Dr. Federico Ruiz con el brazo del humanoide. Foto: Cortesía UCR.
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Dr. Federico Ruiz con el brazo del humanoide. Foto: Cortesía UCR.

Cada mañana, el Dr. Federico Ruiz Ugalde se pasea por los pasillos de la Escuela de Ingeniería Eléctrica de la Universidad de Costa Rica (UCR), para empezar sus labores en el Laboratorio de Investigación de Robots Autónomos y Sistemas Cognitivos (ARCOS-Lab). No es un trabajo cualquiera. El laboratorio emite una particular emoción, que se origina en los estudiantes y  profesionales de diferentes carreras y disciplinas, que participan en el ensamblaje del primer humanoide de Costa Rica y de Latinoamérica.

Desde hace al menos dos décadas, el desarrollo en tecnología ha sido importante para la economía de Costa Rica. Sin embargo, no fue hasta estos últimos años cuando se desarrollaron ideas tan ambiciosas como la de crear el primer humanoide de Latinoamérica. Históricamente se le ha dado mucho enfoque y esfuerzo a proveer un ambiente atractivo a multinacionales tecnológicas como Intel, para que este desarrollo crezca en el país. Desafortunadamente, este enfoque no ha estabilizado un desarrollo propiamente tico.

Esta iniciativa es parte de un movimiento de emprendimientos que se han empeñado en convertir a Costa Rica en un proveedor de productos y  servicios de alta calidad tecnológica. Mientras tanto, en las universidades también se desarrollan otros proyectos para formar profesionales de alta calidad, incluyendo la investigación del uso de humanoides para ayudar a niños con autismo.

Para el Dr. Ruiz, la meta es crear los conocimientos necesarios en el laboratorio para que muchos salgan con la capacidad de emprender con sus propias empresas de robótica e inteligencia artificial. Este enlace del Semanario Universidad, de la UCR contiene más información  sobre el estado del ensamblaje de este robot.