Texto: Lizbeth Hernández, Diego Pérez Damasco y Tania Chacón

En el marco de los procesos electorales presidenciales que vivirá América Latina en 2018, Distintas Latitudes lanza el “Absurdómetro”, un ejercicio de análisis y valoración de las propuestas de las candidaturas en busca de aquellas que puedan ser consideradas absurdas, ya sea porque su elevado costo económico o su complejidad institucional las torna difíciles o irrealizables, o porque son peligrosas para los derechos humanos o implican costos sociales altos. A continuación el análisis de algunas de las propuestas del los candidatos colombianos. 

Entre el idealismo ecológico y la realidad económica: el Ecopetrol sin petróleo de Gustavo Petro

De acuerdo con las últimas encuestas para las elecciones presidenciales en Colombia (la primera vuelta a realizarse este domingo 27 de mayo), Gustavo Petro tiene muchas posibilidades de disputar una segunda ronda contra el candidato de derechas, Iván Duque. Esos mismos estudios señalan que Petro es el favorito de la juventud, así como de los “liberales”. Es el candidato con el que sueña una buena parte de la izquierda colombiana.

Exguerrillero y exalcalde de Bogotá, durante su gestión frente a la capital de su país a Petro se le reconoció un avance en términos de transporte público, acceso al agua, y protección del ambiente. Sin embargo, también ha tenido -y sigue teniendo- fuertes detractores.

Una de sus banderas en su actual candidatura es la defensa del medioambiente y hacer de ésta un eje estructural de la política económica de su eventual gobierno. Esto, inclusive transformando a la institución encargada de la extracción y comercialización del petróleo en Colombia, Ecopetrol, una idea que algunos sectores consideran un tanto fuera de lugar.

El candidato ha anunciado que en su gobierno se prohibirá el fracking y la minería de oro a cielo abierto. Para Ecopetrol ha propuesto que la compañía se dedique a la extracción de petróleo transitoriamente, y que se convierta en una empresa de investigación, promoción e implementación de energías renovables. ¿Qué tan factible es esto?

Antes de analizarlo es necesario poner en contexto cómo funciona Ecopetrol y qué papel tiene dentro de la economía colombiana. En primer lugar, Ecopetrol es una empresa mixta, es decir, en ella no solo participa el Estado, sino que también posee accionistas privados, que también tendrían voz y voto en cualquier proceso de transformación de la empresa.

Por otra parte, Ecopetrol genera 8 billones de pesos colombianos (aproximadamente 2.800 millones de dólares estadounidenses) anualmente al fisco colombiano por su actividad petrolera. No se conoce el impacto económico de cambiar su principal actividad productiva.

De acuerdo con la economista colombiana del London School of Economics, Allison Benson-Hernández, es adecuado que Ecopetrol diversifique su portafolio y su actividad productiva, como lo están haciendo otras compañías petroleras en el mundo, pues las tendencias globales en materia energética apuntan a las energías renovables. Sin embargo, ella opina que convertir a esta empresa en el motor de investigación, promoción e implementación de energías renovables -como ha propuesto Petro- es poco viable en el corto plazo, por varios motivos, además de los que ya se explicaron anteriormente.

“[E]s poco realista que Ecopetrol desarrolle en el corto plazo la capacidad técnica para realizar investigación y desarrollo de punta en materia de energía renovable. La investigación en el país es débil en este sentido (es débil en cualquier tipo de innovación), por lo cual se requiere una gran inversión económica para formar capital humano, adaptar tecnologías y luego sí tener posibilidades de innovar, hacer pilotos, e implementar políticas. Es una tarea que tomaría bastante tiempo”, dijo Benson-Hernández a Distintas Latitudes.

“[L]a transición de Ecopetrol hacia la investigación, promoción y desarrollo de energías renovables generaría un impacto fiscal negativo, e impactaría la economía en agregado (por ejemplo, vía reducciones en la generación de empleo). La empresa tendría que dejar de generar ingresos por la actividad de hidrocarburos, a la vez que requeriría invertir cuantiosas sumas en investigación y desarrollo que tardarán en generar rendimientos. Así, el gobierno dejaría de recibir sumas muy importantes de dinero, billones de pesos, en dividendos, regalías, impuestos e inversiones sociales que realiza Ecopetrol directamente”, agregó.

Según la economista, nada más el sector petrolero aporta entre el 10% y el 30% del ingreso del Gobierno, por lo que esta transición necesariamente reduciría la capacidad del Estado de disminuir la pobreza, y frenaría el crecimiento económico, al menos en el corto plazo. Para la especialista, estos costos no implican que deba descartarse la posibilidad de que Ecopetrol incursione en energías renovables, pero sí son aspectos que deben considerarse detalladamente al hacer este tipo de propuestas, algo que en su opinión Petro no ha hecho.

Además de esta faceta económica, las propuestas de Petro en el ámbito de las energías renovables requerirían una enorme cantidad de reformas regulatorias, sobre las cuales, de acuerdo con Benson-Hernández, el candidato no habla “al ser sus propuestas más enunciaciones que medidas concretas”, en palabras de la especialista.

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Gustavo Petro. Foto: tomada de su cuenta de Twitter.

Iván Duque y la promesa de tener al medio ambiente como eje transversal en su gobierno

A finales de marzo de este año Iván Duque, candidato presidencial del Centro Democrático, dijo: “Quiero ser Presidente de Colombia para que la agenda ambiental de nuestro país sea una agenda efectiva, para que los jóvenes estén motivados con la protección de nuestra biodiversidad y por eso vamos a darle al medio ambiente el protagonismo que se merece. Tenemos que ser responsables, producir conservando y conservar produciendo”.

Y agregó: “Cualquier tipo de actividad petrolera en el país tiene que hacerse con los más altos estándares ambientales y sociales, y el desarrollo de campos no convencionales no se puede contemplar si hay un daño a acuíferos subterráneos o a ecosistemas diversos”, reportó El Heraldo.

Duque —considerado también la esperanza de la derecha colombiana— ha insistido en su agenda ambiental, la cual contempla 8 propuestas que incluyen entre otros puntos: tener un compromiso nacional con la mitigación del cambio climático; renovación y modernización de la institucionalidad ambiental; la producción agrícola con prácticas sostenibles; desarrollo minero con altos estándares de responsabilidad.

La postura frente al fracking

En un texto publicado en abril pasado el medio digital La Silla Vacía hizo notar un punto relevante: de manera excepcional el tema medioambiental se ha vuelto uno de los asuntos centrales en la contienda presidencial y los candidatos han ido cambiando sus posturas sobre algunos tópicos. Tal es el caso de Iván Duque.

En agosto pasado, cuando aún era precandidato, Duque dijo que no había que estigmatizar al fracking:

“[…] Colombia debe poder hacer algunos experimentos de usos no convencionales con todos los estándares ambientales y sin sacrificar los acuíferos, pero lo que nosotros no podemos es simplemente caer en el dogmatismo de rechazar cualquier tipo de perforación solamente para satanizar el sector, porque acaba perdiendo todo el país”.

Pero hace unas semanas replanteó su posición: “en la W  llegó al punto de decir que estaba de acuerdo con la moratoria de las licencias dadas por la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales, Anla, para este tipo de exploraciones. Es decir, con poner en pausa las licencias mientras se tenían las evidencias científicas sobre los efectos del fracking y se llegaba a un consenso nacional alrededor del tema entre comunidades, empresarios y Estado”, señaló La Silla Vacía.

Propuestas bajo la lupa

Más allá de lo que dice Duque en su plataforma o en los debates, está la viabilidad de las propuestas del candidato uribista. En medio del contexto electoral, 14 organizaciones enfocadas al medio ambiente decidieron llamar la atención de todos los candidatos presidenciales, empujar 5 temas específicos en la agenda electoral y lanzaron la campaña #ColombiaVotaSostenible.

La revista Semana Sostenible publicó el análisis que hicieron estas organizaciones (entre ellas Transforma, Dejusticia, OpEPA, Fundación Natura, Avaaz y Gaia Amazonas) sobre las propuestas de los candidatos. Citamos aquí lo que concluyeron sobre 3 temas y la postura de Duque:

Sobre la propuesta deforestación señalan: “La propuesta de concientizar a la población sobre la riqueza de la biodiversidad o el fortalecimiento del Sistema Nacional Ambiental (SINA) no son suficientes para controlar la deforestación. Es necesario profundizar en la forma cómo se involucrará a los diferentes sectores económicos y a la comunidad”.

Sobre el tema del agua apuntan: “Dice que ‘el agua es eje central de su política’ pero no tiene ninguna propuesta concreta. Estaría abierto al fracking como opción de desarrollo si fuera necesario.”

Sobre cambio climático dicen: “Incluye incentivar el compromiso ciudadano con el ambiente, invertir en la renovación de la institucionalidad ambiental y promover mejor gestión de residuos. Faltan medidas alrededor de un mejor uso del suelo según su vocación y de la electrificación del transporte público”.

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Iván Duque. Foto: Casa de América, bajo licencia Creative Commons.

Metas a concretar más allá de la presidencia: propuestas medioambientales de Sergio Fajardo

Al comenzar la temporada electoral Sergio Fajardo se posicionó dentro de los dos favoritos para ganar la presidencia. Conforme Duque y Petro subieron, el exalcalde de Medellín se vio perjudicado y al cierre de las campañas electorales obtuvo una intención de voto apenas del 16.3%.

Además de su alcaldía, Fajardo también ha sido gobernador del departamento de Antioquia. Antes de incursionar en la política daba clases en la Universidad de los Andes, de donde se graduó como matemático y ocupó varios cargos en instituciones científicas como el Consejo Nacional de Ciencias Básicas y la Comisión Nacional de Maestrías y Doctorados.

En la alcaldía, gubernatura y ahora en su campaña presidencial su principal pilar fue la educación. De volverse presidente, Sergio Fajardo ha manifestado la intención de replicar a nivel nacional los programas educativos que implementó en Antioquia y Medellín.

En materia medioambiental la propuesta programática de Sergio Fajardo propone 13 objetivos sobre los cuales giran sus principales propuestas: eliminar la deforestación en Colombia, incrementar la reforestación, reducir la minería ilegal, generar toda la energía del país a partir de fuentes renovables y limpias, fortalecer el Sistema Nacional Ambiental, fortalecer la conservación y cumplir las metas del Convenio de la Diversidad Biológica, promover la conservación de la biodiversidad de manera innovadora, adaptación al cambio climático a partir de estudios científicos, crear nuevos empleos a partir de un modelo de crecimiento verde, reducir la emisión de gases de efecto invernadero, e integrar la gestión ambiental en el ámbito educativo.

Sus propuestas están enfocadas en conseguir esos objetivos a largo plazo. Es decir, plantea estrategias para que las metas se cumplan al final o incluso después de su presidencia. Tal es el caso de acabar con la minería ilegal para 2022, eliminar la deforestación para el año 2030, o generar la totalidad de la energía de Colombia a partir de energías renovables para 2050. Si Sergio Fajardo llega a la presidencia, probablemente no se verían los resultados de sus políticas ambientales durante su periodo de gobierno.

Mariana Fajardo, coordinadora programática del programa de gobierno de Sergio Fajardo, habló en entrevista con Distintas Latitudes sobre tres de las propuestas que ha planteado el candidato presidencial para conseguir sus metas en materia de medio ambiente: reubicación de comunidades que se encuentren en zonas de riesgo no mitigable-susceptibles a inundaciones por ejemplo-, eliminación del fracking y diversificación de fuentes energéticas.

La reubicación pretende proteger a comunidades que sean susceptibles a desastres naturales derivados de los efectos del cambio climático y existan estudios científicos que así lo demuestren. El proceso de reubicación implicaría altos costos sociales, económicos, como lo reconoce la misma Mariana Fajardo, pero “el gobierno se plantea que a pesar de los costos grandes se debe priorizar el derecho a la vida. Obviamente iría acompañado de planeación urbana y territorial, acompañamiento social para estas comunidades, educación ambiental y educación sobre el riesgo”.

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Sergio Fajardo. Foto: Politécnico Grancolombiano, bajo licencia de Creative Commons.

Al principio de su campaña, Sergio Fajardo planteaba implementar únicamente el llamado “buen fracking”, con mínimo impacto ambiental. Pero la postura al respecto ha cambiado y si la presidencia de Sergio Fajardo se concretara, se ha manifestado por eliminarla del todo. El fracking es una técnica de extracción que tiene poco tiempo en Colombia y no es la única práctica que tiene el país en materia de hidrocarburos. “En diferentes estudios alrededor del mundo se ha visto que tiene unas consecuencias todavía inciertas, y por esa razón en un lugar como Colombia, con los ecosistemas que hay aquí, que son sumamente complejos y que son sumamente biodiversos no es seguro realizar esta técnica”, dijo a Distintas Latitudes la hija del exgobernador de Antioquia.

Mariana Fajardo reconoce que la dependencia de los combustibles fósiles no puede abandonarse de la noche a la mañana. Por esa razón la idea del posible gobierno del candidato de la Coalición Colombia es realizar una transición gradual a energías renovables y limpias como la eólica, solar, hidroeléctrica y biomasa. “Sabemos que no puede ser un cambio abrupto porque el 70% de toda la energía del país viene de hidroeléctricas. Entonces sería poco viable no permitirlas o cerrarlas sabiendo que la economía se puede ver afectada por eso. Pero sí se tiene que ver una diversificación”, explicó la también bióloga y profesora.