Cuatro medios de la región trabajaron en conjunto durante seis meses con el objetivo de entender, retratar y conversar sobre las condiciones en que miles de mujeres venezolanas embarazadas han tenido que dejar su país, y cómo ha sido el tránsito, la atención y la recepción en sus nuevos países. Así nació #HuirMigrarParir.

 


 

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Venezuela sufre desde hace al menos cinco años una de las crisis económicas y sociales más complejas del continente americano. Tiene el índice de hiperinflación más elevado del mundo, lo que ha pulverizado los salarios y el poder adquisitivo de las personas. La pobreza, la desnutrición y la mortalidad infantil y materna, por mencionar algunos indicadores, han crecido notablemente en estas circunstancias. 

Frente a esta situación, 4 millones 770 mil personas nacidas en Venezuela han dejado su país, según datos de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de diciembre de 2019. 

Las personas continúan saliendo de Venezuela para huir de la violencia, la inseguridad y las amenazas, así como la falta de alimentos, medicinas y servicios esenciales. Con más de 4 millones de venezolanos y venezolanas que se encuentran viviendo en el exterior, la gran mayoría en países de América del Sur, este es el éxodo más grande en la historia reciente de la región. 

ACNUR

Si migrar en estas condiciones de turbulencia económica ya es complejo, lo es más para aquellas mujeres que parten con un embarazo a cuestas. ¿Qué tan desesperada debe ser la situación para que una mujer con avanzados meses de gestación esté dispuesta a viajar miles de kilómetros, incluso a pie, para llegar a un destino mejor? Y para aquellas que deciden hacerlo: ¿cómo es el camino? ¿A qué estigmas, mitos e incertidumbres se enfrentan al llegar a su nuevo destino? ¿Qué otras ópticas y narrativas sobre la migración se pueden expresar? 

Bajo estas preguntas nació #HuirMigrarParir, un proyecto periodístico, transnacional y colaborativo cuyo objetivo es entender, retratar y conversar sobre las condiciones en las que miles de mujeres venezolanas han tenido que migrar estando embarazadas, y cómo ha sido para muchas de ellas el tránsito por diversas ciudades y fronteras, así como la recepción sus países de destino. 

El proyecto camina sobre dos ejes: por un lado, una serie de reportajes que busca retratar casos de mujeres que hayan emprendido este viaje. El hilo conductor es la historia de Marian Gutiérrez, una joven venezolana que recorrió más de 4 mil kilómetros desde Yaracuy, Venezuela, pasando por diversas ciudades de Colombia y Ecuador, hasta llegar a Lima, Perú, donde en noviembre de 2019 finalmente dio a luz a su bebé. En paralelo lanzamos una potente conversación digital en redes sociales, que pueden seguir con el hashtag #HuirMigrarParir, con la intención de motivar nuevas reflexiones sobre el fenómeno complejo que es la migración. 

Participaron en el diseño, reporteo, edición y ejecución de este trabajo más de 35 personas, entre periodistas, fotoperiodistas, diseñadores, editores y gestores de redes sociales de los medios La Vida de Nos, Mutante, GK y Distintas Latitudes.

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La génesis del proyecto

La idea de #HuirMigrarParir se gestó por Whatsapp. Tatiana Rojas y María Laura Chang -dos jóvenes periodistas, dos mujeres, dos migrantes-, integrantes de la 3era generación de la RedLATAM de Jóvenes Periodistas de Distintas Latitudes, conversaban a principios de 2019 sobre su mutuo interés en contar la migración venezolana y la dificultad que tenían para hacerlo dada su ubicación geográfica. Tatiana, colombiana, vive en Barcelona. María Laura, venezolana, radica en Buenos Aires. En abril de ese año apareció la convocatoria de la Fundación Gabo y Oxfam para producir contenido sobre migraciones, con énfasis en Venezuela, Colombia, Ecuador y Perú. 

Tras varias conversaciones entre ellas, y después con Jordy Meléndez, director de Distintas Latitudes y coordinador de la RedLATAM, se plantearon postular. 

En palabras de Chang, tomaron la decisión de enfocarse en las migrantes embarazadas porque “queríamos visibilizar a una población doble o triplemente vulnerable. Previamente habíamos visto historias de venezolanas que salían con sus panzas de embarazadas con la idea de parir lejos. ¿Por qué no ponernos en ese lugar? ¿Por qué no verlas a ellas? Supimos que un trabajo como este era necesario tras leer a líderes de opinión hablar con ignorancia y ligereza de ellas, discriminarlas, señalarlas. Supimos que podíamos aportar desde aquí”, relata. 

Según Rojas, “nuestro interés nació de una necesidad de contar la migración venezolana con rostro de mujer y madre. Pero, sobre todo, poniéndole foco a ese ‘qué pasa después’ que tanto explicaba la periodista mexicana Eileen Truax, durante la clase que compartió con los y las integrantes de la Red”, cuenta. 

Distintas Latitudes asumió la labor de incubar el proyecto, con el empuje de las dos jóvenes periodistas. “Para lograrlo teníamos que hacer equipo y contactamos a los medios y personas que consideramos podrían apoyarnos en esta idea. Aunque dudosos al inicio, todos aceptaron al final”, dice Chang. 

Los editores contactados fueron Albor Rodríguez de La Vida de Nos en Venezuela, Juan Camilo Maldonado de Mutante en Colombia e Isabela Ponce de GK en Ecuador, medios con los cuales se formó el consorcio que finalmente ganó la Beca de la Fundación Gabo y Oxfam en julio 2019. 

Desde entonces, un equipo transnacional y multidisciplinario, entre editores, reporteros, fotógrafos, diseñadores, editores de redes y más, se volcaron en este proyecto, que generó reportería en Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú y Argentina. La mentoría y la edición general corrió a cargo de María Teresa Ronderos, maestra de la Fundación Gabo. 

La historia de Marian

Trabajar de manera colaborativa siempre implica adaptarse a las formas, dinámicas, tiempos, expectativas e incluso husos horarios de los equipos y personas involucradas. Frente a esta pluralidad de voces, deseos y visiones editoriales, se fue configurando el esqueleto de la historia. Gracias al trabajo de Erick Lezama y Raylí Luján sabíamos que las condiciones socioeconómicas en Venezuela eran una fuerza centrífuga que expulsaba a sus ciudadanos; Laura Cruz investigó los riesgos del tránsito de las mujeres en Colombia y también las circunstancias de quienes permanecían, y Ana Cristina Basantes dio con varios casos de venezolanas embarazadas que pasaban por Ecuador para llegar a Perú: una de ellas era precisamente Marian. Cuando Ana Cristina se topó con la joven embarazada en Rumichaca, Ecuador, no supo que se transformaría en el corazón de la historia. Fue una decisión editorial seguir sus pasos: quisimos visitar a su familia en Venezuela y volver a pisar la otra frontera que ella había atravesado semanas atrás, en Colombia. Finalmente, la atajamos en Lima, su ciudad actual de residencia, donde se instaló con su hermana y parió a su hijo sano.

¿Qué había tras esa historia? ¿Qué relación tenía con esas otras historias de mujeres que, como ella, migraron para dar a luz? ¿Cómo fueron sus pasos? ¿A qué retos se enfrentó? ¿Sus miedos y anhelos? De eso trata nuestro proyecto, de responder preguntas, de encontrar respuestas que nos permitan una mejor comprensión del fenómeno migratorio.

Con este especial, ponemos en marcha una conversación regional que consideramos necesaria y urgente. Queremos hacerle frente a las expresiones xenófobas y clasistas, desde una perspectiva de derechos humanos. Esperamos nos acompañen y reflexionen junto a nosotros lo que es huir, migrar y parir en América Latina actualmente. 

Aquí puedes leer todas las entregas de #HuirMigrarParir :

  1. Marian sale de casa
  2. El doloroso parto de las venezolanas en Colombia
  3. La esperanza es redonda como la barriga de una migrante embarazada

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Fotografías: Luis Cáceres

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