¿Cómo posibilitar que otras caras y liderazgos refresquen el panorama político en América Latina? El Instituto Update, una organización de tecnología con sede en Brasil, ha intentado aportar en este campo creando PINA. Una herramienta digital que reduce los obstáculos para que otras personas entren y sean competitivas en una contienda electoral. 

 


 

América Latina vive una etapa de polarización social y política. Las democracias de distintos países se han visto debilitadas ante problemas como la corrupción, la inseguridad y la crisis económica. Con sus respectivos matices, esta situación regional ha puesto foco a un tema clave: la falta de legitimidad en la clase política. ¿Los partidos políticos representan a las y los ciudadanos? ¿Cómo cambiar esto? ¿Cómo posibilitar que otras caras y liderazgos refresquen el panorama político en América Latina?

El Instituto Update, una organización de tecnología con sede en Brasil, ha intentado aportar en este campo creando herramientas digitales y metodológicas que ayuden a reducir los obstáculos para que otras personas entren y sean competitivas en una contienda electoral. El fin es que, con nuevas candidaturas, la política de la región se vea renovada y tenga voces que hasta la fecha han estado poco representadas.

El conjunto de estas herramientas desarrolladas por el Instituto Update fue llamado inicialmente Toolkit Electoral, literalmente, una “Caja de herramientas” para las elecciones. Después, Toolkit cambió de nombre a PINA, que son las siglas de Programa de Innovación y Aceleración. PINA es una de las 20 iniciativas en la región respaldadas por la Alianza Latinoamericana para la Tecnología Cívica (ALTEC)

Esta es la historia de un proyecto que tiene como eje rector el uso y el aprovechamiento de la tecnología cívica, de manera online/offline, para empoderar a las personas que contienden por un cargo público. 

Ilustración: Alma Ríos

Ilustración: Alma Ríos

Reducir barreras: La experiencia en México y Brasil

En América Latina, en los últimos 20 años hemos visto constantes turbulencias en las contiendas electorales y en los intentos de la sociedad civil por impactar en la arena política. Algunos ejemplos son México y Chile, donde los movimientos estudiantiles tuvieron un impacto importante en la clase política con el #YoSoy132, por un lado, y el nacimiento de liderazgos como los de Camila Vallejo y Giorgio Jackson, respectivamente. En la última década, estos movimientos se han fortalecido con el uso de internet y otras herramientas tecnológicas. En Brasil, luego de los constantes casos de corrupción, emergió la necesidad de una renovación política y surgieron mandatos colectivos, abiertos y populares.

Precisamente en Brasil y México es que se planteó arrancar PINA, como espacios para probar las herramientas de innovación política. Ambos países llevaron a cabo importantes procesos electorales en 2018, en los que se eligió a nuevos presidentes, aunque las pruebas se realizaron únicamente con candidaturas a congresos locales y federales.

El Instituto Update eligió estos países con la intención de aplicar el ciclo metodológico CONSTRUIR > MEDIR > APRENDER del desarrollo. “Eran las elecciones que estaban en el timing perfecto para nuestro desarrollo y donde teníamos las alianzas con movimientos de innovación política que estaban dispuestos a testear, a participar de algo que era un experimento”, explicó a #RegiónDeDatos, Gabriela Juns, miembro del equipo de Instituto Update.

En el caso mexicano, el Instituto Update realizó las pruebas piloto con algunos candidaturas independientes de la organización Wikipolítica. Esta es una organización de jóvenes que buscaron 17 lugares en congresos locales y federales.

Es importante mencionar que el objetivo que el Instituto Update tuvo con las campañas de Wikipolítica, y con las que apoyaron después en Brasil, nunca fue incidir de manera directa en los resultados de las urnas. Gabriela Juns precisa que como el experimento no fue abierto al público, no hubo manera de medir cuál fue el impacto específico de PINA en las campañas. El enfoque fue apoyar el proceso de las candidaturas.

De acuerdo con el mismo Institutopersiguieron el objetivo de otorgarle a las campañas no tradicionales dos valores en particular. El primero de ellos fue aumentar su competitividad frente a otras campañas con mayores recursos económicos. El segundo fue cerrar la brecha de desigualdad ante estas campañas mucho más poderosas. Para alcanzar estos objetivos fue que se decidió otorgar el acceso tanto a Liane como a la Escuela de Formación Democrática de manera gratuita. “Tuvieron formación, acceso a tecnologías, lectura de audiencias y público de manera fácil con nuestra tecnología”, dijo Juns a #RegiónDeDatos.

Sobre la experiencia en México, Gabriela Juns cuenta que en general tuvieron una buena respuesta. Sin embargo, las campañas con las cuales trabajaron se enfrentaron a importantes derrotas en las urnas como consecuencia del contexto electoral nacional.

PINA se probó en las elecciones más grandes que haya tenido México, en relación a la cantidad de cargos elegidos. En el proceso electoral hubo un total de 599 candidaturas independientes que aparecieron en las boletas, de acuerdo con los datos del Instituto Nacional Electoral Mexicano. Sin embargo, la gran mayoría de electores en México votó por Morena, el partido de Andrés Manuel López Obrador (AMLO), tanto a nivel local como federal. El efecto AMLO destrozó las aspiraciones de varias candidaturas independientes, que fueron altamente competitivas.

Gabriela Juns observa que “las candidaturas que eran independientes como la de Wikipolítica tuvieron bajo éxito porque las alianzas de los partidos oficiales lograron tener más votos o estar más aptos por las listas”. Paola Flores fue candidata independiente al congreso local de Jalisco en México, puesto que buscó con Wikipolítica. Flores cuenta su experiencia, en donde destaca que nunca tuvieron igualdad de condiciones. “El dinero para hacer campaña fue mucho más que el doble para ellos”.

Además del aprendizaje en esta situación, y tras las pruebas piloto, el Instituto Update decidió apostar por campañas electorales que son competitivas de inicio, pero carecen de fondos para ganar. Esto tras consultar una investigación sobre financiamiento en campañas que divide a éstas entre: campañas que ganan, campañas competitivas pero que no ganan, y campañas no competitivas.

Al respecto Gabriela Juns dice que “creemos que con menos plata se puede lograr más. Y no va a importar tanto la plata para que ganen, para que lleguen, para que cambie el poder”.

En México votaron más de 55 millones de ciudadanos. Aunque no se conoce el dato de la participación electoral de los jóvenes, las personas entre 18 y 23 años que fueron llamadas a las urnas representaron casi el 40% de la lista nominal. Mientras que en Brasil, donde el voto es obligatorio desde los 18 años, participaron 115.9 millones de votantes, de los cuales los jóvenes de hasta 29 años representaron el 33%.

Cuando tocó el turno a la elección en Brasil, PINA ya estaba un poco más desarrollada.

“Tuvimos una persona en diálogo con las campañas, construyendo visualizaciones de los datos de una manera que las campañas los podrían aprovechar, para que pudiéramos testear el valor de los datos para las campañas”, contó Gabriela Juns.

Entre las campañas que utilizaron la herramienta estuvo Ocupa Política, un movimiento conformado por activistas y organizaciones de la sociedad civil. Con el objetivo de que activistas ocuparan espacios de poder, en 2017 reunieron a más de 70 candidaturas activistas en São Paulo para compartir aprendizajes, conocimientos y fortalezas. Finalmente lograron la victoria en 11 candidaturas, ocho de ellas encabezadas por mujeres negras. En 2019 Ocupa Política cuenta con 16 mandatos en el nivel municipal, estatal y federal.

La anterior experiencia es de suma importancia, en un contexto en el que Brasil eligió a un gobierno de extrema derecha. Un estudio del Pew Research Center señala que el 76% de la población brasileña no confiaba en el gobierno anterior a Bolsonaro ni en la democracia del país. Esto facilitó que Jair Bolsonaro ganara la presidencia en segunda vuelta con el 55% de los votos, así como con promesas de dejar en su mínima expresión los derechos laborales, ignorar el cambio climático, limitar las inversiones en cultura y darle poder al conservadurismo religioso.

Aprendizajes para cambiar el panorama con tecnología

En las pruebas piloto de PINA, el Instituto Update ofreció capacitación en la Escuela de Formación Democrática a más de 50 campañas electorales, las cuales tuvieron también acceso a Liane, una serie de materiales y herramientas digitales, gratuitas, abiertas y descargables. Posteriormente realizaron una investigación con las campañas que capacitaron para preguntarles cómo fue su experiencia, si les resultó útil y cómo lo aprovecharon. Las respuestas, según cuenta Gabriela Juns, fueron muy positivas e incluso hubo quienes les pidieron permiso para utilizar los materiales en otros procesos electorales. La investigación sirvió como base para hacer mejoras a Liane.

La organización mexicana Social TIC realizó un breve estudio sobre buenas prácticas de tecnología cívica y uso de datos en procesos electorales. Uno de los principales consejos es priorizar la experiencia de los usuarios. Se debe considerar dar contexto sobre el proceso electoral en cuestión y presentar la información en formatos coloquiales que permitan a las personas interactuar fácilmente con las herramientas.

Este último punto es algo que el Instituto Update ya intenta mejorar con Liane. Gabriela Juns cuenta que ahora con el trabajo en Colombia, Liane es una herramienta más fácil de utilizar.

Los impulsores del proyecto se dieron cuenta de que el uso de Liane fue mucho más fuerte y efectivo cuando en las campañas ya contaban con una estrategia digital consolidada.Es decir, si una campaña no cuenta con estrategias de movilización, no sabe trabajar con personas y voluntarios, Liane no le será de mucha utilidad.

Gabriela Juns explica que Liane “no es una herramienta que va a hacer campaña por ti, pero te ayuda a hacer campaña. Pero ese conocimiento de cómo hacer campaña, de cómo hacer movilización, qué hacer con las personas, qué pedir a las personas es súper importante para que utilicen bien Liane”.

El gran objetivo es ayudar a las personas que están fuera del poder a llegar al poder. Para Gabriela Juns, “esas personas están históricamente fuera del poder. Y no es solo porque no le guste a la gente. Es porque no tienen plata”.

El objetivo final del Instituo Update con la tecnología que desarrollaron es “que cambien las políticas públicas para las poblaciones como LGBT o poblaciones negras. Hay que tener personas allá que tengan esa mirada, esa lente, esa voz desde otro lugar que no son los hombres blancos que hemos elegido hace muchos años”

En la próxima entrega hablaremos más a detalle del impacto de esta iniciativa del Instituto Update con PINA en México y Brasil. Contaremos cuáles fueron los obstáculos que las herramientas ayudaron a superar y cómo las alianzas fueron fundamentales para lograr resultados.

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Este texto forma parte de la serie «Región de datos» que se realiza en colaboración entre ALTEC y Distintas Latitudes.

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