Texto: Tania Chacón

En Colombia hay casi 40 mil personas que viven en riesgo de ser desplazadas por razones ambientales y de cambio climático. Esa cifra es la estimada por la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de los Asuntos Humanitarios en Colombia. Esas 40 mil personas, junto con el resto de los más de 48 millones de habitantes del país, deberán elegir a su nuevo presidente el próximo domingo 27 de mayo. La elección, de acuerdo con las encuestas, parece estar entre los candidatos Iván Duque y Gustavo Petro.

Un poco más abajo-con una intención de voto del 16.3% según los últimos datos-está el maestro de matemáticas Sergio Fajardo. Aunque no se trata solo de un maestro. El candidato de la Coalición Colombia, además de haber ocupado cargos en instituciones científicas y dar clases en la Universidad de los Andes, ha sido alcalde de Medellín y gobernador del departamento de Antioquia.

Cuando Sergio Fajardo estuvo al frente de Medellín fue reconocido como uno de los alcaldes más populares del país. De hecho, The Financial Times le otorgó los premios al Mejor Alcalde de Colombia 2004-2007 y El Personaje de América Latina 2007. También salió de la gubernatura de Antioquia con altos índices de popularidad. El principal estandarte de sus gobiernos ha sido la educación. Bajo el lema “Antioquia la más educada” buscó que el departamento dejara atrás su historia de violencia y narcotráfico, y logró posicionar sus programas como un referente educativo en el país. Aunque también dejó ambiciosas promesas sin cumplir en la materia. Tal es el caso de los 80 parques educativos que el exprofesor quiso construir, espacios que buscaban transformar a los municipios a través de la educación, de los cuales solo 60 operaban al final de su gestión y tuvieron poco interés de continuidad por parte de los nuevos gobiernos municipales.

De cara a las próximas elecciones presidenciales Distintas Latitudes se ha interesado por las propuestas en materia medioambiental de los tres candidatos presidenciales punteros: Iván Duque, Gustavo Petro y Sergio Fajardo. Para profundizar en las propuestas de este último, platicamos en entrevista con Mariana Fajardo, coordinadora programática del programa de gobierno de Sergio Fajardo, maestra, bióloga, e hija del exgobernador de Antioquia.

Distintas Latitudes detectó tres propuestas en el programa de gobierno de Sergio Fajardo que llamaron la atención por el peligro que podrían representar, su viabilidad, su costo económico y/o su poca claridad: reubicar a comunidades que se encontraran en zonas de riesgo no mitigable por el cambio climático, eliminar el fracking, y diversificar las fuentes de energía para que al año 2050 Colombia obtenga toda su energía de fuentes limpias y renovables.

  • Facebook
  • Twitter
  • Google+

Sergio Fajardo y su hija Mariana. Foto: Archivo de la campaña de Sergio Fajardo.

Reubicación costosa pero necesaria

La primer propuesta afectaría a las casi 40 mil personas que se encuentran en riesgo de ser desplazados por desastres naturales ligados al cambio climático. De acuerdo con el Banco Interamericano de Desarrollo, en los últimos 40 años más de 150 desastres han afectado a 12 millones de personas en Colombia. La migración y el desplazamiento son mecanismos de adaptación frente al cambio climático y forman parte de recomendaciones derivadas de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático.

Un ejemplo reciente fue la llamada Tragedia de Mocoa. Las fuertes lluvias del municipio con ese nombre ocurridas el 31 de marzo y 1 de abril de 2017 provocaron deslaves, flujos de lodo y el desbordamiento de los ríos Mocoa, Mulato y Sancoyaco. Más de 300 personas perdieron la vida, 400 resultaron heridas, 200 se reportaron como desaparecidas y mil quedaron damnificadas. Mariana Fajardo explicó que la propuesta de su padre tiene la intención de reubicar a comunidades en peligro inminente como lo fue en su momento Mocoa, “se sabía y estaban los estudios que evidenciaban que habían comunidades que estaban en zonas en las cuales no debían estar”.

La propia Mariana Fajardo reconoce que la reubicación vendría acompañada de altos costos económicos, sociales y emocionales. “Es uno de los proyectos difíciles de llevar a cabo, pero eso no le quita la responsabilidad al Estado ni al gobierno de efectivamente proteger la vida de los ciudadanos. Digamos que el criterio primero que debe tener un gobernante es asegurar que sus ciudadanos estén protegidos y que no estén en riesgo”.

¿Cómo asegurarse de que la reubicación sea lo menos traumática posible? “Obviamente iría acompañado de planeación urbana y territorial, acompañamiento social para estas comunidades, educación ambiental y educación sobre el riesgo”. La coordinadora programática de la campaña de Sergio Fajardo también plantea la posibilidad de realizar la reubicación en el mismo territorio, pueblo o municipio para disminuir el impacto emocional e incluso cultural.

Ni el “buen fracking” se salvará

El fracking en Colombia es una práctica que tiene pocos años y no es la única técnica de extracción que se realiza en el país. En su primer programa de gobierno, Sergio Fajardo planteó la intención de solo implementar “buen fracking”, aquel que basado en estudios científicos y bien implementado demostrara tener un mínimo impacto ambiental, redujera las emisiones de gases de efecto invernadero y ensanchara las reservas de petróleo. Sin embargo la postura ahora es no permitir el fracking bajo ningún motivo. De acuerdo con Mariana Fajardo, el cambio se debió a que “en diferentes estudios alrededor del mundo se ha visto que tiene unas consecuencias todavía inciertas, y por esa razón en un lugar como Colombia, con los ecosistemas que hay aquí, que son sumamente complejos y que son sumamente biodiversos no es seguro realizar esta técnica”.

Colombia tiene una gran dependencia de los combustibles fósiles, los cuales juegan un papel determinante en la economía del país. La empresa petrolera Ecopetrol le ha girado a la nación, entre dividendos, impuestos y regalías, 37 mil millones de dólares. Solo en regalías el aporte es de casi 24 mil millones al año. Ecopetrol realiza compras de bienes y servicios por más de 8 mil dólares al año y genera más de 30 mil empleos. Mariana Fajardo plantea que para realizar un cambio al respecto, “la idea nuestra no es de un día para otro que se acabe la extracción petrolera, sino progresivamente impulsar otras fuentes de energía, como la eólica que tiene un gran potencial en el norte del país, dar un cambio progresivo en la matriz energética.”

Dado que la actividad petrolera difícilmente se puede eliminar, la presidencia de Sergio Fajardo, de acuerdo con la bióloga y maestra, buscaría realizar extracción de hidrocarburos “con unas técnicas que aseguren, primero, el menor costo ambiental; segundo, el menor costo social, y que sea de la manera más responsable posible. […] mejorando las prácticas de sostenibilidad, mejorando las prácticas de responsabilidad social, y únicamente permitiendo que se de en los lugares que no son áreas protegidas”.

El monopolio hidroeléctrico

La gran cantidad de ríos que existen en Colombia ha propiciado que el 70% de la energía del país provenga de hidroeléctricas. Aunque la propuesta medioambiental de Coalición Colombia es diversificar el abanico energético e incorporar fuentes solares, eólicas e incluso de biomasa, para Mariana Fajardo “sería poco viable no permitirlas [las hidroeléctricas] o cerrarlas sabiendo que la economía se puede ver afectada por eso. Pero sí se tiene que ver una diversificación y una transición porque igual son altamente vulnerables a los periodos de sequía o cuando entra el fenómeno del Niño con mucha fuerza, etcétera.”

La implementación de proyectos de energía hidroeléctrica representan una fuente limpia, eficiente y barata. Pero frecuentemente están asociados a inundaciones, efectos ambientales negativos, y desplazamiento de comunidades de sus lugares habituales de residencia. Un caso reciente fue el la hidroeléctrica Ituango, localizada sobre el río Cauca a unos 170 kilómetros de Medellín, la cual ocasionó que el pasado 24 de mayo fueran evacuadas 24 mil personas de los municipios aledaños al proyecto energético ante el riesgo de una eventual avalancha que arrasaría con la presa y las poblaciones.

¿Cómo disminuir los conflictos y costos sociales? Mariana Fajardo cree que la diversificación de fuentes de energía ayudaría a mejorar el “desastre gigante en Colombia por la energía hidroeléctrica”. Además, señala, buscan incentivar a las comunidades con otras ofertas de desarrollo económico. “Creemos que la biodiversidad es una oportunidad de economía y crecimiento verde donde aparece el ecoturismo, pago por servicios ambientales, la agroecología, el uso mixto del suelo, etcétera. Todo este tipo de alternativas son realmente nuestra apuesta central de gobierno para que la gente también pueda ser la primera empoderada y beneficiada del aprovechamiento sostenible de la biodiversidad.”

La diversificación de energía forma parte de la meta propuesta por Sergio Fajardo de generar la totalidad de la energía de Colombia a partir de energías renovables para el año 2050. El exalcalde de Medellín plantea otras metas a cumplir a largo plazo, al final o incluso después de su presidencia, como acabar con la minería ilegal para 2022 o eliminar la deforestación en Colombia para 2030. Incrementar la reforestación, fortalecer el Sistema Nacional Ambiental, y cumplir las metas del Convenio de la Diversidad Biológica en materia de conservación son otros objetivos propuestos por el matemático de la Universidad de los Andes. Sergio Fajardo es un candidato presidencial que al ser cuestionado por RCN Radio en el marco de un debate presidencial sobre medio ambiente, no supo nombrar tres especies en peligro de extinción ni cuál es o dónde está el páramo más grande del mundo, pero sí supo que la región Caribe de Colombia es la que tiene menos bosques y dijo separar sus residuos reciclables y hacer composta en su casa.