proyecto de ley que establece la unión civil. Este proyecto de ley ya se había presentado, anteriormente, en el 2013, evidentemente no se aprobó. En ese momento solamente lo presentó Carlos Bruce, cuando aún él no había dicho públicamente que era homosexual. Él lo dijo me parece que un año después, en plena discusión del tema”, dijo Arguedas.

De acuerdo con el vocero de Promsex, ese proyecto de ley en su momento no pasó ni siquiera la Comisión de Justicia, instancia en la que debe recibir visto bueno para luego a la discusión en el pleno. En esta ocasión, Bruce junto con Alberto de Belaunde, que es un congresista bastante joven, lo han vuelto a presentar. Ambos pertenecen a esta bancada minoritaria del gobierno.

Según Arguedas, ambos presentaron este proyecto, pese a que están a favor del matrimonio igualitario, porque el plan de gobierno del Presidente contemplaba solamente la unión civil, y no otro tipo de proyecto de ley al respecto.

Por otro lado, también hay un proyecto de ley de matrimonio civil igualitario, que lo han presentado dos congresistas mujeres, Indira Huilca y Marisa Glave. Ellas son de una bancada de izquierda, que se llama Nuevo Perú. Ese proyecto de ley también ha sido firmado por Alberto de Belaunde y Carlos Bruce. Estos dos proyectos tendrían que discutirse, pero están esperando que se puedan ver en la comisión que les corresponde.

En otra línea de lucha por el reconocimiento de las uniones entre personas del mismo sexo Promsex llevó un caso de un destacado economista peruano radicado en México que se casó allá con su pareja, y que demandó a la institución que ve los temas de registros y al Estado peruano, para que su matrimonio sea reconocido en el Perú. Este caso inicialmente se ganó, pese a que el Código Civil peruano solo considera que existe el matrimonio entre hombre y mujer. Sin embargo, esto ha sido apelado, y todavía no hay una decisión final.

Identidad de género

Tampoco existe de momento ninguna ley ni trámite administrativo expedito que reconozca el derecho de las personas trans a la identidad, y que les permita cambiar su nombre y sexo registrales en sus documentos.

“Lo que una persona trans puede hacer es una demanda. El año pasado hubo una sentencia del tribunal constitucional del Perú dónde se resolvía que una mujer trans podía hacer el cambio de nombre y sexo en su partida de nacimiento y en el documento nacional de identidad”, dijo Arguedas.

Solo por la vía judicial se ha logrado. Sin embargo, eso también tiene que quedar claro, la sentencia no ha dado lineamientos sobre cómo deberían darse los medios probatorios. Porque tú sabes que muchos jueces pueden pedir cosas realmente descabelladas, y que además atenten contra la dignidad de una persona trans Entonces, está quedando pendiente los mecanismos administrativos para que esto se haga de manera rápida, gratuita, y para que todo quede establecido en los registros respectivos”, agregó.

Existe un proyecto de ley de identidad de género en el Congreso peruano que está pendiente de discusión. Este también ha sido presentado por las congresistas de izquierda Indira Huilca y Marisa Glave.

Antidiscriminación

De momento, no existe una ley que proteja a las personas LGBTI contra la discriminación en Perú. Sin embargo, durante unos cuantos meses sí existió una protección legal, que posteriormente fue derogada.

“Cuando el gobierno asumió sus funciones el año pasado, se le dieron unas facultades legislativas. Esa es una práctica común aquí cuando un gobierno recién entra. Lo que ocurrió es que sí hubo un decreto legislativo que fortalecía la lucha contra el feminicidio, donde también se consideraba a la población LGBTI. Lo que sucedió es que, al momento de la discusión de la pertinencia de este decreto legislativo, los congresistas fujimoristas derogaron parcialmente el decreto”, explicó Arguedas.

“Lo que se proponía era modificar un artículo en el Código Penal para elevar el rango de las penas de los delitos de homicidio, si se producían, entre muchas otras razones, por orientación sexual e identidad de género. Entonces, se consideraba religión, se consideraba raza, se consideraban un montón de aspectos. También se buscaba tipificar la discriminación y la incitación de la discriminación como delito. Todo ello fue derogado por los congresistas fujimoristas en mayo de este año. Entonces, por unos meses, más o menos por tres meses entre enero y mayo, hubo una ley que protegía contra los crímenes de odio, pero esto fue derogado, y ahora tenemos proyectos que se han presentado a raíz de lo que ocurrió con este decreto”, agregó.

Por ejemplo, hay un proyecto de ley llamado “Ley que modifica el numeral 2 del Artículo 2 de la Constitución Política del Perú”, incorporando el hecho de no ser discriminado por orientación sexual, pero no por identidad de género. Este proyecto de ley también está pendiente de discusión. Es un poco más complicado porque tiene discutirse a nivel de Constitución.

“Se ha presentado una ley de crímenes de odio, que ya tiene un dictamen, porque se presentaron bastante iniciativas, un dictamen que está pendiente de ser discutido”, dijo Arguedas.

Hay una ley, sin embargo, que se llama la Ley para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres y los integrantes del grupo familiar, que es la única ley del Estado peruano que protege de manera expresa la orientación sexual, pero solamente al considerar como sujetos de protección a las mujeres.

A nivel de Estado, el Ministerio de Educación ha tenido acciones. Todo este año hubo una gran discusión por la aprobación de un currículo nacional de educación básica, donde los grupos antiderechos se fortalecieron bastante, porque hay un enfoque de igualdad de género en este currículo.

#ConMisHijosNoTeMetas” agrupa a numerosas personas, y tiene el financiamiento de grupos evangélicos. Según Arguedas, el grupo ha logrado insertar en gran parte de la población la idea de que el currículo nacional, desde el Ministerio de Educación, podría ‘homosexualizar’ a los niños y niñas.

“Entonces, ese ha sido un gran problema, porque dejó al gobierno en una situación de la que no podía defenderse. Es un gobierno que no tiene mayoría parlamentaria, son solamente 18 congresistas, tampoco tiene mucha popularidad, y eso contribuyó a que disminuya su popularidad”, dijo Arguedas.

Incluso hubo una modificación al currículo. Se ha seguido manteniendo el enfoque, pero es un tema que está constantemente presente en los medios, porque además hubo un colectivo de padres que demandó al Estado peruano para que se quite este enfoque de igualdad de género.

Por otro lado, existen una serie de ordenanzas municipales contra la discriminación. Hay 17 ordenanzas regionales que protegen contra la discriminación, 8 que protegen por orientación sexual y 8 que protegen orientación sexual e identidad de género, y además hay una donde se habla de la erradicación de la violencia de género, y se habla expresamente de la población travesti. También hay 68 ordenanzas provinciales y distritales, y actualmente Promsex realiza un análisis sobre cómo han funcionado estas disposiciones de gobiernos locales.

Reformas urgentes

Teniendo en cuenta este panorama, ¿qué reformas harían falta para que en Perú mejoren las condiciones de vida para las personas LGBTI? Según las respuestas de Arguedas, serían las siguientes:

  1. La aprobación de la ley contra los crímenes de odio: Es necesario que haya protección para la población LGBTI. Según Arguedas, un informe que recientemente se ha publicado sobre la situación de los derechos humanos LGBTI señala que ha habido 416 casos de vulneración de derechos, solamente en el año 2016.
  2. La aprobación de la ley de identidad de género.
  3. Los reconocimientos a las parejas de parejas del mismo sexo: “Sería ideal que haya matrimonio igualitario, pero entiendo también que un primer paso en ese sentido sería una aprobación de unión civil”, dijo Arguedas.

A pesar de los avances puntuales y las intenciones de algunos actores del Estado peruano, como en muchos países de América Latina en Perú existe una importante deuda en cuanto a aprobación de leyes. Además, como en casi toda la región, la amenaza del auge de grupos antiderechos llama a una importante movilización, que permita evitar retrocesos y continuar con los avances.