Conversamos con Karelia de la Vega, Lady La Vulgaraza, activista e influencer que, desde el humor, denuncia los crímenes de la dictadura de Daniel Ortega y defiende el derecho de las personas LGTBIQ+ a una vida sin discriminación en Nicaragua. 


 

Karelia de la Vega (Managua, Nicaragua, 1994) entra en escena como una diva al iniciar el show. En sus redes sociales se muestra en videos mordaces, aguerridos, a veces agresivos pero siempre entretenidos. Tiene 27 años y habla sin tapujos. Es auténtica, nada la para. Igual que a su lengua. Se hizo famosa en Nicaragua en 2017 publicando videos de humor con lenguaje coloquial y escatológico. Tiene al menos 300 mil seguidores en Facebook y la ven desde 24 países. 

Creció en una comunidad rural empobrecida en las afueras de Managua, en una familia numerosa y en condiciones económicas muy difíciles. Desde muy niña supo que era trans y que lo suyo eran los certámenes de belleza. La falta de oportunidades la llevo al trabajo sexual siendo una menor de edad, pero eso no detuvo sus sueños de algún día hacer algo “grande”. 

En 2015 en una “jodedera” entre amigos, Karelia grabó un video donde creó al personaje de Lady La Vulgaraza, una mujer que sin pelos en la lengua puede repetir decenas de palabras soeces por minuto. El celular con el que grabó fue robado dos años después y el video filtrado a las redes sociales. El personaje fue un éxito rotundo catapultando a Karelia al status de celebridad local. 

En 2018, en el contexto de las revueltas de abril que dejaron al menos 325 muertos según cifras de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, el personaje de Lady La Vulgaraza se convirtió también en una voz en resistencia, denunciando los crímenes del régimen del presidente Daniel Ortega. 

Ahora desde la persecución y el asedio constante que recibe por parte de las fuerzas gubernamentales, Karelia no pierde la alegría, sonríe, bromea y baila en TikTok. Dice que no tiene miedo: que seguirá luchando hasta las últimas consecuencias. 

¿Cómo te gusta que te reconozcan? ¿Cómo influencer, Tik Toker o activista? 

De todo un poco, jajaja.

Lady la Vulgaraza, la mujer trans que se enfrenta a la dictadura de Nicaragua con humor

Karelia de la Vega, Lady La Vulgaraza, es una activista e influencer que, desde el humor, denuncia los crímenes de la dictadura de Daniel Ortega en Nicaragua. Foto: Cortesía de la entrevistada.

¿Cómo surgió la idea de crear a Lady La Vulgaraza? 

La idea no fue mía, y la verdad nunca esperé que podría llegar a ser una influencer ni una activista ni lo que soy ahora. En el 2015, grabamos el video con un amigo. Yo había prohibido que se publicara en redes sociales, pero dos años después a mi amigo le robaron el teléfono y en 2017 filtraron el video y sale este personaje.

Recuerdo que estaba en un lugar turístico en Managua, cuando todas las personas me miraban y decían: “ese es el muchacho del video”. Yo no sabía nada. Llegué a mi casa, puse las redes sociales y vi que el video estaba viral y que en algunas páginas ya llevaba 8 millones de reproducciones y en otras más de 10 millones, y así. 

Vos vivís en Pochocuape, una comunidad rural cerca de Managua. ¿Qué te dice la gente de tu barrio ahora que sos reconocida en todo el país? ¿Alguna vez esperaste que ibas a ser tan famosa? 

Ahora cuento con más de 300 mil seguidores solo en Facebook y la verdad me he quedado impactada por todo. En 24 países me siguen y estoy con la boca abierta, al ver tanta reacción positiva  y me siento genial. No tengo ni palabras sobre cómo me siento al ser este personaje. Me siento maravillosa y orgullosa de mí misma.

Vos sos una activista poco convencional. ¿En qué momento dijiste “tengo que hablar de lo que está pasando en el país”? 

La injusticia nunca me ha gustado. Si yo miro algo injusto, lo digo de la manera en que a mí se me pega la gana. En el 2018, cuando empezó la crisis social y política en este país, comenzaron a caer las personas: jóvenes muertos, niños quemados, y yo no me podía quedar callada. El hechor y el consentidor, la misma cosa son. 

Significó mucho para mí  porque la verdad es que al ver tantos jóvenes con sus sueños truncados, yo sentía que tenía que hacer algo, tuve que abrir mi boca para denunciar. 

¿Qué significó para vos involucrarte en la política? ¿Te imaginas algún día de diputada o presidenta? 

Lo mío no ha sido la política. Lo mío ha sido lo justo, lo correcto, lo que creo yo que es conveniente para la sociedad, la inclusión social, el respeto a la vida y que todos seamos escuchados en este país, eso es lo mío, no los partidos. 

En un país como Nicaragua, hablar en contra del gobierno puede ser penado con cárcel. ¿Por qué has decidido continuar en esta lucha?

Hablar como yo hablo, y como yo me he expresado en las redes sociales, es una cosa muy peligrosa. Te lo digo: que acá en Nicaragua si hablas del gobierno, vos sabes que tenés los días contados. Pero he decidido continuar porque la lucha no termina. Me siento competente de seguirle diciendo a estos hijos de la gran puta que lo que están haciendo es malo, y que no pueden pasar por encima de las personas por mucho que tengan el poder. 

 

¿Qué te ha traído ser una mujer trans tan pública en Nicaragua? ¿Ves el activismo como un trabajo?

El activismo no es un trabajo, es un deber. Puede ser que sí sea la mujer trans más famosa de Nicaragua y eso me ha costado bastante. La gente sí me ha aceptado. Yo me he quedado asustada porque recordemos que es muy difícil la vida de nosotras las mujeres trans, porque a veces las personas nos discriminan.

Yo siento que he matado bastantes estereotipos en este país. Las personas han comenzado a aceptar un poco más a las chicas trans. Mi mensaje a la sociedad es claro: siendo una chica trans, tengo voz y voto. Si yo me quedo callada nadie va a saber cuáles son mis necesidades ni qué es lo que yo quiero para mi vida, para la sociedad y para todo el pueblo. 

Hablemos de tu proyecto para niños de tu barrio. ¿Qué es lo que haces ahí? 

Nosotros hacemos ayudas sociales. Repartir comida para los niños de Pochocuape e igual buscar ayudas a las personas que están vulnerables, personas de la calle o que tienen una enfermedad. Tenemos ocho meses trabajando esto, desde que comenzó la pandemia, y nos sentimos orgullosos con todo mi familia de este trabajo. 

¿Qué le gusta hacer a Karelia cuando no está grabando ni protestando?

Dormir, jajaja. La verdad que siempre estoy activa

Ahora que sos TikTokera, ¿cuál es el Tik Tok o el challenge que te gusta más? 

He tenido uno que me ha llamado la atención y es Kunno, es uno de los famosos en esa plataforma y es una inspiración para las chicas trans, para los chicos gays, porque nos enseña que somos personas que podemos trascender fronteras, tener proyectos y cumplir nuestros sueños. 

Ilustración de portada: Alma Ríos
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Dánae Vílchez

Periodista multimedia. Corresponsal para Centroamérica del Comité para la protección de los periodistas (CPJ). Su trabajo ha sido publicado en The Washington Post, Newsweek, Aj+, Confidencial, Pikara, entre otros. Interesada en derechos humanos, política, género y conflicto. Máster en Periodismo y Política del programa Erasmus Mundus.

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