Este 10 de diciembre se discute, otra vez, el aborto legal en Argentina. Desde Distintas Latitudes queremos explicarte cómo se llegó a esta discusión, y cómo, de ser aprobado, influiría en esta lucha a través de toda América Latina


 

Texto: Juliana Quintana (Argentina), Natalia Luján (México), Camila Nicole Albuja (Ecuador), María Jesús Vallejo (Venezuela)

El 17 de noviembre, el presidente de Argentina, Alberto Fernández, presentó al Congreso de la Nación un proyecto de ley que busca legalizar la interrupción voluntaria del embarazo y otro que instituye el “Programa de los mil días”, que busca fortalecer los cuidados de la mujer embarazada y de los primeros años de vida de niños y niñas.  

Este 10 de diciembre, ambos proyectos se tratarán en sesión en la Cámara de Diputados. En caso de ser aprobado, tendrá media sanción y pasará al Senado para su ratificación o rechazo, presuntamente, antes de que termine el 2020.

En Argentina, abortar es un delito penado con hasta cuatro años de cárcel, excepto en caso de violación o riesgo para la vida o la salud de la madre. Pese a esta legislación, según el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), en Argentina se practican entre 460 mil y 600 mil abortos clandestinos cada año.

Esta no es la primera vez que se intenta legislar al respecto en el país. El movimiento a favor del aborto tuvo su origen en la Campaña por el Aborto Seguro, Legal y Gratuito. Una organización que se creó en marzo de 1988 en Argentina bajo el nombre de la Comisión por el Derecho al Aborto.

En 1990, en el marco del Encuentro Feminista Latinoamericano, la Comisión por el Derecho al Aborto designó el 28 de septiembre como Día Latinoamericano para la Legalización del Aborto (C28). A este encuentro asistieron mujeres de Brasil, Uruguay, Chile, República Dominicana, Nicaragua, Colombia, y Bolivia.

Foto: Federico Muiña

Foto: Federico Muiña

En 2005, como resultado de las protestas de miles de mujeres en distintos puntos del país y producto de los Encuentros Nacionales de Mujeres, el aborto legal toma fuerza como una de las exigencias centrales del movimiento feminista.

Luego, el 28 de mayo de 2007 se presentó el primer proyecto de interrupción voluntaria del embarazo que pretendía despenalizar y legalizar el aborto hasta las doce semanas de gestación y, en 2008, este proyecto ingresó con apoyo de diputados y diputadas, pero no obtuvo suficientes votos para su aprobación.

Dos años después, en la presidencia de Cristina Fernández en 2010, se volvió a presentar el mismo proyecto y alcanzó solamente 50 firmas.

Muchos intentos y movilizaciones después, en 2018 se presentó por séptima vez el proyecto de ley por la Interrupción Voluntaria del Embarazo. Durante la gestión de Mauricio Macri, por primera vez, el proyecto tuvo media sanción, pero fue rechazado al llegar al Senado, 31 votos a favor, con 38 en contra y 2 abstenciones.

Aunque el debate por el aborto este año sea en Argentina, toda la región tiene sus ojos puestos sobre él. 

Foto: Julieta Bugacoff

Foto: Julieta Bugacoff

¿Cómo es abortar en América Latina?

En Venezuela, por ejemplo, el aborto es ilegal a menos que esté en peligro la vida de la gestante y se sanciona con una pena privativa de la libertad de entre 6 meses a dos años. En Ecuador, ni siquiera las niñas víctimas de abuso sexual pueden decidir sobre sus cuerpos, y el aborto está despenalizado únicamente si representa un peligro para la mujer o es consecuencia de una violación a una mujer con discapacidad mental.

Paraguay, junto con Venezuela y Ecuador, son los únicos países en Sudamérica que mantienen una penalización casi absoluta. Salvo que la vida de la mujer esté en riesgo por el embarazo, la legislación paraguaya castiga el aborto con penas de entre cinco a ocho años de cárcel.

En México, el aborto voluntario es legal hasta las 12 semanas de embarazo solamente en Ciudad de México desde el 2007 y el estado de Oaxaca desde el 2019. En teoría, también es legal en el resto del país, pero por distintas causales. Sin embargo, aún hay estados que lo penalizan con cárcel, como Querétaro y Guanajuato. En Haití, Nicaragua y El Salvador, el aborto está prohibido bajo cualquier circunstancia y es penado hasta con 50 años de cárcel.

Foto: Federico Muiña

Foto: Federico Muiña

El movimiento en Argentina y la sanción de la ley no sólo impactaría positivamente en las mujeres de este país, sino que marcaría una pauta importantísima para otros países de Latinoamérica: el 97 por ciento de las mujeres de la región vive en países que prohíben el aborto o lo permiten solo en ciertas instancias.

El aborto legal, seguro y gratuito es una forma de garantizar derechos y equidad.

 

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida de Distintas Latitudes (@dlatitudes)

 

Fotografía de portada: Julieta Bugacoff.

Deja un comentario