¿Cuál es la responsabilidad de emisiones de América Latina? ¿Qué pasa en la región respecto a este asunto? Hicimos un acercamiento a algunos casos país.

 


 

Greta Thunberg, la joven activista ambiental, señaló en su discurso en el marco de la Cumbre de Acción Climática en la ONU que Argentina y Brasil no han tomado acciones necesarias para combatir la crisis climática. Esta declaración, encendió los ánimos de diversos sectores en estos países. 

Pero, más allá de las reacciones, ¿qué está pasando no solo en estos países sino en toda América Latina respecto a emisiones? 

Para tener un panorama, conversamos con Paola Parra, quien lidera el trabajo de modelado y análisis sobre la descarbonización del sector energético en el contexto del Acuerdo de París para Climate Analytics. Ella nos explica que ningún país de los señalados por Greta “está calificado por estar haciendo lo suficiente para contribuir su porción justa de los esfuerzos globales de mitigación. En Argentina se está dando apoyo a la extracción de gas natural de las reservas naturales que tiene el país. Eso va contra lo que debemos hacer: disminuir y eliminar el uso de los combustibles fósiles.

“En Brasil no es un secreto lo que está pasando en el sector de bosques. Ha aumentado un montón la deforestación. Más allá de que tienen meta de deforestación cero, la deforestación ha venido aumentando, mucho más desde el cambio de gobierno. México también ha tenido un revés con el nuevo cambio de gobierno, donde ha habido un push para la exploración y el aumento de la explotación de combustibles fósiles en específico el petróleo”.

Preguntamos a Parra, quien contribuye al Climate Action Tracker analizando el impacto de las políticas actuales en las emisiones nacionales, qué diferencía las emisiones de América Latina con las de otros países como Estados Unidos, Rusia y China. “Ninguno de los países de la región ha sido un gran contribuyente en las emisiones globales”, nos dijo. Y amplió su explicación sobre la responsabilidad que tiene América Latina en cuanto a emisiones:

“[La región] Tiene una responsabilidad proporcional a su potencial y a los recursos naturales que se nos han dado, por un lado tenemos un potencial enorme en lo que respecta a energías renovables a tal punto que la mayoría de nuestros países tiene una matriz eléctrica bastante limpia, y eso es porque las hidroeléctricas eran la forma más sencilla y barata de producir electricidad en nuestros países, entonces tenemos recursos naturales generosos y potencial muy grande para tener una matriz eléctrica totalmente limpia. 

Ahora, hagamos un acercamiento a algunos casos país.

Brasil, el efecto de las decisiones de Bolsonaro

Brasil es responsable del 2.47% de las emisiones de gases de efecto invernadero a nivel mundial. Eso no suena a una gran cantidad. Sin embargo, a nivel mundial ocupa el sexto lugar en la lista de los países con mayor porcentaje de emisiones. Esto de acuerdo a la Base de Datos de Emisiones para la Investigación Atmosférica Global.

El Índice de Rendimiento del Cambio Climático mide el desempeño ante la crisis climática de 60 países, entre ellos Brasil. En su más reciente informe marcaron el desempeño brasileño ante la emergencia como “moderado”. Es decir, según el índice, el país tiene a su favor que es una de las naciones con consumo de energía per cápita más bajo, sin embargo no han aumentado el uso de estas energías más limpias en los últimos años. 

Climate Action Tracker es un sitio que monitorea acciones climáticas de 30 países. Para el equipo a cargo de este monitoreo, los efectos de las políticas de la administración de Bolsonaro aún son difíciles de medir. Sin embargo, consideran que la mayoría de estas políticas tienen el potencial para incrementar la deforestación ilegal y otros crímenes ambientales. 

Desde que comenzó, la administración de Jair Bolsonaro ha realizado cortes significativos en materia de medio ambiente. Un ejemplo fue un recorte del 95% al presupuesto destinado a implementar acciones contra la crisis climática.

Además, Jair Bolsonaro emitió un decreto para crear “centros de conciliación” que investiguen multas ambientales. Estos centros pueden anular las multas, realizar descuentos en las sanciones, y otorgar facilidades para los pagos. El dinero que reste después de aplicar los descuentos se destinará a proyectos seleccionados por la misma empresa o individuo multado.

Otra acción importante fue la firma de otro decreto que le otorga al Ministerio de Agricultura la responsabilidad de certificar los territorios indígenas como tierras protegidas. El Ministerio de Agricultura tiene mucha influencia de hacendados que quieren utilizar territorios indígenas para explotación agrícola. Además el congreso brasileño ha considerado aprobar una serie de legislaciones para abrir los territorios indígenas a actividades como la minería. 

De acuerdo con las proyecciones de Climate Action Tracker, las políticas actuales provocarían un aumento en las emisiones de gases de efecto invernadero para el año 2030. En los Acuerdos de París, Brasil se propuso alcanzar cero deforestación ilegal para el año 2030. Pero se estima que en 2018 la deforestación del país habría aumentado 13,7% con respecto a 2018. De acuerdo con el monitoreo, Brasil necesita revertir su tendencia actual de debilitamiento de políticas climáticas y fortalecer las políticas en el sector forestal.

El 23 de septiembre de 2019, en la Cumbre de Acción Climática, Jair Bolsonaro dijo en su discurso que “la Amazonía no está siendo devastada ni consumida por el fuego como dice mentirosamente la prensa”. También afirmó que “a veces algunos líderes indígenas […] son usados por gobiernos extranjeros en su guerra de información para avanzar sus intereses económicos en la Amazonia”. 

México, el impacto de los megaproyectos

En 2012 México fue responsable del 1.60% de las emisiones de gases de efecto invernadero a nivel mundial, ese mismo año se encontró en el décimo país con mayor número de emisiones, según la Base de Datos de Emisiones para la Investigación Atmosférica Global

¿Qué ha propuesto y materializado el gobierno de Andrés Manuel López Obrador? Por un lado, durante su campaña, López Obrador [AMLO] dijo: “no se va a destruir la naturaleza, no se van a contaminar las tierras, el agua, el aire; se va a lograr el desarrollo sustentable”. Además, prometió prohibir la práctica del fracking [perforación de un pozo vertical hasta alcanzar la extracción de gas natural o petróleo] la cual tiene impactos socioambientales como la disminución de disponibilidad de agua, contaminación de las fuentes de agua, emisiones de gases que contribuyen al calentamiento global e impactos sobre la salud, entre otros. Pese a la promesa, esta práctica sigue vigente en la ley y el presupuesto [se destinó para el año 2020, 10 mil millones de pesos].  

Por otro, el gobierno de AMLO empuja la construcción de dos megaproyectos. El primero la refinería de Dos Bocas en Tabasco, cuyo objetivo es producir en tres años la gasolina que consume México y dejar de importarla. Y el Tren Maya, una mega obra de construcción de mil 500 vías que cruzará cinco estados: Tabasco, Campeche, Chiapas, Quintana Roo y Yucatán. 

De acuerdo a Climate Action Tracker, México tiene un desempeño “insuficiente”. El análisis destaca que el país no cumplirá con sus objetivos de reducción de emisiones para 2020 y 2030. Tendrá que implementar políticas adicionales para cumplir los objetivos.

En el marco de la Huelga Mundial por el Clima, ambientalistas y jóvenes exigieron al presidente declarar la “emergencia climática” en el país. Sin embargo, el lunes 23 de septiembre, el presidente señaló, “está prohibido el fracking” y contestó: “más que declarar emergencia climática, lo que tenemos que hacer es llevar a cabo acciones para regenerar el medio ambiente, para reforestar, para limpiar el agua y evitar que se siga contaminando”. 

Según el estudio Climate Change Performance Index 2019 México se encuentra en el lugar 25 de un listado de 60 países con una calificación total de 56.82%, de acuerdo al índice que monitorea la protección climática en diversos países.

Argentina, las reacciones

Argentina estuvo en boca de todos los interesados en medioambiente tras el discurso de Greta Thunberg por ser uno de los más contaminantes de América Latina. Las respuestas del Gobierno argentino no tardaron en llegar. El canciller Jorge Faurie dijo que “Argentina contamina muy poco en términos comparativos con los demás países. Tenemos menos de 0,7% de impacto en el calentamiento global”. 

Es cierto que Argentina es responsable del 0.79% de las emisiones de gases de efecto invernadero a nivel mundial. Pero, según la ONG internacional Climate Transparency, que analiza la performance de los países del G20, Argentina está entre los 30 países más contaminantes del mundo. En América Latina está tercero, después de Brasil y México. 

Si bien está dentro del lote de países que generan menos del 1% de la contaminación global (entre los que están Italia o Francia, por ejemplo), esto sucede solo si la cuenta se hace per cápita.

Tras las palabras de Faurie, cabe pensar qué está haciendo el país y sus gobernantes en torno al medioambiente. Paola Parra, analista de políticas climáticas de Climate Analytics, aseguró en 2018 a BBC que “si bien Argentina mejoró su meta con el nuevo gobierno -el macrismo- a una más ambiciosa de emitir no más de 483 megatones para 2030, las proyecciones de emisiones están lejos de eso».

Uno de los mayores problemas es el interés en explorar las grandes reservas de gas en Vaca Muerta, en la provincia de Neuquén.

Costa Rica, ¿un modelo a replicar?

Costa Rica tiene una responsabilidad de emisiones muy baja. Únicamente es responsable del 0.03% de las emisiones de gases de efecto invernadero a nivel mundial. Esto de acuerdo a la Base de Datos de Emisiones para la Investigación Atmosférica Global.

En febrero de 2019 Costa Rica lanzó su Plan Nacional de Descarbonización 2018-2050. Se trata de una detallada ruta para llegar a cero emisiones para el año 2050. El documento incluye medidas para todos los sectores económicos, estrategias de electrificación para transporte público, y medidas de eficiencia energética en la industria. También mejoras en las prácticas agrícolas, y planes para el manejo de desechos. 

De acuerdo con el monitoreo de Climate Action Tracker, si Costa Rica implementa todas las políticas planteadas en su Plan de Descarbonización, el resultado sería un camino ideal para limitar el aumento de temperatura global a 1.5 grados. De hecho, consideran que este plan es incluso más ambicioso que las metas establecidas por Costa Rica en los Acuerdos de París.

Para Costa Rica el sector transporte es la mayor fuente de emisiones de gases de efecto invernadero. Por ello establecieron políticas para electrificar este sector. Entre éstas, aprobaron incentivos para el transporte eléctrico a partir de energías renovables. También hicieron prioridad nacional el uso de energías renovables en todos sus medios de transporte, incluyendo trenes, autobuses y taxis. Si la implementación resulta exitosa, el resultado sería una reducción de emisiones del 19% para el año 2030 en el país. Esto último de acuerdo con Climate Action Tracker.

Climate Analytics, que estudia de manera interdisciplinaria aspectos científico y políticos en materia de cambio climático, dice en su último informe que Costa Rica va en la dirección correcta para combatir la crisis climática gracias a las metas que el país ha establecido. 

En la Cumbre de Acción Climática de 2019, el presidente Carlos Alvarado presentó una coalición mundial con el objetivo de proteger el 30% del planeta para el año 2030. La iniciativa sería presentada en su totalidad en la Pre-COP que se realizará en Costa Rica en 2019.

Posibles líneas de acción 

De acuerdo con el ingeniero argentino especializado en cambio climático y energía, Gabriel Blanco, si bien en Naciones Unidas se ha dado una discusión muy válida sobre la responsabilidad que tienen los países de América Latina con respecto a las emisiones de gases de efecto invernadero, hoy por hoy lo que los países tienen que hacer es su máximo esfuerzo en la medida de sus posibilidades para reducir las emisiones que causa el cambio climático en la región. 

“América Latina, si bien puede argumentar que su responsabilidad de acuerdo con otros países puede ser menor, eso no quiere decir que la región mire hacia un costado, porque en el problema de cambio climático todos tienen su cuota de responsabilidad, todos tienen que hacer algo”, dijo en entrevista para Distintas Latitudes el especialista que colaboró en el Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático. 

Y es que según el Programa Regional sobre Cambio Climático para América Latina y el Caribe, “para lograr mitigar las emisiones de gases de efecto invernadero a niveles aceptables es necesario que los países enfrenten un cambio de paradigma en sus economías. Resulta imprescindible reinventar los modelos económicos y transitar hacia motores sostenibles y competitivos del crecimiento para un futuro con bajo nivel de emisiones de carbono”. 

Entonces, preguntamos a Blanco, ¿cómo debe América Latina encarar las problemáticas de la contaminación por emisiones?

Lo que tiene que hacer la región es pensar en desarrollos que sean realmente sustentables. Eso significa que tenga un uso de los recursos naturales que sea sostenible y no depredatorio como es hoy. Se extrae el capital natural de la región y se los extrae y explota de forma tal que no se pueden recuperar. Pensar en desarrollos más amigables con los recursos naturales tiene máximos beneficios, porque implica una mayor distribución de esos recursos entre la población. Mejor redistribución de la riqueza en definitiva, eso es clave en el problema. América Latina debería pensar en reformular sus modelos de desarrollo.

¿Qué está fallando en sus políticas actuales para combatir la crisis climática?

Lo que está fallando es que justamente no hay políticas. En el caso de Argentina está claro que las distintas administraciones tanto nacionales como provinciales han sido socias de las grandes corporaciones petroleras y corporaciones de la agricultura y la ganadería. No es casual que en Argentina no se hable de esta problemática. En Brasil con la llegada de Bolsonaro ni hablar. Porque directamente es un negador de que las problemáticas ambientales o socioambientales existan. Y en México lamentablemente López Obrador parece que ha sacado los temas ambientales justamente de su agenda de gobierno. Así que la situación no es la mejor en la región. Hay una mirada de que América Latina se va a desarrollar con base en sus recursos naturales. Es una mirada a esta altura obsoleta, hasta colonial, donde lo que se hacía era extraer recursos naturales.

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Portada e infografías: Alma Ríos
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