Texto: Tania Chacón

Ciudad del Cabo, la urbe sudafricana que atraviesa una grave crisis de agua y podría agotar su agua potable en las próximas semanas se trataría solo de la punta del iceberg. A principios de febrero de este año el portal BBC Mundo publicó un listado de 11 ciudades del mundo que podrían quedarse sin agua como Ciudad del Cabo. De acuerdo con las estimaciones del medio, el cambio climático, la acción humana, y el crecimiento demográfico harán que en el año 2030 la demanda global de agua potable sobrepase el suministro un 40%. En la lista se incluyeron dos ciudades de América Latina: Sao Paulo y la Ciudad de México.

Desde hace varios años municipios del sur de la Ciudad de México como Iztapalapa, Tlalpan y Tláhuac sufren escasez de agua. En los últimos meses, el desabasto se ha extendido también a las zonas del centro de la ciudad. Como consecuencia del terremoto que sufrió la capital mexicana el pasado 19 de septiembre, varias comunidades se quedaron sin agua y se reportó el robo de las pipas que el Sistema de Aguas de la Ciudad de México enviaba para abastecer las áreas afectadas. La crisis se agravó durante la primera semana de marzo, cuando en distintos puntos de la ciudad se reportó que algunos ciudadanos cerraron de manera intencional algunas válvulas que controlan el suministro de agua de la ciudad.

De acuerdo con los datos de la Comisión Nacional del Agua en México, la ciudad importa hasta 40% de su agua de fuentes distantes, el 32% del abastecimiento viene de la sobreexplotación de mantos acuíferos, el 33% de esa agua extraída no se administra de manera eficiente, el desperdicio por fugas y problemas es los sistemas de tuberías es de 40%, la disponibilidad de agua potable por persona es de 152 metros cúbicos por habitante al año pero se consumen 330 litros diarios por habitante, y no se cuenta con infraestructura para reciclar el agua desperdiciada.  

El estudio “¿Un camino verde para mañana?”, elaborado por Comisión Nacional de Agua de México, el Banco Mundial y la Asociación Nacional de Empresas de Agua y Saneamiento de México AC, proyecta que si se continúa con el actual manejo del agua, para el año 2030 solo se podrá cubrir el 50% de la demanda total del área. De acuerdo con la BBC, uno de cada cinco habitantes de la ciudad recibe apenas unas horas de agua del grifo y 20% tienen agua corriente durante solo parte del día. La Estrategia de Seguridad Hídrica para la Ciudad de México planteada por el gobierno local solo contempla continuar con la extracción de acuíferos profundos.

La crisis de Sao Paulo

Sao Paulo atravesó durante 2015 una crisis de agua cuando la capacidad de su principal embalse cayó por debajo de 4%. Un embalse es una construcción que regula el caudal de un río para abastecer agua potable. En el punto más crítico de la sequía, la ciudad tenía agua menos de 20 días al mes y la policía escoltaba los camiones que transportaban agua para evitar saqueos. Funcionarios de Sabesp, la empresa de servicio público controlada por el estado de Sao Paulo, admitieron haber reducido la presión del agua en la red de distribución para disminuir la cantidad de agua del sistema, lo cual sembró confusión e ira entre los habitantes de la ciudad que no pudieron abastecerse.

Aunque se cree que el problema fue ocasionado por una sequía ocurrida en el sureste de Brasil entre 2014 y 2017, una misión de la ONU enviada a Sao Paulo culpó a las autoridades por falta de planeación e inversión. Otras causas atribuidas a la crisis fueron el crecimiento poblacional, embalses con fugas crónicas, contaminación en los ríos Tiete y Pinheiros que atraviesan la ciudad, la destrucción de los bosques circundantes, y la deforestación en la cuenca del río Amazonas, pues la tala de árboles reduce la capacidad para liberar humedad al aire y disminuye las lluvias.

El fin de la crisis hídrica se declaró en 2016. Sin embargo, en enero de 2017 las reservas principales de la ciudad estaban 15% por debajo de lo esperado para esa época. Brasil tiene una de las mayores reservas de agua dulce del mundo, pero el año pasado un cuarto de los municipios del país sufrió escasez de agua. De acuerdo con evaluaciones del Consejo Mundial del Agua, para resolver los problemas y garantizar el suministro, la inversión que la nación deberá hacer sería de 93 mil millones de dólares, es decir, 37 veces lo gastado en construir estadios de fútbol para la Copa del Mundo en 2014. Se estima que más del 30% del agua tratada de Sao Paulo se pierde en fugas y despilfarro.

América Latina es la región con más agua limpia por habitante, el 31% de las fuentes de agua potable en el mundo están en nuestra región. Aún así, el Consejo Mundial del Agua calcula que 77 millones de personas tienen problemas de acceso al agua. La población urbana de Latinoamérica representa el 82% y se espera que para 2050 sea el 90%. Un tema pendiente para las clases bajas de nuestras ciudades es el acceso a los servicios básicos de agua, saneamiento y electricidad, de acuerdo con el Banco Interamericano de Desarrollo.

Garantizar la disponibilidad de agua y su ordenación sostenible es el sexto de 17 objetivos de desarrollo sostenible propuestos por Naciones Unidas. Estos objetivos representan los retos a abordar hasta el año 2030 en la búsqueda de un mundo mejor y más justo. Para ese año, la meta es lograr acceso universal y equitativo a agua potable segura y asequible para todos, así como acceso a servicios de saneamiento e higiene adecuados. Para lograrlo, la ONU plantea como una solución apoyar y fortalecer la participación de las comunidades locales en la mejora de la gestión de agua y saneamiento.

Captar agua de lluvia para tener independencia y resiliencia hídrica

“Como vive la gente en Ciudad del Cabo, vive la gente con menos agua en la Ciudad de México”. Para Nabani Vera, director de comunicación de la organización Isla Urbana, aunque muchos expertos consideran que se ha llegado al “punto de no retorno” en nuestras ciudades, la situación puede ser reversible. Para ello, hace falta voluntad política y social, además de generar conciencia sobre el problema en la población.

Isla Urbana plantea la captación de agua de lluvia como una posible solución en algunas viviendas de la Ciudad de México, pues su precipitación de agua de lluvia es ideal para ello. Sao Paulo también es una ciudad que se caracteriza por tener lluvias durante todo el año, especialmente durante el verano. La gente de las zonas periurbanas, quienes normalmente son los más afectados por falta de suministro de agua, tienen las viviendas ideales para instalar sistemas de captación como los que fabrica Isla Urbana. El objetivo de la organización es que tener un sistema de captación en casa sea tan normal como tener un calentador de agua. En opinión de Nabani Vera, se trata de una solución que debe ir de la mano con acciones orientadas al ahorro de agua, como poner sistemas ahorradores en las viviendas, reparación de las fugas del sistema de abastecimiento, reinfiltración de agua en los mantos acuíferos, mejor manejo de agua en las viviendas, y educación en cultura del agua en los niños.

Una de las comunidades que se quedó sin agua tras el terremoto del 19 de septiembre en la Ciudad de México fue San Gregorio, ubicada en el municipio de Xochimilco. El acueducto que abastece de agua se rompió y las vías de acceso para las pipas se vieron afectadas. Las únicas personas que no se quedaron sin agua en la comunidad fueron quienes tenían colocados sistemas de captación de agua de lluvia. Esas personas se solidarizaron con sus vecinos y comenzaron a regalarles agua. Para Nabani Vera, el sistema de captación mostró su efectividad frente a una contingencia, su capacidad de dar mayor resiliencia e independencia a las viviendas, abasto sustentable y una manera más directa de acceso al agua.

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