Seis testimonios de ilustradoras paraguayas; artistas cuya diversidad, trayectoria y obra demuestran cómo conforman la vanguardia artística en su país.


Las ilustradoras paraguayas destacan por su talento e iniciativa. En un contexto en donde históricamente no han recibido tanto reconocimiento u oportunidades como sus pares hombres, ellas llevan adelante ferias, fanzines, webcómics y emprendimientos.

Reunimos seis testimonios de artistas, cuya diversidad, trayectoria y obra demuestran nos cuentan un poco de quienes son y cómo es que han conformado la vanguardia artística en Paraguay.

Marijó Kalíxien (31 años)

Marijó no solo es ilustradora, también es cantante lírica, performer y escritora. Feminista, se reivindica como artista: “Las mujeres siempre fuimos utilizadas como musas, ahora posamos para nosotras mismas». El feminismo está impregnado en sus obras: “Como ilustradora quiero influenciar positivamente a otras mujeres para que sean fieles a su sensibilidad y sensualidad”. Por medio de las diferentes artes que cultiva busca evocar la ternura, la sensualidad, la femineidad, la naturaleza, la magia, la fantasía y el amor por los gatos.

“No importa en qué lugar o agencia esté, siempre voy a brillar”, es su lema. Trabajó como diseñadora y creativa en importantes agencias publicitarias y como tal ganó varios de los más prestigiosos premios de la publicidad paraguaya. Hoy es ilustradora en un canal de televisión y a la par desarrolla sus diferentes proyectos artísticos en las artes visuales, artes escénicas, música y literatura. Es la primera nudista en Paraguay en ser directora artística de sus propias fotos.

“Pienso que hay más espacios y lugares donde manifestarse como artista con perspectiva de género y es bueno utilizar todas las plataformas posibles”, expresa a la vez que destaca que las mujeres “podemos expresarnos y denunciar todo tipo de mensaje a través del arte”, explica. Así, las plataformas digitales constituyen una poderosa herramienta para que el arte pueda influir en las personas y también denunciar. “El derecho existe para nosotras”, enfatiza.

“Hace falta más reconocimiento no sólo a las ilustradoras sino al talento y genio de todas las mujeres», explica la artista quien señala que las mujeres deben ser más reconocidas en sus ocupaciones o profesiones. Explica también que hay desigualdad y rechazo cuando una mujer resalta por su veta artística:  “Cuando gané un premio como creativa publicitaria, sufrí violencia por parte de mis colegas hombres”. Sin embargo destaca que las artistas hoy tienen oportunidades y espacios para sobresalir: “El reto que tenemos las ilustradoras es confiar más en nosotras”, finaliza.

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¿Qué ilustradoras y artistas recomienda?

Kuro Nezumi (Yumi Barreto, 23 años)

Yumi es una mangaka paraguaya descendiente de japoneses. Vivió casi su infancia entera en Japón, en la prefectura de Kyoto-hu, país adonde sus padres emigraron en búsqueda de mejores oportunidades. Allí conoció el trabajo de Arina Tanemura, quien hasta el día de hoy constituye su mayor referente e inspiración. Regresó a Paraguay en su adolescencia y entre el 2012 y el 2014 publicó la historia Nigasanai en la revista paraguaya dedicada al manga, Mugen, hoy descontinuada. 

Actualmente trabaja como ilustradora freelancer y realiza iniciativas de gestión cultural para impulsar el trabajo de sus colegas. Junto con el artista Legendhre (Tobías Fleitas) llevan adelante la Feria Dorimazu, un espacio que reúne varias veces al año a ilustradores. También colabora con la empresa desarrolladora de videojuegos en Paraguay, Warani Studios realizando concept art. 

“La mayoría de ilustradoras paraguayas que conozco son freelance y pasan por situaciones difíciles. El tema es que acá en Paraguay no hay tanto apoyo y el público no está habituado a pagar por arte. Solo conozco a unos pocos que viven de dibujar. Es difícil para muchas, tener un trabajo principal y luego freelancear”, explicó Yumi quien además de ser ilustradora, atiende el negocio de su familia. 

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Paloma de la Vega (31 años)

Paloma es ilustradora, diseñadora gráfica y tatuadora. Su inspiración es el rock indie; no podría concebir su arte sin la música. Su verdadero amor es el lettering: “es lo que siempre me gustó y también lo hago cuando quiero relajarme”. Comenzó a dibujar y tatuar buscando salir de la rutina de su trabajo en agencias publicitarias. Descubrió que las letras de las canciones que escuchaba, así como frases de libros que ella leía, causaban un profundo impacto en ella: “Para que esas palabras queden plasmadas, para que no sea las lleve el viento, comencé a ilustrarlas”. Letras, colores, sombras y contrastes constituyen el lenguaje de su arte.

Paloma comenta que la discriminación hacia las mujeres artistas es considerable en Paraguay. “Cuando trabajaba en una agencia importante, yo era parte del equipo de ilustradores y, por ejemplo, en una campaña en particular sólo se dio espacio a ilustradores hombres ya que decían que las mujeres no podríamos ilustrar cuestiones relativas a fútbol o cerveza”, cita. “Siempre se les da más espacio a los varones y cuando sos mujer te ponen un millón de trabas”, enfatiza. 

Sin embargo, ella insta a no rendirse. Contra la invisibilización y el machismo las mejores armas que tienen las ilustradoras paraguayas son las redes sociales: “A mi me sirven muchísimo. Me llegan muchísimos trabajos vía redes sociales”. Así también resalta la sororidad entre las ilustradoras: “Somos caraduras: exponemos, difundimos nuestros trabajos en redes sociales, nos agrupamos y así salimos adelante”.

A las nuevas artistas, Paloma les advierte que en Paraguay casi nadie quiere pagar por arte y que además el público paraguayo es muy conservador. “Tenés que hacerte respetar y perseverar en lo que querés. Ponele un buen precio a tu trabajo, ni demasiado alto ni demasiado bajo, que sea lo suficiente para cubrir tu tiempo, mano de obra, materiales y posicionarte”. Por último, aconseja a los artistas paraguayos a integrarse más a la sociedad, realizar críticas y tomar posturas más comprometidas. 

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¿Qué ilustradoras y artistas ella recomienda?

Yume (Raquel Godoy, 30 años)

Yume de día trabaja en contabilidad. Desde pequeña no había hoja que no dejara en paz: el dibujo siempre fue una constante en su vida hasta culminar el bachillerato. Allí decidió encarar su afición de una manera más profesional estudiando. Realizó varios storyboards para agencias publicitarias y colaboró con varias publicaciones de cómic e ilustración paraguayas como El Bachenauta, Epopeya, Farrock, Caos Quest

Busca plasmar ideas o imágenes que cuenten algo o representen un momento. Ama la cotidianeidad: “me encanta la idea de transformar lo cotidiano en algo especial y darnos cuenta las peculiaridades que tenemos los paraguayos”. También el humor la inspira, más que generar conciencia o mover a la reflexión, prefiere hacer reír con su arte. “Lo que más me agrada es hacer reír a las personas con mis dibujos”. Resalta además que no le gusta encasillarse en un estilo en particular, sino que ella siempre busca explorar y desafiarse a sí misma.

Yume opina que en general el arte es un ámbito muy complicado en Paraguay. “El ambiente está basado a la antigua y requiere bastante sacrificio. Es muy difícil sobresalir porque hay un sector que no cede el paso a los jóvenes y mucho menos a las chicas. En el ámbito hay una mayoría masculina que predomina, lo cual implica que las chicas peleemos más. Pero se puede”.

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Leda Sostoa (34 años)

Leda es la ilustradora de uno de los cómics más exitosos y mejor vendidos del Paraguay, CoquitoMAN. También, junto con las artistas Adri Peralta, Alejandra Vázquez, Ameli Schneider y Regi Rivas llevó adelante el fanzine Elvira, un proyecto para promover la obra de ilustradoras paraguayas.

Sus inicios con el dibujo fueron en el jardín y en la secundaria estudió ilustración para ser historietista. Inmediatamente comenzó a trabajar como colorista para Roberto Goiriz, uno de los grandes nombres de la historieta paraguaya, en cómics dirigidos al mercado estadounidense. Luego, realizó tiras cómicas para una prestigiosa revista semanal y publicó “Lesbianidades”, una serie de cómics cortos de vivencias de lesbianas para la única revista paraguaya de temática LGBTI+. Así también estuvo presente en las muestras Ilustrátena e Ilustráfico, exposiciones colectivas para impulsar el trabajo de ilustradores paraguayos. Actualmente trabaja en ilustraciones periodísticas, primero lo hizo para un medio alternativo y ahora se encuentra en el diario de mayor tirada del país.  

Leda explica que su influencia e inspiración fueron y siguen siendo los cómics estadounidenses. “Siempre me gustaron mucho los cómics y la onda de súper héroes y fantasía en general. A veces me imaginaba que podría tener poderes o magia. En cuanto a mis trabajos, me gusta mezclar la cultura pop con lo paraguayo”.

Sobre CoquitoMAN, el superhéroe paraguayo orientado a un público infantil, Leda señala que colabora con el guionista Vidal González desde los inicios del proyecto. El éxito de la propuesta fue tal que a la fecha hay cuatro números publicados. En los próximos años planean publicar al menos tres números más. Respecto a Elvira, ella confiesa que pronto desea retomar el proyecto. “Hicimos la revista porque justamente nos parecía que faltaban espacios para las mujeres ilustradoras. En general es difícil que se les conozca”. Los dos números del fanzine pueden ser leídos online.  

“Cada vez veo más ilustradoras con muchísimo potencial. Creo que lo único que falta es que se animen un poco más a hacer lo suyo”, finaliza.

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MariiMura (Mari Murasaki, 25 años)

Mari es diseñadora, publicista, ilustradora y también historietista. Publicó la historia Nagareboshi, en la revista Mugen y actualmente se encuentra trabajando en dos webcómics, ambos publicados en la plataforma Webtoon: Rejected Challenge, con guion e ilustración propios y Heavenly Tales of Brana, en colaboración con la guionista paraguaya Jyuto. Los webcómics están en inglés dirigidos a un público internacional desde la plataforma surcoreana. “Actualmente los proyectos están en stand-by porque estoy buscando un traductor de confianza. Pero pronto estarán disponibles en esa misma plataforma las historias en español”, agrega

Ella ama contar historias a través de imágenes y busca capturar la atención de sus lectores por medio del dinamismo de su estilo. Antes que la simple ilustración, Mari busca especializarse en el storytelling por medio de imágenes. “La estética mezclada con historias es lo que me atrajo siempre, ese ese poder de expresar un sentimiento, una realidad o un mensaje”. Mari está empeñada en sobresalir: “Quiero que mi trabajos muestren esfuerzo y dedicación”, resalta como mayor deseo

Respecto al panorama de las ilustradoras paraguayas, Mari explica: “En mi experiencia veo que somos realmente muchas las ilustradoras en Paraguay, pero aún así no resaltamos tanto como nuestras contrapartes hombres. Al menos no en el país”

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La crítica de arte Lía Colombino indica que históricamente las artistas mujeres tuvieron que afirmarse en un contexto particularmente machista como lo es el paraguayo. Algunas artistas fundamentales del siglo XX que ella menciona son Ofelia Echagüe, Josefina Plá, Olga Blinder, Edith Jiménez, Cira Moscarda. Por otro lado, el libro “Historia del Humor Gráfico en Paraguay”, de la autoría de Roberto Goiriz con la colaboración de Andrés Colmán Gutiérrez y Alexis Álvarez, destaca a la ilustradora Any Ughelli, la primera dibujante de cómics paraguaya fallecida en el año 2004. 

“Fueron las mujeres las que han construido la modernidad en Paraguay”, enfatiza Lía Colombino. Al inicio de la segunda década del siglo XXI, son ellas quienes siguen construyéndola, también desde el dibujo. 

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Ilustración de portada: Leda Sostoa
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Norma Flores Allende

El Salvador (1989). Vive en Asunción, Paraguay. Estudió Ciencias de la Comunicación en la Universidad Nacional de Asunción. Se ha desempeñado como comunicadora, redactora, periodista y docente. Es además escritora; disfruta escribir cuentos, poemas, guiones y aspira a culminar su primera novela. Interesada en derechos humanos, política, género, cultura, medio ambiente, fact-checking. Ama el periodismo narrativo y la investigación.

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