Texto: Florencia Luján

Toma tu computadora, abre tu navegador y escribe www.dataigualdad.org. Sigue el llamado a la acción de esta plataforma que contiene más de 70 indicadores para 18 países de la región sobre política fiscal, desigualdad y derechos en América Latina y el Caribe.

Selecciona una de las seis categorías que se dividen en “ingresos tributarios”, “gasto social”, “democracia y corrupción”, “salud”, “educación” y “derechos y fiscalidad”.

Ve, por ejemplo, “educación”.

Escoge un indicador. Puede ser “tasa neta de matrícula primaria ambos sexos”, “tasa neta de matrícula secundaria ambos sexos” y “número de niños que no asisten a la escuela nivel primario ambos sexos”. Revisa “número de niños que no asisten a la escuela, nivel primario, ambos sexos”.

Opta por uno o varios países de la región.

via GIPHY

Listo. Así de sencillo es acceder a esta información, pero ¿qué más puede representar DataIGUALDAD? ¿Qué imaginas que podrías hacer con el dato que obtuviste y otros más? ¿Cómo podría ayudar esta información a otras organizaciones?

Para explorar eso, conversamos con dos integrantes de Oxfam, una de las organizaciones co-creadoras de esta plataforma (las otras son Latindadd, una red latinoamericana que centra su trabajo en acciones de sensibilización, capacitación, vigilancia de las políticas públicas, análisis críticos, elaboración de propuestas alternativas, cabildeo y movilización desde la sociedad civil e ICEFI, instituto que elabora investigaciones y análisis técnicos en materia fiscal en América Central).

UNA HERRAMIENTA QUE BUSCA INCIDIR EN
LA CONSTRUCCIÓN DE POLÍTICAS FISCALES

Carolina Thiede Arias, responsable de Campañas e Influencia para América Latina y el Caribe en Oxfam, responde a las preguntas de Distintas Latitudes sobre el objetivo, la funcionalidad, la audiencia y otras particularidades de DataIGUALDAD, proyecto que se lanzó el 22 de agosto de 2018, después de un año de trabajo por parte de sus creadores.

—¿Cómo surge DataIGUALDAD?
—Es un proyecto inspirado en la iniciativa La calculadora de la desigualdad, pero que va un poco más allá, en lo que respecta a reunir más datos regionales y acercarlos a un público que utiliza de manera eficiente y activa esta información expuesta en el sitio.

—¿Cuál es el público objeto de DataIGUALDAD?
—Personas ligadas al debate alrededor de política fiscal y economía en la región, por supuesto periodistas especializados, analistas, investigadores, estudiantes, activistas.

—¿Cuáles fueron las etapas clave dentro del proceso de creación?
—Me animo a decir que un paso fundamental fue compartir este proceso con toda la gente que trabaja en las diversas oficinas de Oxfam en la región, y también las copartes aliadas de Oxfam en diferentes países: nos pareció importante fortalecer esa interacción con las personas que están en contacto con las organizaciones sociales, que esperamos que usen esta herramienta, porque son las que en definitiva alimentan el trabajo de entidades como Oxfam, ese vínculo local, regional e internacional es lo que hace que nuestras acciones tengan impacto real con la gente.

AMÉRICA LATINA, LA REGIÓN MÁS DESIGUAL DEL MUNDO

Rosa Cañete Alonso, Coordinadora Regional de Oxfam, afirmó en un artículo publicado en El País que los debates sobre impuestos o gastos públicos quedan muy lejos de la gente, aunque a veces se discuta sobre cuestiones fundamentales como la salud de las personas más pobres de la región.

De ahí que DataIGUALDAD se proponga desmentir esa idea de que el debate sobre políticas fiscales es algo complicado para quienes no son economistas, y que en apariencia no tiene nada que ver con los derechos de un país.

Para ahondar más en el tema, conversamos con Rosa Cañete Alonso sobre desigualdad, una línea de trabajo prioritaria dentro de Oxfam, que hoy se trata desde este nuevo portal que intenta democratizar la toma de decisiones en políticas fiscales de manera ágil.

“Somos la región más desigual del mundo”, comienza Rosa Cañete Alonso. Pongamos sus palabras en contexto: mientras que los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo (OCDE) redujeron sus niveles de desigualdad casi seis veces más que América Latina, un dato que llama la atención teniendo en cuenta que la desigualdad de mercado de ambos es similar entonces, ¿qué ocurre que los 37 estados miembros de la OCDE han logrado reducir los niveles de desigualdad a uno de los más bajos a nivel mundial?

“La diferencia entre un sistema y otro está en la intervención del Estado a través de políticas fiscales y el debate alrededor de ellas”, comenta Cañete Alonso y sigue: “Cuando nos ponemos a evaluar por qué ha sido tan difícil en América Latina aplicar mejores políticas fiscales, la principal respuesta es que no fueron sometidas a un buen debate democrático, es decir las decisiones fiscales se envuelven en un velo técnico imposibilitando a la participación ciudadana a tomar buenas decisiones”.

—¿Qué países están más comprometidos en cuanto a políticas fiscales?
—Evaluar de manera completa a un gobierno es bastante difícil, pero puedo decir que dentro del período 2013 / 2014 el país que menos redujo la desigualdad de ingresos a través de impuesto sobre la renta a las personas fue Paraguay, que la redujo un 33 %. Mientras que el país de la región que más logró reducir la desigualdad, con un 5,39 %, fue México lo cual es un claro indicador de la progresividad del sistema.

Sin embargo lo que más preocupa en la región es el vacío que existe en el diseño de políticas tributarias, en esa línea Rosa Cañete Alonso apunta que el impuesto al consumo representa un 60 % de la recaudación en América Latina, un factor que no sólo reproduce la desigualdad en la región, sino que hasta la profundiza aún más.

—Entonces, ¿cuál es el aporte de DataIGUALDAD?
—El fuerte de esta plataforma es democratizar la información de manera ágil y dinámica para cualquier ciudadano, ciudadana y organizaciones que quieran utilizarla para impulsar sus demandas, lo que les permitiría tener información a la mano, a la hora de presentar las demandas que tengan por ejemplo en un debate de reforma tributaria cómo se da en la actualidad en Costa Rica.

—De acuerdo al público al que apunta, ¿es una plataforma inclusiva?
—Sabemos muy bien que apuntamos a una audiencia joven, de clase media, con acceso a redes sociales, la plataforma tal y como está diseñada apunta a ese público. La llegada a sectores más vulnerables, será de la mano de organizaciones sociales.

—¿Qué otras categorías les gustaría incluir en DataIGUALDAD?
—Derechos de las mujeres, aunque un reto importante respecto a este tema puntual es la falta de información con metodologías comparables entre países, eso es una limitación porque nuestra plataforma apunta a la comparación: es su fuerte. Entonces estamos pensando cómo suplir estos vacíos, pero también cómo montar la información existente en los diversos países que componen la región.

Así, DataIGUALDAD es un proyecto que a mediano plazo intentará consolidarse como una herramienta para combatir la desigualdad en América Latina y el Caribe pues aspira a lograr ese vínculo local, regional e internacional con la gente, que tal como comentó Thiede Arias, es lo que hace que las acciones tengan impacto real en la sociedad.

***